Ese mar
tan desierto
esa nada tan igual
a la inmensidad de la nada
donde quedé anclada
en un cuadro de grises
viví olvidada, vacía
viví olvidada, vacía
sin escritos de amor, ni hablas.
Mi alma lloró quebrada
sin rumbo, sin patria
sin sentir la llama
que me imflamaba.
Soñé un caudal de besos
que dejé en un mar de plata
comí higos contigo y hubo hadas.
Calma sentí
recogiendo nubes
de nadas.
Soñé un caudal de besos
que dejé en un mar de plata
comí higos contigo y hubo hadas.
Calma sentí
recogiendo nubes
de nadas.
Llega de nuevo a mí, la nada
enguyendo mi vida, recuerdo
enguyendo mi vida, recuerdo
aún donde fui sala sin alas
flores secas caen, ríos amargos
nacen recogiendo lamentos
soledad de ventanas miran
alejarse tanto dolor de mi alma.
nacen recogiendo lamentos
soledad de ventanas miran
alejarse tanto dolor de mi alma.