lunes, 31 de marzo de 2008

Personalidad asertiva


Hoy leí un artículo mientras mis compañeras dialogaban sobre temas intrascendentales, yo me fui aburriendo, refigiándome en la lectura de una revista, los típicos temas femeninos me hacen pulular como las mariposas por los aires, mis ojos encontrarón un artículo interesante que desarrollaba la idea de tener una personalidad asertiva: afirmativa, pero en este caso reafirmándose en nuestras propias ideas ,defendiendo nuestras convicciones independientemente de la afirmación de otros seres. Es ser valiente y honesto, tener la capacidad de desnudarnos en los ojos ajenos sin temor, más o menos, tal como somos o pensamos. Precisos, concisos, claros ,directos son claves fundamentales para desarrollar este tipo de personalidad positiva.

Digamos que se define una persona como asertiva aquella que sabe elegir lo que quiere sin enojarse, difícil de manipular, de fácil comunicación y expresión, que se expresa con libertad de pensamiento y siempre lo hace sin ser ni agresiva ni demasiado complaciente, una perfecta armonía y equilibrio emocional.

Favorece ser asertivo para:

La autoestima.
La confianza en nuestras posturas que defendemos respetando las de otras ( ya me subí al carro de la conducta asertiva).
El respeto de los demás.
El equilibrio emocional.


Respeto hacia uno mismo es básico y dignidad para desarrollar una personalidad asertiva, sino es así casi será imposible lograr alcanzar una personalidad así.

Llevo un poco tiempo estudiando a la gente a través de su capacidad de respuesta ante un desconocido que les ofrece cosas a través del teléfono. Me ha sorprendido mucho que la gente dice "no" cuando realmente quieren que se les convezca para un "sí" parece de psiquiátrico pero es así, no paro de oír personas super enfadadas que tras dos dosis de tila mis compañeras transportan a un sí rotundo.

Otras sin embargo, pues no son receptivas a ninguna información sea lo que sea, es un no rotundo a la escucha, porque quizás no tienen una personalidad asertiva que les hace discernir lo que les conviene y deciden sistemáticamente que nada de lo que oigan les conviene, creo que estos son los que más suelen caer en los típicos engaños, ya que suelen ser ellos los promotores de estos, seguramente son personas que suelen conectar directamente con los supuestos ilusionistas porque en el fondo, se creen más listos que los demás.

Tratar con tanta gente diariamente desconocida a través de una conexión telefónica es duro, pero soy capaz de desconectar mi vena emocional oiga lo que oiga, no me enfado, no agredo, no discrepo y la amabilidad como escudo me dan la capacidad necesaria para calmar a las fieras y para alegrar el día de alguna soledad.

La gente que me encuentro suele ser amable, hasta los que me cuelgan lo hacen con amabilidad ya que no pretenden hacerlo pero se niegan a escuchar, cosa que cabrea mucho a mis compis, porque no soy de las que peleo mucho por teléfono, suelto la información y dos o tres ideas y a seguir.

Es que no me gusta convencer a los inconvencibles, no me va demasiado manipular, doy la información y si la persona está interesada pues me explayo, sino pues un buen día es suficiente.

No tengo muchas técnicas de marketing la verdad, llevo poco tiempo en este mundo, pero hay algo que fácilmente se aprende en esta profesión y es a ver que las personas son muy influenciables a las palabras y suelen temer de voces dulces que terminan derribando sus voluntades ferréas de no confiar en nadie.

Pero la realidad es otra, estamos influenciados por miles de estímulos publicitarios que nos llevan a consumir en exceso todo tipo de productos. Pocos son entre los que me incluyo que no compran compulsivamente para saciar su vacío como personas. Su insatisfacción con su cuerpo, con su forma de vivir, tratan de alimentar con este tipo de conductas consumistas, como tener veinte pares de zapatos y no saber elegir cual ponerse etc. Creo que nos hemos acostumbrado a mimarnos con caprichos vacuos que no dejan de causarnos más ansiedad que otra cosa, porque al día siguiente saldrá algo mejor que nos hará de nuevo ser infelices y volver a desear...

Me fui por las ramas de los canales que conducen mentes sin desarrollar o contaminadas por la publicidad y el deseo desmesurado de querer ser el más guapo, el más exitoso típico complejo de seres sin personalidad que lo único que les preocupa es tener lo que sale el primero y estar siempre en la primera fila, aunque siempre terminen siendo segundones en todo.

Peazo criticona del mundo en general, como siempre orbitatando por algún meteorito lejano del planeta Tierra.

Sé asertivo, se amable, se honesto y decide siempre después de escuchar lo que deseas o lo que mejor te conviente te ayudará a ser más feliz.

Chaos!!!

domingo, 30 de marzo de 2008

Roberto y el eco de una cucaracha.





Roberto y el eco de una cucharacha

Esta historia comienza en una ciudad moderna de hoy en día , donde miles de almas se confunden en olor y sintonía de una monótona vida llena de desayunos fríos y sábanas solitarias.

Roberto intentaba digerir su café amargo, que recorría su garganta como si fuera una serpiente devorando un ratón, ya que lo solía tomar muy caliente, en cada sorbo su lengua recibía el castigo de un calor insoportable. Era su forma de castigar su cerebro y despertarlo cada mañana mientras miraba a través de los cristales el bullir de un nuevo día.

Era un hombre que existía en perfecta soledad. A pesar de ser atractivo metro ochenta, ojos grandes de mirada intensa color castaño, pelo recio y espeso, de treinta y pocos años, su corazón estaba muerto para el amor. Algunas noches en que el deseo acuciaba por disfrutar de compañía femenina doblegando su voluntad, acudía a un café a intentar conseguir algún ligue sexual, pero cuando alguna mujer intentaba ser amable y se mostraba receptora a las pretensiones más oscuras de su alma, recordaba lo mucho que había sufrido en el pasado, miraba a los ojos de la chica y el vacío que le producía en el estómago era tan intenso que una amargura intensa recorría todo su cuerpo erizándole la piel, no podía soportarlo, apretaba los puños, sonreía ocultando una oscuridad llena de desengaños y apurando el último sorbo, pagaba la copa de la chica y se despedía sin apenas mirar para atrás.

Caminaba calle abajo, respirando profundamente, había amado intensamente a alguien que no merecía su devoción y ahora era incapaz de oler y sorber el sabor de una mujer.

Su vida trascurría llena de mucha gente, era muy atento, dispuesto a realizar cualquier favor a la persona que lo solicitara sin ninguna pereza, regalaba su tiempo sin medirlo porque disfrutaba del reconocimiento ajeno, pero cuando sonaban las nueve en su viejo reloj de cuco que colgaba de la pared del salón de su casa, sentía recorrerle la espalda un escalofrío .El silencio de su casa lo acuchillaba de manera sistemática, ocurría siempre a la misma hora.

Entonces para librarse del fantasma de la tristeza solitaria veía las noticias, siempre los mismos boletines informativos sensacionalistas; muertes, catástrofes naturales, peleas entre partidos políticos, algún que otro cantante o futbolista que había protagonizado la etapa de cámaras y espectáculo del día y poco más. Luego la piel de su cara se tensaba mientras sus dedos amartillaban la mesa con desesperación, el pensamiento de la fría cama lo dejaba muerto antes de acudir al descanso, que se convertía noche tras noche en un suplicio.

Llevaba tiempo durmiendo en el sofá se quedaba parte de la noche, necesitaba dormir acompañado de algo, aunque sólo fuera el murmullo de las tele ventas de la madrugada, de los productos de tele marketing y la publicidad basura que de forma habitual era emitida en todas las cadenas televisivas en las horas intempestivas .

Una noche amaneciente predecesora de un nuevo día, una voz lo despertó de forma inusitada. La dulce melodía de una voz femenina que sonaba cantarina, dulce, envolvente en su oído derecho le hizo dudar sobre la veracidad de su percepción, ya que como de costumbre, se había quedado dormido en el sofá tapado con una manta roja, lo último que recordaba era una hermosa señorita anunciando un cinturón de masaje de efecto gimnasia.

Loco soy, la tele no habla.-se dijo para sí mismo- mientras apagaba el televisor con el mando a distancia, aquí no hay nadie más que la soledad y yo.

Bueno Roberto, se olvida ud. de mí que también estoy aquí y soy la que le ha dicho que vaya ud. a acostarse que de nuevo se quedó dormido en el sofá- Replicó con una voz melodiosa y sonora de mujer joven una sucia y gorda cucaracha que se hallaba en el reposa cabezas del lado de su oído .

Roberto, estupefacto, abriendo unos ojos de un tamaño descomunal no pudo articular más que un : “Repite eso y te dejaré vivir un segundo más estúpida cucaracha de los infiernos“- Masculló la amenaza como un perro de presa con una voz imperante, autoritaria y dura, aturdido por ser la víctima escogida para una estafa de la vida,- una voz de mujer dulce en el cuerpo de un sucio parásito reptante y rastrero, comedor de basuras- era demasiado para él.

Bueno querido amigo, sólo trataba de cuidarte y que descansaras mejor, estoy sorprendida de que puedas oírme, nadie puede escuchar las voces de nosotras, sin duda debes ser un hombre muy especial, con una capacidad auditiva muy superior al resto de los humanos.-Lo amansó la negra cucaracha con una voz aterciopelada que logró descolocarlo e incluso encolerizarlo más, a la vez, pues aquella voz era la que soñaba en su vida día tras día, mientras sus ojos se abrían despertando en una soledad repetitiva tras cada amanecer..

Y acto seguido la fea y sucia cucaracha se convirtió en una mujer de unos treinta y pocos, morena, de grandes ojos negros, entrada en carnes pero atractiva, que lo miraba con un amor intenso, fijamente, enamorada de él desde hacía mucho tiempo, esperando una oportunidad para poder contarle lo mucho que lo quería, sentada en la más estricta desnudez sin pestañear ya que en la transformación se había quedado en cueros, ahora ella no se sentía incómoda por la nueva situación.

Al fin un regalo de Dios- Pensó Roberto- La mujer que necesitaba me la ha enviado Dios- Y sin poder resistir el impulso la abrazó con ternura, con lágrimas en los ojos, mientras no dejaba de articular palabras incoherentes, llenas de locura.

Mónica, que así se llamaba la mágica cucaracha le contó que había viajado en un extraño sueño desde muy lejos. Recordaba haberse dormido en un mar de lágrimas tras un desengaño amoroso y que una cucaracha desde la mesilla le había ofrecido conseguirle un hombre perfecto para ella, a cambio sólo tendría que convertirse en cucaracha y dejar de perseguirlas y aniquilarlas, ya que eran auténticas joyas cumplidoras de deseos.

Aquella mañana las horas del reloj se paralizaron al influjo de los amores aterciopelados, de los dulces besos y abrazos que aquella solitaria casa sudaba desde sus entrañas. Roberto y Mónica disfrutaron de una entrega sin palabras, llena de amor y sexo. Tras la cual ambos se prometieron disfrutar de aquel cálido aroma de rosas que los había cubierto con su precioso manto y cuidarlo regándolo de besos rojos para que nunca se marchitara.


Y para que su talismán del amor durara, cuando veían una pequeña cucaracha vagar por su cocina le dejaban un trozo de pan para que saciara su hambre y continuara su camino hacia el corazón de algún hombre o mujer. Habían descubierto que detrás de un ser repelente y despreciado se puede esconder un ser mágico.

Fin

jueves, 27 de marzo de 2008

El secreto de la felicidad



Actitud frente la vida: Positivismo y terapia de ver luz.

Siempre he sido positiva. Desde pequeña. Era una diosa que todo lo podía, algunas veces mis aventuras me salían caras y acababa en una sala de curas viéndomelas con un cosedor de heridas, un carnicero antiguo que lo único que sabía hacer era coser la carne con hilo grueso y aguja. Siempre quedaban maravillados, nunca emitía ni un sólo quejido, aguantaba entre dientes cualquier martirio y salía sonriente de la aventura de recibir una cantidad incierta de puntos de sutura.

Mi madre la pobre, se acostumbró a estar continuamente visitando salas de curas. Recuerdo su advertencia de no saltar sobre los ladrillos rotos, le pedí a una hermana que me empujara, al caer supliqué que no me pegara que me habían tirado sin yo querer, ni siquiera reparé que mi madre horrorizada rompía su camisa para evitar que me desangrara, porque el desafio me había costado un corte de veinte puntos de sutura en la pierna derecha, de nuevo carrera y casa de socorro, ejejejejejeejej. Sobreviví a atropellos, me despeñé por montañas, me partí la nariz y supe llegar a casa como si nada, tobillos, innumerables heridas que me hacían parecer la heroína de mis cuentos.

Pero siempre sobreviví, sin penas.

Luego de mayor mi vena cafre me calmó. Mi vida se volvió reposada pero mi capacidad para aguantar se mantuvo a flote, siendo una gran batalladora de la vida, me he dedicado a soportar situaciones muy dolorosas, traumáticas sin que nada me halla hecho perder mi vena optimista.
Si hay un reto tenemos una meta por cumplir en la vida. Si ves que te caes, levanta. Si un día se nubla es para que llueva el agua que se necesita, aunque algunas veces ese agua sean nuestras propias lágrimas. Todo sucede para que seamos más fuertes y resistentes que el día anterior.

Teniendo fe en mi vena optimista soy capaz de soportar cualquier presión y mantenerme a flote, porque sino salió era porque no era para mí, así de claro y a seguir intentándolo. Nunca hay que tirar la toalla hasta el final de la partida, el ganador siempre es aquel que sabe mantenerse a flote a pesar de que la adversidad o el destino lo crucifique como un claro perdedor, si consigue no perder su fuerza ,es posible que la oportunidad que espera le convierta en un triunfador.

Cada día que pasa está sembrado de esporas de felicidad. Pequeños momentos que nos transportan a un estado de bienestar. Yo me alimento de ellos. Puede ser la caricia hacia una nueva vida, una mirada compartida de complicidad con un niño, un tropiezo desafortunado, la escena de un película, una atracción física en un encuentro espontáneo mientras caminamos, un beso de un hijo, una llamada inesperada, una canción.

Tenemos tantas pequeñas partículas de felicidad sembradas a lo largo del día, que no pararse a disfrutarlas, a alimentarse de esos momentos que nos devuelven el verdadero sentido de nuestros días, es poco más que estar muerto en un país de vivos.

Ser feliz es ser etéreo, renovarse cada día, como una playa con las mareas y los influjos de la luna o el sol, muriendo cada día, para salir más potente al día siguiente.

Levitar en los momentos instensos de felicidad es vivir un positivismo perfecto para el alma . Perderse en la profundidad de un paisaje, de un sueño cuando el jefe nos está pegando una bronca, aislarse cuando nos hablan mal, o simplemente soñar con lo que queremos ,es la jeringuilla de vida que necesitamos diariamente para ser feliz.

Ninguna posesión material, ningún triunfo es eterno, por eso necesitamos cubrir de objetivos cada momento de nuestras vidas, para alcanzar la plenitud. Encontramos el material para nutrir el alma en esas pequeñas cosas, en esos pequeños roces con otras vidas. Esa patita de gato que te viene a ronronear para que pienses que no estás solo, esa caricia que no esperas, esa conversación trivial que acabó en un chiste, eso es la vida, lo que cuenta y lo que debería importar.

Sobrevivir con una sonrisa, aunque nadie sepa nunca por qué siempre ries es el secreto de la felicidad personal. Un reto por alcanzar o una meta conseguida, según analices tu forma de ver el mundo.

lunes, 24 de marzo de 2008

Pulmón alicantino : Monte Benacantil

La mona, el monte Benacantil y yo


Hoy es lunes 24 mi último día de vacaciones, tras disfrutar de unas super vacaciones pagadas de seís días, no sé como encajaré volver a la rutina mañana. Sin duda estuve muy relajada y feliz.

Hoy es un día festivo en la ciudad de Alicante. El tradicional lunes de pascua, recuerdo que salía a comer la mona al campo, este año sin coche, no iba a ser menos, asi que me fui de ruta por primera vez en mi vida a visitar el Monte Benacantil, el último refugio natural de la ciudad de Alicante, el único espacio verde libre arbóreo que existe, en unas condiciones de medio abandono.

Las laderas que rodean al Castillo de Santa Bárbara son el espacio que proteje a numerosas aves, animales y sobre todo una forma de respirar aire puro y observar la naturaleza dentro de una ciudad donde todo es ladrillo, asfalto y negocio.

No está lo suficientemente cuidado, la basura se acumula, sobre todo botellas rotas, cristales y mucho plástico. La falta de reforestación y cuidados son presentes, se pueden contar los pinos a golpe de dedo, pero aún así, viví cada centímetro de espacio natural que nunca me atreví a descubrir.

Todo aquello estaba allí pero nunca pensé que fuera tan bonito. Estuve saltando roca lisa, subiendo sin miedo por las laderas, parándome a admirar la belleza de cada planta, si existe un lugar donde yo me sienta viva es en el monte y la zona verde. Cabra soy de monte verde.

Sin la belleza natural de una pinada no se puede vivir. Es como el mar, tengo que saber que está ahí, a mi disposición. Creo que Alicante es una ciudad afortunada, con zonas verdes de montaña preciosas como Castalla , Ibi, Bañeres y Alcoy y zonas costeras de maravillosas y tranquilas aguas.

Lo único que sobra es la especulación y desvarío urbanístico a pie de playa o monte. Es matar la vida a golpe de billetera. Tremendo error que veo y no termino de aceptar. Hasta lo maravilloso cambia a golpe de las ganas de transformarlo todo en ladrillo, cemento y arena.

Aquí yo feliz tocando pared del castillo de Sta. Bárbara




La famosa mona. Bollo alicantino tradicional de un precio alrededor del 1'80€ compuesto de huevos, harina y azúcar. Y su tradicional regalo, un huevo cocido con cáscara para acompañar al bollo, de similar composición al roscón de reyes.

La puse sobre una roca con un viento que soplaba bastante fuerte, a punto de incarle el diente.

Mona alicantina



Castillo de Santa Bárbara





Muralla del castillo








Anidada de un pájaro sobre un foco que ilumina el castillo





La costa que abarca playa del postiguet, albufera, San Juan y Campello






Alicante desde el Monte Benacantil




Mariposa


Captus diversos







Margaritas silvestres


Pinos

Matorral bajo








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En un lugar de poco tránsito, apto para buenos caminadores, alejados de las rutas convencionales hallé esta foto , sin duda algún marido que recuerda todavía a su mujer o un gran amor. Tremendo homenaje de amor en las alturas!! Cosas bellas para recordar como anécdota del día.

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Pasé unas horas especiales andando y descubriendo una zona verde un poco despeinada pero preciosa que desconocía. Mis ojos se llenaron de vida natural que se esconde a pocos kilómetros de mi casa.

No será mi última visita a este hermoso monte, patrimonio natural de todos los alicantinos que espero no sucumba al impulso de los gobernantes alicantinos de vender y construir zonas lujosas. Aniquilando la escasa vida natural que existe en Alicante capital.

Una defensora de un Monte desconocido, que todos los alicantinos admiramos todos los días, desde la lejanía.

Y de ese castillo que es el orgullo y símbolo inigualable de la ciudad de Alicante.

domingo, 23 de marzo de 2008

Sobre el deseo femenino y otras historias.


Siempre el deseo de posesión se acrecenta cuando la cosa ansiada adquiere más valor o son muchos las que esperan conseguirla. Las mujeres dicen que somos caprichosas, volubles, que pensamos en buscar al mejor varón , al mejor posicionado, al más deseado...

Pura fantasía. Luego la lógica no gana y nos traicionan los sentimientos o sea el corazón. La mayoría de las veces no acabamos con el que deseamos o el que más no complacería sexualmente, porque existe la química del enamoramiento.

Luego personalizaremos mis escritos con mis experiencias y formas raras de ver la vida. Ültimamente busco quizás un amigo para compartir algo más que charlas. No sé si soy rara o que no encuentro nada que me cuadre, la verdad, el caso que sigo sola cuando suena la una.

ejejejejejejejje...

Hablando sobre los factores que aturden, matan o fastidian ese deseo, diré que influye la predisposición del hombre de arrasar sin conocer. De querer tener antes un cuerpo que una inteligencia, de querer satisfacer sus deseos primitivos sin satisfacer los míos . Ya sé que quizás para encuentros febriles no hace falta muchas palabras, pero la inteligencia me salva, por suerte, de sucumbir al apareamiento animal sin control.

La lascivia, el deseo exagerado es algo que no domino. Hoy en día las relaciones personales entre un hombre y una mujer se limitan a ¿vamos?

Tan frío, tan directo que suena a...

No sé quizás anduve muy desconectada del Planeta. Luego lo que encuentro por las páginas de contacto, amistad etc, es un ferviente deseo de lascivia, de copulación masiva sin control, firmada por una imagen real o no, sin conocer a las personas, sin saber sus nombres , ni su existencia es querer satisfacer un deseo con cualquiera que se preste o se presente en ese momento, es como una señal que se ve normal.

¿Tienes móbil? ¿Quedamos? ¿Voy para tu casa ya?...

En fin sexo frío, copula carente de calor humano. No voy a criticar tanta soledad, salvo que me alejo de este tipo de mundo frívolo donde los sentimientos quedaron congelados, dando lugar a seres que emergen para satisfacer sus impulsos sexuales más bajos, con cualquiera que admita sexo sin más.

Mercadillo del amor, sin amor, donde la soledad se acrecenta para aquellas personas que quizás buscamos la trivialidad de no involucrarnos más de lo necesario, de dar un tiempo para ver si en este mundo de corrientes y letras escritas surge algo más.

Da igual la página en la que uno entre, siempre se conocen los mismos impulsos; hechos iguales se repiten, una y otra vez, cuentas y más cuentas de mesenguer que agrego y elimino cuando me dejan al final la misma sensación de vacío absoluto.

No sé de deseos femeninos. Quizás no soy un patrón de mujer, pero no hay nada más que corte el libido sexual que parecer una "hembra en celo perseguida por varones que procuran perpetuar la especie".

Te comienzas a acordar de que quizás puedas seguir un poco más por si sale algo que merezca la pena conocer.

Sexo sí, pero cuando exista química, atracción, algo que fomente ese deseo . Puede ser una inteligencia, una dulzura, una conversación sincera sin mentiras y fanfarroneos, una quedada para ver una peli una tarde libre, una reflexión sobre un libro leído, cualquier roce, mirada puede desencadenar un deseo, una lascivia, pero decir, voy por ti y mira que seguro que vas a querer. Es como querer penetrar una roca helada con más hielo.

Y luego está el desconocimiento del cuerpo femenino. Todos parecen saber de orgasmos, de crear placer, luego no saben distinguir entre tipos o partes del cuerpo femenino. Todo es lo mismo, la mujer debe estar dispuesta con lazo, ropa érotica, super estupenda y con la mente liberada para satisfacer todas las fantasías de un varón. Sexo oral, vaginal, anal, todo a la carta para ellos.

Y pregunto yo: ¿Alguna vez nos pregunta alguien como nos gustaría ver a un hombre? ¿O es que solo prevalece lo que ellos desean? Casi siempre en este mercado sexual, mandan ellos. De ahí que mi libido descienda a las entrañas de la Tierra.

ejejejejjeje

Pocos serán los que se atrevan a preguntar como les gusta un hombre. Sea como sea, él siempre es el rey, aceptado con su tripa, sin ella, con pelos , sin pelos, alto, bajo, dotado, sin dotar...

Y es que este mundo siempre estará dominado por la corriente machista. La mujer de broche, muy vistosa, que sea sexy y guapa y que tenga la mente a la voluntad y sumisión de un hombre.

Y sino cuadras en el patrón. La una te acompaña, como a mí, esperando quizás algo que me saque del mercantilismo del amor, algo diferente, algo que llene más que vacie un deseo que como siempre se queda sin saciar, por que estoy ciega en un mundo lleno de seres que disfrutan del vacío de sus propios deseos ocultos.

¿Y qué deseo yo? Simplicidad, locuacidad, sinceridad una quedada tranquila, llena de verdades, de conversaciones llenas de bombillas, que nos conecten a la corriente de un amor, por ejemplo, involucrarse, dejarse la piel dar y recibir, vivir y morir, algo más, siempre exigiendo algo que no existe ando.

Deseo desear.



Torrijas caseras



Receta de torrijas
Ingredientes:
1/3 de leche o un tazón de desayuno
6 huevos tamaño mediano
Aceite de oliva calidad extra.
Sal
Azúcar
Pan de molde
Sirope de chocolate
Canela molida
Pasos

Preparar los ingredientes. Diluir ocho cucharadas de azúcar en un tazón con un poco de agua, para cuando las torrijas estén echar untarlas con una cuchara.

Calentar la leche y añadir la canela.

Batir los huevos con sal.




Pasar el pan vuelta y vuelta por el plato de leche



Dejar en un plato escurridas para que no chorreen. Ahora pasarlas por huevo batido y procede a freirlas.



Freir el pan pasado por huevo en aceite bien caliente




Una vez fritas untar con la mezcla de agua y azúcar



También puedes ponerle sirope de chocolate







viernes, 21 de marzo de 2008

Flores. Recuerdos del monte primaveral

Romero en flor



Manzanilla



Jara Blanca



Margaritas y amapolas



Lo que veo con los ojos cerrados

Hermosas amapolas que nacen sin aroma

explotando en color en todos los campos
en abril, cuando las aguas riegan la semillas
de la vida próspera, de los campos sedientos.

Margaritas de los amores juveniles llenas
de ojos o hojas, dime si o no, siempre esa
canción, desojo los recuerdos de mi infancia.

El romero en flor, lleno de florecillas azules
me producen alegría, además de esas hermosas
jaras blancas, violetas sin olor, flores únicas
de los bajo montes ,estepas renacientes tras
los embistes del los fríos y yermos inviernos.

Manzanillas silvestres que inunda con su olor
mis fosas al paso cerca de sus impregnaciones.
Lavanda y mil olores más orbitan en los montes
esperando que llegue de nuevo a placer en la orilla
de la orgia de las flores fecundas, pletóricas de aromas.

Renacen una primavera más, campos llenos de
vida, insectos, abejas, abejorros, mariquitas,
escarabajos, lagartijas, pájaros y sus crias,
gusanos, ciempiés todos esperan su oportunidad
de prosperar procreando vida, al compás de la
hermosa lluvia, el
calentador sol y un poquito de amor.

Egocentrista a caballo: Mirándome para verme.















b

o
Mi yo capturado en una imagen

Hoy me dio por jugar a capturar mi propia imagen. Primero lo intenté con la webcam fue un desastre no conseguí abrirlas. Esta soy yo tras muchas luchas terrenales a mis 36 años pasados con los presentes y futuros 37 en este mismo año.

Luego llegó mi baby y su cachondeo. A duras penas conseguí mantener el estilo sin llegar a enfurecerme. Es mi fótógrafo amateur, un pequeño de 8 años no quería perder el tiempo con su pesada madre.
ejejejejeje...

¿El objetivo? Mirarme, verme e intentar analizar la imagen que proyecto al exterior. Dura, tierna, altiva, impositiva, seductora...

¿Todas esas personalidades dentro de una sola? ¿Cómo somos cuando nos creemos lo que reflejamos?

Gran dilema.

No me veo ni la mitad de guapa de lo que me siento. ¿Vanidad, exceso de orgullo? Siempre la imagen del espejo distorsiona la imagen personal que tenemos de nostros mismos y nuestra valia.

Yo observo las fotos, todos son defectos, salvo los ojos. Esos nunca me engañan, siempre que miro dentro de ellos me acuerdo de que soy yo. El pelo, la forma, esa me comienza a abandonar, sé que por muy mal que me vea los años juegan a las cartas y mañana todavía estaré peor.

El tiempo que pasa lo único que marcará serán las arrugas, las manchas, los descolgamentos, pero los ojos siempre se mantedrán en el brillo de la fuerza del alma.

Fiera, pantera, corderito manso, orgullosa, altiva, dominante, cariñosa, dulce todo eso se fusionan en mis ojos. Siempre me encuentro en el rastro de los años, en cada temporada que pasó mi piel cambió siempre para peor, pero mis ojos siempre permanecieron como dos luces dominantes en un cielo claro.

Y hoy pues me rindo homenaje, hablo de mi imagen de lo que escondo, de lo que busco cuando miro, cuando analizo este mundo loco que me descoloca y desconcierta por momentos.

Y en esa dura lucha de la vida, siento mi seguridad como el plomo , esa que tanto desconcierta a todo el mundo, porque parezco la sabia sin méritos.

Sé que alguna vez soy cabra loca, que es capaz de cometer locuras, de tirarse a través de una ladera de la montaña, de subirse en todas las atracciones de la feria sin pestañear ni arrependirse luego, porque soy consciente de que lo voy a soportar, pero la mayoría de las veces soy como la abuela del libro gordo de petete, que no toma decisiones a la ligera, que analiza todo con sumo cuidado y que acepta continuamente perder si sus valores íntegros como persona están comprometidos.

Y todas esas imágenes vi hoy al mirar de nuevo lo que soy, lo que represento. Un ser difuso en un mar de seres que buscan destacar, que buscan escalar, poseer, escalar sin escaleras a la vista.

¿Y que busco yo? Pensar, reflexionar, analizar, ver y seguir mirando para poder escribir sobre las sensaciones que me hiceron seguir pensando.