viernes, 17 de julio de 2009

¡Lo he conseguido!


Todo el mundo siempre me ha dicho: "Tú puedes" "Seguro que lo apruebas" "bueno, bueno ¿tú? pero segurísimo".

Me eleva la autoestima proyectar esa imagen de persona segura, firme, sobrada que todos ven y yo lucho por mantener cada día frente al espejo.

Puedo gritar que:

"No he decepcionado a nadie, ni a mí misma" "Lo he conseguido" "He aprobado".

Ha sido duro, una lucha en solitario desde muchos frentes, intentando coordinar mi papel de madre de niños desmotivados y mi vuelta al mundo estudiantil. Gracias a ellos, mis hijos que me han ayudado con su cariño y responsabilidad, he superado este nuevo sueño que hoy me abre unas nuevas expectativas laborales.

Claro que fue duro, pero a la vez gratificante. Conseguir cambiar el cuerpo y el alma para todo esto ha sido una catarsis rejuvenecedora. Por toda la gente magnífica que he conocido, por todos los momentos compartidos y toda esas ganas de superación hoy soy más feliz que ayer.

Con mis alas de ángel recubiertas de mariposas libres vuelvo a volar; sin soga, dura, orgullosa, bella y dulce para seguir dejando mis dedos en el teclado y volver a escribir, mi próximo reto, un relato lleno de pasión que no dejará a nadie indifente, pero esta vez lo incluiré dentro de un concurso a ver si esta vez estoy más en la línea de lo que buscan.

Feliz, feliz, feliz y triste porque tengo que buscar nuevos retos!!!!

martes, 7 de julio de 2009

Efecto de la fuerza de voluntad

Si alguien sigue la trayectoría de mis escritos formativos habrá observado que practicamente ya no escribo.

Tengo un objetivo más grande: vencer unas pruebas profesionales en un mundo reservado para los hombres.

Para ello he pasado de ser una mujer madura de casi nula formación física a convertirme en una atleta callejera que corre cada día bajo los atentos ojos de un barrio que se sorprende de ver mi transformación.

Mi preparación física ha sido dura, solitaria y muy laboriosa. He ido percibiendo los cambios tan alentadores de mi cuerpo; piernas fuertes y musculadas, brazos resistentes.

Ya sólo me quedan unos días para presentarme al reto definitivo de ser capaz de vencer las malditas pruebas y conseguir mi objetivo profesional.

Si puedo documentaré esta historia con fotografías de mis compañeros, han sufrido y luchado a pulso como yo misma, para conseguir un nuevo sueño que les abra las puertas a una alternativa laboral diferente.Todos hemos sido magnetizado por su responsabilidad e importancia social.

Regresaré para contar el resultado y seguir escriendo todas esas ideas absurdas que bullen por mi cabeza y que no han quedado sembradas en ningún papel por la sencilla razón de que no he querido apartarme de la idea que me roe mi ilusión.

Hasta dentro de unos días