miércoles, 16 de noviembre de 2011

Noviembre

Corría mis piernas ansiosas sumaban asfalto
el Cielo enfurecido rugía no se contendría ya
para agujonear el espacio, se derramaron agujas
gotas punzantes caían mientras la gente huía.

El viento despertó violento al desafío del techo
 en horizontal se agitó huracanado para soplar
las gotas iniciaron un baile inclinado oscilante
la ciudad fue tomada por los fuertes elementos.

Me acercaba al mar, olí las olas chispeantes
su aroma era de gambas, berberecho y mejillón
espuma de cópula del pez salido del escondite.

Imaginé el amor de los delfines
los atunes retozando
las merluzas besuconas revueltas
y yo recordando humedades de sábanas 
calamar y ostra condensada en el hueco.

Reían las algas añejas al ser arrancadas
por corrientes poderosas que escupían
a la orilla las chanclas arrancadas por descuido
al bañista de agosto en pleno noviembre.

Yo también reía mientras corría
  observando la verdad
del Mar, el Cielo y el Aire.
.

Tu nariz

Forma picuda
con línea en el medio
y senos grandes.

martes, 15 de noviembre de 2011

Tus brazos

Uno tatuado
con dragón de Oriente
duros y fuertes.

Tus manos

Piel roja y seca
palmas de líneas claras
dedos curvados.

Tus ojos

De color marrón
alargados, sinceros
cortas pestañas

Tus besos

Besos intensos
siento toda la carne
junto a mis labios.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Pintor de zapatos

Restos de suelas
contaminan tus ojos
enrojecidos

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Mi

Hablaré de mi por una vez
sin temor al juicio de  trajes
de tantos ojos aniquilantes
 que atacan por los bajos, sin virtud
siendo rastrojos dominantes.

"Mi"suena ahora sin temor como estrella
corro abriendo brazos de águila para planear
 por la ciudad sintiendo la libertad de mis huellas.

Casi me asoma la meta de los cuarenta
 verdad es la surcante arruga hidratada
noches frente al mar pasadas sentencian
 a  ciertos huesos chirriantes sus años
sólo cuando la humedad de horas los cala.

 A pesar  de sorber sopa de grillos
de apretar puños sin quejidos
y engullir alambres sin hambre
sigo en pie combatiente
sin cambiar un sólo aire.

Eterna soñadora de fuerza traidora
 estrella titilante que brilla cambiante
en un instante negro aprieto carneola.

Vuelvo a creerme ser margarita
esa que todo lo puede y tanto adora
vivo pendiente del sol y  baños calientes
en el  Mediterráneo  manso mar que tuna.

Ojos de buey



Pintor de prisas ensartadas
recordaste  un sueño infantil
 la nena de pelo negro corto
curtida de sal y antojos viste
te esperaba con ojos tristes
la reconociste con ilusión
años de espera recompensados
a tu paciencia de cangrejo ermitaño
huracán eres de combate inacabado.

Fuerte rey de mares amargos
succionaste  la pena perenne
armado de notas alimentas la sequedad
cortas alambres oxidados de pie de ancla
 plantas tiernas rosas de sal en las olas voladoras
 no se hunden, son esponjas flotadoras de fe
 de ti aprende a renacer sin miedo el sol.

Poso mi mano  plata cae sobre plata
recuerdo cada brinco, cada temblor
todas las frías y calientes corrientes marinas
me convierto en delfín para danzar bailes
vibrantes,electrizantes, susurrantes
me abrazo al guerrero incansable
 duermo agotada en un beso natural.

Paso indecisa evitando pisar
tantas margaritas de tulipán
refrenando a la salvaje pantera
para no aletargar el brío del caballo
 que sólo bebe del néctar de la pera.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Vigía en el puerto

Noches de silvidos y vientos
de negro techo y negra mar
frío y silencio marcan las horas.

No me salen versos de amor
no susurra el corazón
nada siento, nada.

Me abraza la soledad fría
escucho el crujir de la pasarela
mis pasos retumbar
mis ropas rozar
mi mente hueca está ausente.

Podría analizar el presente
planear el mañana
me fallan las ganas de soñar.

Sigo pensando en las horas
en que amanezca el bello sol
y la negra noche deje de pisar mi sombra.

Ojos de relojero

Ojos de relojero símil centenario
manos de pescador añejo cavilante
corazón de piruleta infantil.

Temes con avidez de boxeador
al contricante invisible
aquel que acecha desde la nada
a la guerrera conquistada.

Caminas de puntillas por tus puentes
 eres  valiente guerrillero oscilante unas
otras un niño  afrutado calado
tantas caras como el mar salvaje
ese que esperas tras la caña.

Colgaste al seductor
para ser mi paje
noches ardientes
días ausentes
en mil camas de ternura
abrazos voraces de delfín
besos de calamar seco.

Podría escribir el eco
hacer hablar a los besos
que me toquen las notas
de tus dedos rápidos, lentos.

Imagino encuentros revueltos
inicios marcados por la dicha
risas, deseos, bocas succionan
partes del oscuro óceano sin luz.

Imagino al tigre de mirada fija
veo tiernos ojos de relojero.

Miro sin mirar
vivo la intensidad del latido presente
sin soñar más allá del tic-tac
impulsada por la labor
de dar aliento al amor del paje
 ojos de relojero galán 
con garra de león.