Ojos de relojero símil centenario
manos de pescador añejo cavilante
corazón de piruleta infantil.
Temes con avidez de boxeador
al contricante invisible
aquel que acecha desde la nada
a la guerrera conquistada.
Caminas de puntillas por tus puentes
eres valiente guerrillero oscilante unas
otras un niño afrutado calado
tantas caras como el mar salvaje
ese que esperas tras la caña.
Colgaste al seductor
para ser mi paje
noches ardientes
días ausentes
en mil camas de ternura
abrazos voraces de delfín
besos de calamar seco.
Podría escribir el eco
hacer hablar a los besos
que me toquen las notas
de tus dedos rápidos, lentos.
Imagino encuentros revueltos
inicios marcados por la dicha
risas, deseos, bocas succionan
partes del oscuro óceano sin luz.
Imagino al tigre de mirada fija
veo tiernos ojos de relojero.
Miro sin mirar
vivo la intensidad del latido presente
sin soñar más allá del tic-tac
impulsada por la labor
de dar aliento al amor del paje
ojos de relojero galán
con garra de león.
manos de pescador añejo cavilante
corazón de piruleta infantil.
Temes con avidez de boxeador
al contricante invisible
aquel que acecha desde la nada
a la guerrera conquistada.
Caminas de puntillas por tus puentes
eres valiente guerrillero oscilante unas
otras un niño afrutado calado
tantas caras como el mar salvaje
ese que esperas tras la caña.
Colgaste al seductor
para ser mi paje
noches ardientes
días ausentes
en mil camas de ternura
abrazos voraces de delfín
besos de calamar seco.
Podría escribir el eco
hacer hablar a los besos
que me toquen las notas
de tus dedos rápidos, lentos.
Imagino encuentros revueltos
inicios marcados por la dicha
risas, deseos, bocas succionan
partes del oscuro óceano sin luz.
Imagino al tigre de mirada fija
veo tiernos ojos de relojero.
Miro sin mirar
vivo la intensidad del latido presente
sin soñar más allá del tic-tac
impulsada por la labor
de dar aliento al amor del paje
ojos de relojero galán
con garra de león.
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