jueves, 27 de agosto de 2009

Corro

Corro entre los guerreros del viento
verdes, hermosos, rudos del Sol.

Susurran mil inventos para hacerme mirar atrás
para que decaiga mi voluntad y pare una vez más.

No lo consiguen, acechan
No soy fracasada
No soy una copla limón, sigo sin llorar.

Una lágrima, un lamento
mascullo como aliento
todo puede cambiar, soy dichosa al pensar.

El viento corre para mí, alivia el sudor cuando la derrota azota
me mima, susurra, me empuja a proseguir un poco más allá.

El sudor resbala, empapa mi piel angustiada
la respiración cabalga desbocada, me agota
y gota a gota cae un río de sufrimiento
consigo mi reto, llego sin dudar cada día al lugar.

Los preciados gigantes amenazantes callan al fin
se dejan sacudir por el suave viento chispeante.

Me marcho triunfante de allí, entonces ellos me llaman
vencidos, agonizantes, reclaman que les mire y confiese
que sus tretas me ayudan a llegar donde yo deseo, río...

Y día a día embellezco sin felicidad
y noche a noche corro y recorro caricias
estrelladas en los ojos del polvo y hojas secas

Corro
Corro
¿Por qué corro?
Lo sé, sonrío, lo callo.

Soy diosa de piernas de atleta
fuerte, vivaz, que piensa derrotar
a una vida espinosa, hiriente que hoy
desafía a sobrevivir con su negación
y mañana, mañana anidará al amor.

Lloraré, lloraré
todo lo que no pude llorar.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Nuestro pasado

El amor lo teníamos pegado a los costados
suave, mantecoso, conservado.

Era tan conversado y floreciente en los primeros años
donde la pasión nos engullía las bocas rojas como tomates
y fue ajusticiado.

Las ganas de fuego y humor fueron envueltas en cardos
hirientes que odié maldiciente y mis callos de cariño
arañaron el diamante que dejó de lucir brillante.

Ese amor atesorado en los años me moldeó en cera
tan dura, tan muerta, tan amarga
que prendí las velas con otro barco
un barco fantasma que no tenía puerto no amo.

Fue la ilusión que me engatusó con un disparo
y me hizo creer que había otro amado, esperando.

Olvidé tus besos manchados de rutina
sacudí las caricias transparentes que
emergían como espadas relucientes
para retener mi vida erguida y rebelde
por el gris de la monotonía.

La desdicha manda y se venga de los amantes
todo lo dice al revés y no quiere ver
mirarte sin hallarte en mí ,me apenas
¿Cómo fui la única en olvidarte?

El amor es un hechizo de abejas susurronas
mi amor afrutado que tanto jugo dejó a tu lado
fue segado por los besos de viejo y conocimiento
de mi cuerpo que no era idolatrado, vejado de desprecio
fue floreciendo para otras bocas la venganza dulce evoca.

Quisiera recordar que te quise bien
amamanté tu boca y necesidad sin desdén.

Pienso en dolor al perderme.
Que no se vengue de ti y el orgullo te impida verme regresar.

Por si vuelvo mantente firme, enhiesto
date un capricho juvenil sin ardid.

Por si me acuerdo de ese amor que se fue
deshilando, rompiendo en los callos...

¿Pero que digo? Sueño una vida, la nuestra
la de los primeros años o la que siento cuando
te imagino acechando con “te quieros “soldados
se clavan en mí, uno a uno, tres o mil
traspasan mi pena y rencor, me alejan
del yo solitario y me dejan regresar al amor, mi pasado.

viernes, 17 de julio de 2009

¡Lo he conseguido!


Todo el mundo siempre me ha dicho: "Tú puedes" "Seguro que lo apruebas" "bueno, bueno ¿tú? pero segurísimo".

Me eleva la autoestima proyectar esa imagen de persona segura, firme, sobrada que todos ven y yo lucho por mantener cada día frente al espejo.

Puedo gritar que:

"No he decepcionado a nadie, ni a mí misma" "Lo he conseguido" "He aprobado".

Ha sido duro, una lucha en solitario desde muchos frentes, intentando coordinar mi papel de madre de niños desmotivados y mi vuelta al mundo estudiantil. Gracias a ellos, mis hijos que me han ayudado con su cariño y responsabilidad, he superado este nuevo sueño que hoy me abre unas nuevas expectativas laborales.

Claro que fue duro, pero a la vez gratificante. Conseguir cambiar el cuerpo y el alma para todo esto ha sido una catarsis rejuvenecedora. Por toda la gente magnífica que he conocido, por todos los momentos compartidos y toda esas ganas de superación hoy soy más feliz que ayer.

Con mis alas de ángel recubiertas de mariposas libres vuelvo a volar; sin soga, dura, orgullosa, bella y dulce para seguir dejando mis dedos en el teclado y volver a escribir, mi próximo reto, un relato lleno de pasión que no dejará a nadie indifente, pero esta vez lo incluiré dentro de un concurso a ver si esta vez estoy más en la línea de lo que buscan.

Feliz, feliz, feliz y triste porque tengo que buscar nuevos retos!!!!

martes, 7 de julio de 2009

Efecto de la fuerza de voluntad

Si alguien sigue la trayectoría de mis escritos formativos habrá observado que practicamente ya no escribo.

Tengo un objetivo más grande: vencer unas pruebas profesionales en un mundo reservado para los hombres.

Para ello he pasado de ser una mujer madura de casi nula formación física a convertirme en una atleta callejera que corre cada día bajo los atentos ojos de un barrio que se sorprende de ver mi transformación.

Mi preparación física ha sido dura, solitaria y muy laboriosa. He ido percibiendo los cambios tan alentadores de mi cuerpo; piernas fuertes y musculadas, brazos resistentes.

Ya sólo me quedan unos días para presentarme al reto definitivo de ser capaz de vencer las malditas pruebas y conseguir mi objetivo profesional.

Si puedo documentaré esta historia con fotografías de mis compañeros, han sufrido y luchado a pulso como yo misma, para conseguir un nuevo sueño que les abra las puertas a una alternativa laboral diferente.Todos hemos sido magnetizado por su responsabilidad e importancia social.

Regresaré para contar el resultado y seguir escriendo todas esas ideas absurdas que bullen por mi cabeza y que no han quedado sembradas en ningún papel por la sencilla razón de que no he querido apartarme de la idea que me roe mi ilusión.

Hasta dentro de unos días

domingo, 14 de junio de 2009

Valorar cada día

La vida la pasamos pensando que tenemos el control de ella, un dia nos levantamos y todo ha cambiado, lo poco que creíamos real se desvanece.

Se puede seguir viviendo incluso sin ilusiones, con las alas rotas por tantos lugares que se deshacen con sólo mirarlas.

Yo lo sé y doy fe que nadie puede pasar tantas penurias sin perder la sonrisa en tan poco tiempo.

Cuatro palabras para animar a cualquier angel caído a que valore su vida y simplemente la viva, por si un día se arrepiente de no haber tenido nada bueno para recordar.

El mejor tesoro, lo que vivimos y no dejamos de hacer por miedo a lo que los demás dirán.

Declaraciones desde mi libertad total.

sábado, 6 de junio de 2009

Interminencias de la razón

Esperar el hechizo de un amor sin grilletes
eliminando lastres, mentiras, interpretación
de verdades acumuladas y abrazos robados
eso quisiera encontrar en la mañana y ayer.

No ser triste como el silencio
triste no ser, como una canción de púas
dejar de ser triste como la puta callada.

Idear un amor libre donde no sea yo la presa codiciada
una vida donde sea yo y sólo yo, la que decido
lo que quiero o no quiero tener.

Me pierdo en el silencio para no escuchar las quejas
de los reclaman entrega y compasión, sin amor.

A veces escucho el agua gritar
a los vientos aullar con fiereza
a la lluvía llorar ,todo me empuja
a la rebeldía sin más.

De montaña me lleno y camino con la fe de un ciego
que aún espera llegar con voluntad, sin guía
maquillando la dureza de la luz sin color.

No!
¡No!
¡Quiero no ser lo que soy, triste!

viernes, 5 de junio de 2009

Sobre el valor de decir "una verdad"

Suena fatal decir claramente lo que uno piensa de los demás, pero me parece peor ocultarlo y utilizarlo para burlarse sistemáticamente de esa persona.

Siempre digo lo que pienso, se me ve venir al instante, porque creo que se puede ser honesta sin molestar demasiado. Y si alguno se ofende es porque odia las verdades.

Pienso muchas cosas negativas de la sociedad y sus formas sociales de "ser falso". Claramente no podemos "decir lo que pensamos a todo el mundo". Sólo a aquéllos que nos importan, amigos, compañeros, familia, intentando hacer una critica constructiva a fin de fortalecer su integración social.

Si una persona por ejemplo, habla demasiadas incoherencias y la gente lo tacha de "estúpido sistemático" es recomendable decírselo.

La última verdad que dije fue a mi hijo. Se fija mucho en lo que pienso, pero sabe que nunca le engaño.

También acepto las criticas, tanto positivas como negativas, soy como soy, imperfecta, testatura, orgullosa y muchas más cosas pero lo sé y no me molesta que me lo digan.

¿Quién puede pensar que es perfecto? Aquel que conoce sus limitaciones y sus virtudes, en esa perfección me incluyo.

Buenas noches!!!

domingo, 31 de mayo de 2009

Si quiero... puedo!!!

Una máxima en mi vida.

He cambiado vertiginosamente mi vida de "nebulosa" insignificante, ama de una vida familiar llena de soledad y tristeza, por el sueño de una incipiente carrera profesional.

Llena de esfuerzos y metas por lograr!!!

¿Y quién dijo que no se puede? Basta querer, hoy por hoy corro como un galgo, tengo una buena forma física, he aprendido cosas que jamás soñé, me he atrevido a invadir una profesión peligrosa reservada a los hombres logrando ser respetada y aceptada entre ellos.

Y quiero reafirmarme sobre la misma profundizando en contenidos. Todavía me queda un mes de esfuerzo para conseguir la meta que me he propuesto a mis 37. Sé que voy a conseguirlo, mi primer triunfo real en mucho tiempo.

Escribir es una motivación existencial pero hay que vivir de algo ¿verdad? Anulada por una vida llena de "machismo" y esclavitud familiar, por primera vez en mi vida siento que vuelvo a volar libre hacia donde mis pasos me quieran llevar.

No me siento fracasada, tengo sueños y alas, ganas de dejarme la piel por conseguir todo lo que toco con la punta de mis dedos. He vencido al miedo de quedarme sin la protección de un hombre y contando unicamente con mi fuerza ,inicio un camino en solitario, acunada por mis dos preciosos ángeles guardianes; mis hijos.

Volveré a escribir pronto cuando tenga un ratito y ganas de crear historias fantásticas de erotismo y pasión.

Soy feliz, feliz, feliz y lo único que tengo es mi fe en mí misma.
Buenas noches !

miércoles, 20 de mayo de 2009

Resumiendo

Busco en mí una razón para no quebrarme
para no ahogarme, para no odiar lo inolvidable.

La ilusión de vivir me atrapa un segundo y ¡zas!
los tristes sueños, las venas rotas se esfuman
se contraen , se diluyen en el eco de mi risa marcadadora.

¡Cuántos vientos azotan mi rostro!
¡Cuántas lágrimas rodaron por el amor!
¡Cuántos años se acumulan ya en mis ojos!

Sigo luchando con más garra que cuando placía en los tiernos girasoles
me anclo en la cuerda de una madurez sensata que me da alas doradas
con la fuerza de un ciclón dilato la razón a combatir y vencer todas las barreras
sigo soñando que aún puedo...

Idear mi vida y vivirla
soñar con ganas de tener sueñ0s
amar a un hombre y sonreír sin vacío.

Sentenciar las espinas que rompieron mis ganas de hablar
y callar todo lo que ya no quiero recordar.

Tumbarme en rosas
amanecer entre vientos
amarme con pasión en las lunas
y recibir el amor en las noches

vivir y soñar
¿se puede pedir más?

jueves, 23 de abril de 2009

El diván

Camila no podía bajar la guardia, al fin y al cabo Germán era un auténtico desconocido. Quedó con él siendo consciente de lo que quería, sexo rápido, febril y discreto.

Al llegar al lugar de la cita no tardó más de 20 segundos en decidirse. Germán arribó en su coche, buscó a la dama inquisidoramente con la vista hallándola a escasos metros esperándole en otro vehículo estacionado. El corazón le palpitó estrepitosamente. Era más de lo que en principio esperaba de aquella cita a ciegas. Descendió de su coche estacionado bruscamente quitando las llaves del contacto, cruzó la calzada y ella al reconocerlo, le sonrió amistosamente mostrando su aceptación, bajando la ventanilla para dialogar sobre como sería aquello.

-Hola Camila ¿te subes en mi coche y nos vamos? Le propuso directo y sin querer demorarse en la calzada.
-Ahhh, vale ¿entonces dejo mi coche aquí ?- Soltó ella insegura y dubitativa, deseaba sexo pero irse con él quedarse a su merced completa.
-Tranquila, conmigo estás segura, ciérralo y ven- le contestó seguro y confiado, acompañándolo de una sonrisa que bordó sus palabras.

Camila siguió sus indicaciones, al fin y al cabo no había recorrido más de 40 kilómetros para comenzar a desconfiar. Necesitaba calor y un rato de pasión especial para escapar del tedio de su vida sin sexo y sus deseos insatisfechos.

-¿Dónde quieres ir Camila? -quiso indagar Germán asegurando su estilo respetuoso de varón que intenta hacer disfrutar a una mujer.
-Me apetece escuchar música, beber ron con limón y hablar en un tono bajo de secretos y chorradas de la mente- le soltó ella desarmándolo.
-Vaya, no eres muy indecisa, me pides que vayamos a casa y te prepare un buen baño, masaje y sexo de calidad.
-¿Dije eso? Pues, creo que eso debí querer decir- rió irónica empezando a alegrarse de haber quedado con aquel desconocido atractivo.

Perfecto, pensó Germán, mientras conducía hacia su hogar, se acababa de entregar sin más preámbulos a sus deseos.

Al llegar a la casa de Germán, ambos comenzaron a observarse de manera más directa buscando la manera de enlazarse en un beso apasionado sin quedar en evidencia. Por muchas ganas que tuviera Camila de arrancarle los pantalones, supo retener sus impulsos primitivos y esperó pacientemente a que él diera el primer paso.

-¿Te apetece ver algo especial?
-¿Dónde está?
-En el sótano.
-Vale-afirmó ella pensando en algún taller de trabajo.

Descendieron cogidos de la mano por las escaleras sinuosas y estrechas. Al arribar al sótano sólo encontró un diván rojo . Las paredes estaban pintadas de rojo y blanco. Un rojo oscuro y brillante en la habitación rectangular sobre las paredes más anchas y un blanco intenso en las estrechas y cortas, enfrentándolas en un lenguaje secreto

-¿Qué sentido tiene esto dime?
-¿El qué?
-Pintar dos paredes de rojo y dos de blanco.
-Todo tiene su explicación, túmbate sobre el diván, quiero desnudarte lentamente allí.

Camila no entendía nada. Aquello resultaba tan extraño. Pero de nuevo la seguridad y amplia sonrisa de su incipiente amante la calmaron. Se echó boca arriba siguiendo el juego de Germán que quedó de pie mirándola, era como si buscara los puntos débiles para atarcarla con maestría.

-¡Desnúdate ya!

Su voz sonó tan autoritaria y varonil, cálida y cautivadora que lejos de ofenderla, le excitó por la imposición de la orden. Sin saber por qué lo hacía para satisfacer el deseo de su gobernante, sus manos obedecían quitándose toda la ropa, incluida la interior, mientras sus ojos miraban las paredes rojas y su sexo sudaba de placer.

-Abre tus piernas, quiero ver!

Ahora si que la había pillado, estaba tan húmeda que no pudo sino contraer más sus muslos para disimular lo caliente que estaba.

-Ábrelas tranquila, ábrelas Camila, necesito ver...

De nuevo aquella voz la sacudió por completo y sus piernas fueron lentamente relajándose hasta abrirse por completo, sus manos sujetaban sus rodillas para dar una visión más completa.

Germán estuvo varios minutos mirándola sin articular palabra, con su táctica estaba consiguiendo que ella lo deseara de forma convulsiva. Podía sentir el ritmo acelerado de su respiración jadeante de deseo. Pensó que la mejor forma de iniciar un primer ataque seria hacerla disfrutar sin que lo esperara. Así que se acercó, se sentó de lado y sus dedos penetraron en su vagina al primer intento, perdiéndose en el río emergente de lubricación del canal vaginal que favoreció la maniobra aún más. Comenzó a agitarlos observando la fisonomía de sus gestos faciales y en un par de minutos, sus movimientos expertos de la arquitectura femenina la habían elevado a las cimas del placer.

Su otra mano libre mientras tanto, se fue deshaciendo de la ropa, sin perder el ritmo de preparación de la vagina. Cuando notó que era ella la que se movía frenéticamente reclamando más ritmo, supo que había llegado el momento Retiró sus dedos mojados, el líquido vaginal le llegaba hasta el codo, se subió desnudo con su pene excitado sobre ella que estaba recostada boca arriba sobre el diván y la hizo levantar sus piernas, flexionó sus rodillas contra el pecho y con su sexo húmedo a su completa disposición la penetró con su pene profundamente.

Ella intentó quejarse, al notar un cuerpo extraño de gran grosor y tamaño en su interior, pero él hizo caso omiso, quería que ella quedara subyugada por el poder de su polla , tenía que grabar en el recuerdo esa instantánea. Tras varios minutos de resistencia y dolor, finalmente ella se entregó mudando su rostro de contrición al de relajamiento, comenzaba a disfrutar para su sorpresa ,con aquella penetración brutal y despiadada de su amante. El vigor de la estupenda forma física de Germán se hizo presente y la tuvo durante mucho rato jadeando sin interrupción.

Más tarde, cuando estaba cerca de sobrevenirle el orgasmo la volteó.

-Ponte mirando hacia delante y sujetándote sobre tus palmas y rodillas.
-Ahora me toca ver el fondo, la pared en blanco
-Así es, no grites mucho.
-¿Gritar?
-Sí, en breve esa pared blanca la verás roja.
-No lo creo. Ahhhh, no tan brusco...

De nada le sirvieron sus quejas, comenzó a comprender que aquellas penetraciones tan bestiales tenía su significado. Germán la había poseído de nuevo y la sujetaba por las caderas fundiéndose en su cuerpo con toda su fuerza y energía. Sacaba su polla y la volvía a meter haciéndola chocar frenéticamente contra sus músculos vaginales. Ella se musitaba ¡ays! y le apretaba con su mano el muslo tratando de zafarse de sus empujes para contener su maltrato, pero dejó de hacerlo al sentir un placer desconocido. Miró la pared blanca y sólo veía el rojo pasión de la pared que había tenido antes a la vista. No podía entender nada, pero sin esperarlo le sobrevino un poderoso orgasmo que la hizo gritar un ahhh como nunca lo había escuchado de su garganta. ¡Había gritado de placer!

Germán siguió elevando el ritmo durante algunos minutos más, hasta que sintió el poder del inminente orgasmo contenido en su falo. Sacó su miembro duro y bulboso y tumbó boca arriba a Camila. Ella estaba algo asustada, no sabia que quería hasta que notó el semen caliente derramarse sobre sus pechos . Él tuvo su orgasmo a la vista de ella, dejando marcada su piel con el olor de su cuerpo.

-Ha sido super excitante le confesó Camila incorporándose para recoger con su boca el semen restante que quedaba sobre el glande. Me ha encantado.

-El rojo es el calor que quiero que sientas para relajarte y el blanco la libertad que necesito para que llegues a alcanzar el orgasmo. - Le aclaró Germán intentando articular el secreto de la pintura tras el esfuerzo sostenido.

-Pues no sé como puedes haber deducido eso tú solo, pero he sentido precisamente eso. Me he relajado y mi pasión se ha elevado mirando el rojo, en cambio, al ver el blanco me he sentido limpia , liberada imaginando que era rojo viendo sólo blanco, porque necesitaba ese calor para llegar a disfrutar por completo.

-Veo que esta habitación será lo único que recuerdes de mi casa ¿verdad?
-Sin duda, lo será ,ha creado un clímax fascinante entre nosotros. Sin adornos, muebles o detalles que a uno le hagan pensar en otra cosa que no sea sexo y amor.

Germán la besó con pasión, pasando a relajar una nueva zona inexplorada, había que probarlo todo y dejar satisfecho el deseo lujurioso .

Fin

lunes, 13 de abril de 2009

El río Vinalopó





ía

Nace el la Sierra de Mariola (Bañeres) parque natural de flora por su diversidad y riqueza. Y desemboca en Santa Pola.

Un precioso río que discurre con un escaso caudal, el agua es fría incluso en pleno mes de agosto. El río está rodeado por carrascal, álamo blanco, zarzas y un intenso color verde que le da el valor de las esmeraldas.

El único río que existe cerca de Alicante y para mí una de las sensaciones más gratificantes que tengo el contemplar este pequeño paraíso natural que se encuentra ubicado a unos 10-15 km de Alcoy o Ibi y a unos 50 km de Alicante capital.

jueves, 9 de abril de 2009

Rutina

Esa losa de tedio que retuvo mi vida
rutina sólo rutina
horas vacias cargadas de monotonía
sin riego ni vigor.

Días felices invento donde soy el cuento
caperucita sin lobo feroz
una mujer libre que piensa que puede vivir
sin inventar un patrón.

Rutina fue eso sólo rutina
la que comió de mis días
huyo de ella como de la muerte
sólo escucho la música de mi mente.

Me aconseja saltar para saldar deudas
que me mire sin recordar el dolor y
que viva sin remordimientos ni temor.

Fuma rutina y envuelve de humo tu
cadencia de notas conocidas inertes
y atrapa a otra diva que quiera retenerte.

domingo, 22 de marzo de 2009

Arroz con calamares

Ingredientes:

1 kg. de calamares medianos (refrigerados o frescos)
3/4 kg. tomates rojos pelados
1 pimiento rojo
300 grs. de calabaza
450grs. preparado de paella ( consta de alubias, alubias de garrofon y judias verdes anchas)
150 grs. de guisantes congelados
perejil
2 ajos
aceite de oliva
colorante
sal
azúcar
350 grs. de arroz redondo ( la fallera) o una taza y media.
Un poco de limón
Preparación:

Cortar los calamares e trozos pequeños:



Pelar y cortar los tomates:


Lavar y cortar el pimiento rojo, la calabaza y el perejil:



Sofreír el calamar con el tomate, suele soltar mucha agua:


Ir añadiendo el resto de ingredientes según se vaya haciendo el tomate y calamar. Por último añadir la bolsa de congelado, el preparado de verduras para paella:




Añadir tres tazones de agua, azúcar (una pizca) sal, colorante y dejar hervir. Cuando hierva a vivo fuego se añade la taza y media de arroz, un chorro de limón y se controla moviendo el arroz de la asas del paellero hasta que se consuma el líquido.



Aquí el resultado:


miércoles, 18 de marzo de 2009

Una tarde

Liberada de la rutina de respirar un aire rancio sin esencia
te hallé una tarde sin aguardarlo, olías a inocencia palpable.

Sorprendida por tu aire fresco saludable, me paré a escucharte
me hablabas de cosas que no entendía; cerezas y cubos y pereza.

Divertida me entregué a la pasión de comerte en flor
entre risas y juegos se clavó en mi interior tu potente fervor
explosión e ilusión al instante flotó entre dos mundos distantes.

Yo pensadora escribiente, hija del elemento adulterado
tú sabiduría de campo, fruto del elemento natural sin chascos
y entre tu risa y la mía construimos una vía de paso que nos guía
por una senda invisible que sólo nos sentimos con el alma desnuda .

Sorberé de ti todas esas palabras sencillas que no cuajan
con la lírica ni el lenguaje enciclopédico de mis libros y ramas
reiré oyéndote hablar del mundo real que modela tus manos agrietadas.

Podría mirarme en ti y sólo ver tu corazón repleto de amor
obviar la rudeza de tus manos hortelanas y tomar la franqueza
por seña y pago a mi grandeza de dama refinada que se ampara
tras lenguajes articulados, vacíos argumentados que agudizan tu cabeza.

Dos mundos en una cama
una dama de alta gama
y un gamo de gran talla
engarzados por una pasión que les une y dilata
que los insufla y gana con maña
viva la ciega que enreda puntos y comas
y cose los hilos de vidas y mundos a partes.

Viva el amor si ha de ser así hallado tras una puerta que huele
a todo lo que me paré a observar en mi mundo aparte
desde arriba buscaba sin sentir el verde donde tu esperabas.

Una tarde
esa tarde...

lunes, 16 de marzo de 2009

El engorroso condón

Francisco siempre usaba la misma táctica. Cuando llegaba el momento más excitante de la relación amatoria; convencer a la chica para prescindir de tomar precauciones con los típicos argumentos varoniles, que le ponía a cien, estaba muy sano, no había nada que temer etc.

Si la situación estaba muy caliente y había ganas, algunas solían acceder a practicar el sexo sin condón, pero luego ya no volvían a verle. Otras, trataban desesperadas de tener una relación sexual placentera que no terminaba de desarrollarse ya que cuando intentaban enfundar el miembro, éste pasaba a la flacidez inesperadamente, perdiendo su firmeza, como un merengue que se convierte de espuma a líquido sin que se comprenda el motivo. Algunas veces tras malgastar muchas gomas conseguía follar, pero siempre tenía que quitársela fuera de la vagina para llegar al clímax.

Para Francisco era muy violenta y desconcertante la situación. Le hacía sentir como si fuera un capullo anticuado que se sentía impotente, incapaz de adaptarse a los tiempos modernos y follar con sentido común. Visitó a varios especialistas sexólogos que descartaron definitivamente que sufriera algún tipo de disfunción. Todo era un problema de cabeza, sólo él podía conseguirlo.

Tanto lo avergonzaba lo que le sucedía, que tras la ruptura con su novia optó por la vía más cómoda: dedicarse a ver como otros practicaban sexo hallando placer con la imagen visual del acto. Al principio, la pornografía lo satisfizo. No era como practicar y sentir las emociones de la realidad, pero le ayudaba a encubrir su acomplejante problema con los preservativos. Ya no quería correr más riesgos desde que cogió una infección leve de ETS, su confianza en que las chicas no tienen nada se desvaneció desde ese escarmiento y todo porque algunas de ellas tenían las mismas ganas de correr riesgos innecesarios en relaciones esporádicas.

Pasó más de un año y medio sin tener relaciones sexuales . El cibersexo era su válvula de escape. Allí podría explayarse y dar rienda suelta a sus fantasías sin perder la erección. Además las mujeres con las que lo solía practicar admiraban la envergadura de su miembro erecto, 18 cm. y curvatura hacia arriba en forma de flecha. Alas mujeres les parecía estimulante la forma, muy eficaz para provocar placer y excitar el cuello del útero.

Francisco parecía ser feliz ,aunque estaba un poco cansado con la práctica solitaria de la masturbación visual a través de una pantalla de ordenador. Todo cambió el día que conectó en un chat con Marta. Era una mujer muy diferente. Todo desde el principio, su forma de escribir, sus palabras lo enloquecían. La erección comenzaba sólo con ver su lucecita verde de disponible en el mesenguer. La vio por foto y no estaba mal, pero era muy ambigua en sus contestaciones. Parecía estar buscando sexo pero a otro nivel. Era muy sugerente y erótica en sus expresiones. A él todavía le atraía constantemente la idea de quedar con una mujer, pero debido a su problema, prescindía del contacto directo.

Sin saber muy bien cómo y porqué, quedó hipnotizado de deseo en el mesenguer por ella. Todas las demás le ofrecían sus cuerpos desnudos pletóricos, abiertos y visibles a través de la webcam, , además de fotos eróticas muy subidas de tono. A Marta también se lo pidió pero fue imposible, ella negaba esa posibilidad de acercamiento, el cibersexo no la avivaba. Así que si quería verla tendría que quedar con ella. Tardó varios meses en decidirse, tras intentar seducirla inútilmente con sus expertas tácticas de tunante. Ella no cedió, así que no tuvo más remedio que jugársela en la proximidad de un encuentro real.

-Marta, estoy casado-le escribía Francisco a la defensiva.
-Yo también, pero necesito sexo, no me pone el ciber...
-No puedo quedar contigo.
-Ok, entonces seguiremos relatando lo mucho que nos daríamos eh?, me excita mucho más.-le contestó con la conocida templanza y seguridad de siempre.
¡Te deseo y quiero follarte!- declaró lleno de ira en un arrebato de sinceridad que hasta a él mismo sorprendió.
-Pues ya sabes...
-Este fin de semana lo tengo libre ¿quedamos? No puedo aguantar más esta situación, quiero desnudar tu cuerpo y poseer tu alma con mi cuerpo.
-¡Hecho! Dime dónde e iré.
-Hay algo de lo que quiero hablarte Marta. Hace tiempo que no follo, no estoy casado. Desde que cogí una enfermedad contagiosa de ETS he dejado de quedar con mujeres. Tengo un problema y es que con preservativos no puedo follar.
-Entendido Fran, verás, yo te ayudaré a superar esa barrera.
-No lo creo, otras lo han intentado y nada. Lo único que me resultó fue tener novia fija, pero todo en la vida se acaba y...
-Confía en mí. Nos veremos el sábado.
-De acuerdo Marta, no sabes el deseo que has provocado en mí. Te necesito como al aire.
-Me tendrás, bye!
-Bye!

Aquella noche los dos flotaron en sus respectivas camas imaginando el furtivo encuentro del próximo sábado. Ella leyó en la red mucha información , no era desconocido este tipo de problemas que muchos hombres tienen con las gomas. El problema raíz se halla en la cabeza. La mayoría que sufre este problema, es porque asocian la protección con una moderación indeseada de su vigor sexual. Es como poner freno a su firme idea de ser varón viril y reproductivo. Por ello se da más en hombres jóvenes que aún no han satisfecho el deseo de tener descendencia. Leyó que el problema es superable si se tiene la habilidad necesaria para que él hombre no sienta esa barrera protectora como una opresión a sus instintos más básicos. Tenía que poner sus neuronas a funcionar para superar este percance.

Marta se vistió para la cita muy femenina. Falda vaquera a la altura de las rodillas, camiseta blanca con letras bordadas en dorado, medias de blonda que se ajustaban sobre sus muslos sin oprimir y ropa interior transparente. Para la ocasión eligió un salto de cama de gasa. Al ser traslúcida la propiedad de su ropa resultó muy certera, actuó como un potente talismán que dejaba adivinar todas sus formas femeninas intimas. De color negro, adornado con dibujos de corazones rojos a juego con el tanga.

La cita era en casa de Francisco. Él la esperaba ansioso, recién duchado y afeitado. No quiso cargarse de aroma, para no parecer un lelo acomplejado. Las manos le sudaban cuando sonó el timbre. Abrió la puerta de su casa unifamiliar y allí la encontró. Era preciosa. El corazón se le aceleró a medida que se aproximaba para saludarla tímidamente. Fueron conversando con locuacidad recíproca hacia el salón, dejándose seducir por el acercamiento mutuo .Miradas directas a los ojos que dejarían sin aliento a cualquiera con menos mundología sexual. Se sentaron uno al lado del otro en uno de los sofás.

-Pon música no? Relaja el ambiente- le solicitó Marta algo tensa por la proximidad real con su deseado amante.
-Hace tiempo que no escucho nada. ¿Que te apetece que meta?
-Subconciente, ja,ja,ja... No comiences tan rápido.
-Oye, no iba la cosa por ahí.
-Ja,ja,ja, no te sientas violento, es algo muy habitual que nuestros deseos se mezclen con nuestras palabras formales. Ocurre cuando anhelamos una cosa y debemos hablar de otra.
-Confieso que puede ser, eres hábil, además de hermosa.¿Que tomas?
-Algo sin alcohol he de conducir, luego.
-Veré que encuentro, Enseguida vuelvo.

Francisco al levantarse no se olvidó de poner algo de música. Introdujo un CD en el reproductor de Soraya. La canción de “sin miedo” comenzó a retumbar por toda la estancia caldeando el ambiente e incitando a la aspiración de gastar energías

Luego fue hacia la cocina cogiendo de la nevera dos latas de coca cola cero. Las puso sobre la mesa de centro, no se le olvidaron los posavasos para evitar la mancha sobre la madera. Marta apreció que el sabor variaba un poco, pero la idea de reducir el consumo de calorías y azúcares, era apetecible. Le encantó ese pequeño detalle, que se preocupara por mantener la línea. Le mandó una mirada de soslayo. Estaba estupendo; delgado, atlético y eso que aún no lo había visto desnudo.

Hablaron durante más de una hora. Comentando los detalles de sus vidas. Terminando por aburrirse y opinar sobre la decoración de la casa. Señal inequívoca de que los temas se acababan. Así que él, lanzado y con ganas de comenzar a conocerse en la intimidad, le propuso ir a su habitación. Ella asintió. Lo estaba esperando. Cogidos de la mano llegaron al cuarto. Fueron desvistiéndose cada uno de manera individual, poco a poco, sin perder la calma, observándose frente a frente , elevando su propia temperatura con la seducción de la imagen real de sus cuerpos que se descubrían por primera vez La novedad era poderosa para la mente ya que nunca se habían visto salvo en foto, analizar con lujuria sus respectivas siluetas atractivas disponibles a un golpe de brazo los atrapó con magia.


En ropa interior tumbados sobre la cama, la lluvia de besos que recíprocamente y con lentitud se regalaban los fue sublevando.

-¿Dónde tienes los preservativos?- le preguntó inesperadamente ella.
-¡Todavía es pronto, sigamos!-objetó él despertando de su sueño.
-Ya, sólo quiero tenerlo preparado y abierto.
-¡Toma!-le ofreció él con cierto desdén ,dejando palpable la incomodidad que le causaba la sola mención de su peor fobia.

Marta disimuló astutamente la percepción que había tenido de su incipiente malestar. Lo abrió por un lateral con facilidad y con cuidado obviándola y lo dejó preparado sin sacar de la funda sobre la almohada. Sabía que debía ser muy sutil y diestra para que no perdiera su erección. Se subió sobre Francisco y fue besándolo lentamente descendiendo hacia su zona erógena. Lamió, besó y elevó su miembro viril hasta tenerlo a punto de ebullición. Mantuvo su excitación hasta el máximo y con maestría le posicionó la goma. Francisco ni lo notó. Le susurró al oído para distraerlo mientras lo hacía “voy a cabalgarte a pelo, he cambiado de opinión”.

A Francisco se le mantuvo la erección. Lo supo al meterse su miembro. Su cerebro no había advertido que su pene había sido cubierto por la membrana de latex. Marta lo cabalgó con fuerza y vigor, susurrándole lo bien que lo hacía y lo mucho que lo necesitaba. Follaron durante más de veinte minutos y sin interrupciones. Fran se derramó dentro del condón. Al terminar y sacarla del interior de la vagina, lo avispó con perplejidad. Se había derramado en su interior y el semen estaba acumulado en el depósito a la altura del glande.


-No puedo creerlo, Marta, ¿cómo me lo has puesto?
-Con artimañas de amante perfecta. Nada, como ves no tienes ningún problema para follar con seguridad.
-Es la primera vez que siento un placer así con funda.
-Es porque siempre tu cabeza pone un impedimento, no tu cuerpo.
-Lo sé, te admiro por lo que has hecho, me encanta el sexo seguro y no me ha restado placer ni sensaciones.
-Y a mí que lo practiquemos. Yo sólo follo a pelo en relaciones de años.
-Bueno es un consuelo saber que algún día mi pene verá la luz y sentirá la fricción contra tu cuerpo interior.
-Ja,ja,ja., algún día, -respondió ella con seguridad, divertida.
-¿Tienes problemas para llegar al orgasmo Marta? He notado que has disfrutado a medias.-Le preguntó cambiando de tema algo preocupado.
-¿Cómo te has dado cuenta? A la mayoría, ni les importa.
-He leído mucho de sexo, con poner la mano sobre tu pubis sé a ciencia cierta si has disfrutado. Las contracciones del útero así lo indican.
-Cierto. Puedo satisfacerme vaginalmente, pero soy más fría y todavía no he conseguido hacerlo con un hombre Lo probé con un masturbador a pilas y resultó. Lo he comentado con alguna que otra amiga y también les ha sucedido lo mismo. Al principio de mantener sexo con ellos, luego sus novios han aprendido el punto exacto donde estallan y sí que lo han conseguido. Como no he tenido relaciones muy duraderas, no he llegado a ello todavía.

-Uhmmm... Pronto lo conseguiré espero, con la práctica sabré descubrir tu secreto Pero hay algo que aprendí que no falla. -Francisco dirigió su boca hacia el sexo palpitante de Marta
-Ahhh-sigue, sigue, ahhh.

Fue todo lo que se escuchó. Después de tanta entrega por parte de ella, estaba dispuesto a dejarla plenamente satisfecha, se lo merecía. Así que se perdió con su lengua entre sus muslos dedicándole con ahínco atención a su excitado clítoris. Ella estaba a punto del orgasmo, se veía que estaba en puertas. Su clítoris estaba desarrollado y duro, sus labios jugosos y derramando lubricante vaginal. Con su lengua y dedos en apenas cinco minutos la elevó al éxtasis. No quiso parar. Percibió que ella estaba acostumbrada a encadenar sus orgasmos y la intuición fue acertada. Logró que ella disfrutara triplemente en pocos minutos. Sólo paró cuando ella le pidió algo de tregua.

-Ha sido fantástico, Fran, espero seguir repitiendo esto.
-Ya lo creo y además con condón, creo que lo he superado.

Marta se quedó atónita. Fran estaba de nuevo con su pene erecto y con el preservativo colocado. No había perdido su erección.

-Date la vuelta, a cuatro patas- le ordenó cariñosamente.
-Tú mandas- le sonrió cómplice y con ganas de sentirlo una vez más.

Fin

viernes, 13 de marzo de 2009

Me decidí una noche

Eran cerca de las 10 de la noche, Adriana regresaba a su casa después de una cita a ciegas que de nuevo no había resultado. El hombre en cuestión no era lo que esperaba. No había sucedido esa magia que se siente al instante de la presentación. Siempre ocurría lo mismo, se hacia ilusiones con la gente y luego al conocerla personalmente la decepcionaban Se expresaban tan bien a través de las palabras escritas que luego no había percha ni argumento que sostuvieran tanto artificio fatuo.

Llevaba puesta una ropa interior muy insinuante; sujetador y bragas de tul rojo adornados de flores ostentosas que transparentaban toda su intimidad. Para la ocasión se había arreglado el bello púbico recortándolo al mínimo, retocando con esmero la abertura vaginal para hacerla más apetecible si llegaba el caso. Y ahora todo su trabajo para conquistar a su desconocido se quedaba desaprovechada por la individualidad de su cuerpo sin pareja. De nuevo se encaminaba la soledad de su habitación, una página o película de videos pornográficos y un masturbador a pilas para aliviar su deseo insatisfecho. Mejor sola que con un necio se decía, que no sabría valorarla.

Era preferible el desenfreno solitario a ser de alguien que no deseaba. No le valía el consuelo del sexo si la persona no la incitaba a la práctica. Fue caminando cabizbaja hacia su casa imaginando la fantasía que utilizaría esa noche para calmarse y justo en un semáforo se encontró inesperadamente con una cara conocida. Su mente comenzó a analizar las facciones de aquel desconocido, intentaba hallar la conexión de ese físico con el archivo de imágenes de su cerebro, sin duda le era familiar el atractivo joven del coche que estaba frente a ella, además también notó que parecía reconocerla. Pero no pudo. Fue él el que bajó la ventanilla y la llamó por su nombre:

-Adriana ¿Eres tú? -le preguntó algo alterado.
-Sí, me llamo así ¿De qué nos conocemos?- le contestó ella trémula por la sensación de vértigo que fue invadiéndola.
-De la infancia, sube, quiero hablar contigo- le ofreció él con una sonrisa de oreja a oreja.
-No se si debo, pero vale, me resultas familiar- se subió al coche antes de que el semáforo cambiara de color.
-No puedo creerlo, después de tantos años encontrarte y así, estoy maravillado.
-Perdona ¿Tuvimos algo en el pasado? -le preguntó algo molesta.- No consigo identificarte bien y me estás asustando.
-Fuiste mi primer amor, soy Fausto, aquel niño al que solías contar lo que querías ser de mayor, nada parecida a tu madre, yo siempre te escuché con atención, esperando la oportunidad de pode declarar mi gran amor.
-Vaya, sí, Fausto...¿En el instituto verdad? Te recuerdo, entonces eras muy feo.
-Las cosas cambian Adriana, cuéntame, ¿que es de tu vida?
-¿Vas a llevarme a tu casa?
-Pues...¿quieres ir a mi casa?
-Necesito ir a la casa de alguien. Me arreglé para una cita sexual que necesito como el agua y todo se estropeó. El tipo era un cartón siniestro que no me trasmitía más que las mentiras que había ideado para conquistarme y poder follar una noche.
-Adriana me desmontas la vida, me...
-¡Llévame contigo y déjame que sueñe un segundo lejos de mi vida!
-Tranquila yo te haré olvidar todo lo que no quieres recordar.


Fausto enfiló su potente vehículo a velocidad moderada sin poder comprender el alcance de aquel sueño que estaba viviendo. Toda una vida deseando a la mujer de su adolescencia y de repente, ella aparecía y le pedía su calor.

Subieron a la zona residencial algo alejada del núcleo urbano. Una preciosa urbanización de bungalows adosados, El coche se detuvo en la zona de garajes. Adriana no supo que número era, ya que entraron en la cochera. Fausto cerró la puerta de acceso al túnel del garaje comunitario y subieron por las escaleras estrechas que conducían a la primera planta.

-¿Qué quieres tomar Adriana?
-Por favor, pon música y si tienes algo de cava o bebida llena de burbujas, pónmela.
-Hecho, guardo una botella siempre en la nevera para ocasiones especiales.

Fue directo a la cocina metió la botella de cava en una cubitera espaciosa, introdujo todo el hielo que halló en el congelador y lo transportó en un carrito de bebidas hacia el salón. Descorchó la botella y sirvió dos copas. Sobre la mesa de centro había una suculenta caja de bombones. Adriana se alegró, tenía a su disposición los ingredientes necesarios que necesitaba para elevar su temperatura erótica.

Hablaron durante una hora de aquellos escasos recuerdos que ambos conservaban de su adolescencia. Desenmascarando en ellos las heridas que ambos pudieron causarse. Adriana indagó con ganas sobre ellos, analizando cada palabra, hallando un amor que no esperaba que se había mantenido perenne en el corazón de Fausto. Impresionada por no haberse dado cuenta a tiempo, de que aquel hombre tan servicial era un enamorado sin valor de manifestar un amor tan grande, se rió de su destino. Había amado tanto a hombres vacíos durante su vida, que valoraba con seriedad a los hombres sinceros que son capaces de amar sin esperanza de conseguir a la que tanto anhelan.

-Fausto, te pido perdón, no debí venir...
-Tranquila, no te diste cuenta porque no era un hombre entonces deseable, no me quería ¿sabes? Por eso nunca me viste como yo a ti.
-No merezco estar aquí, debo irme.
-No, ahora que al fin te tengo te doy a hacer sentir todo mi amor, aunque sólo sea esta noche.

La miró con una profundidad de ser omnipotente. Ella quedó paralizada por el influjo de la magia. Y poco a poco se enlazaron en un beso de tornillo, lengua sobre lengua devorando cada sentimiento que los conectaba a un nuevo momento de voluptuosidad.

La ropa fue cayendo. Los cuerpos sudorosos se dieron fricción. El cava los había atrapado en una nube de risas donde el pudor no existía.

-Quisiera probar algo que siempre quise hacer. Quién mejor que tú para entregar tanta pasión. ¿Me dejas hacer?
-Tuyo soy, Adriana, haz conmigo lo que quieras...

Adriana fijó la mirada directa a los ojos, juguetona. Besó sus labios y fue descendiendo por su pecho. Fausto estaba sentado en un amplio sofá de cuero rojo. Cuando llegó a su zona erógena se encontró con un pene que emergía del sueño. Fue creciendo de manera desorbitada provocando una sensación de sorpresa deseada e ella. Un buen tamaño que la haría disfrutar de una noche especial.

Cogió su pene con una mano y con su boca lo lubricó con saliva. Quería que notara el jugo caliente de su boca que usó a modo de deslizante para poder agitar con más suavidad su miembro. Los ojos de Adriana estaban clavados en los de él estudiando sus emociones y sensaciones. Su respiración comenzaba a agitarse. Iba bien. Chupó, rotó su lengua por le glande humedeciéndolo con dulzura y fue bajando hacia el obturado recto. Besó su zona anal y metió la punta de su lengua en el interior. Su mano continuaba agitando delicadamente su pene que estaba tieso como un cactus en el desierto. Continuó penetrando hacia la zona oscura de su obturación provocando un placer inigualable a Fausto, que jamás había una sensación de evasión tan voluptuosa.

Ella quería compensarle tanto amor y años de resignación y soledad.

Mojó su dedo corazón y cuando su oclusión se relajó, lo metió agitándolo en busca de su próstata. Su boca había regresado a la labor de relamer su pene erecto. Fausto jadeaba, sudaba y contenía ese inminente orgasmo para que aquello no acabara nunca.

-Adriana súbete y termina la faena.
-Ahora mismo.

Le puso el condón con maestría y quitándose sus bragas rojas se dejó caer sobre aquella polla repleta de energía. Estaba tan excitada que el líquido vaginal resbaló por toda su polla antes de meterte por completo en el interior.

Fausto apretó con sus manos sus nalgas duras y volvieron a besarse con ternura.

-Cabalga como una Amazonas experta.
-Verás que bien lo hago, es mi postura preferida.

Comenzó a mover sus caderas apoyando el peso de su cuerpo sobre sus brazos que se sujetaban en el respaldo del sofá. Apoyada sobre la punta de sus pies metía y sacaba la enérgica polla creando sensaciones de placer inmensas para los dos. No quiso que la penetración profunda le restara placer, así que mantuvo un ritmo lento, a media incursión unos diez minutos. Cuando su vagina comenzó a exigirle choque contra el cuello del útero se dejó caer sobre la polla, que desapareció por completo en su humedad rojiza.

Su cuerpo se agitó vigorosamente para alcanzar la meta. Los dos devorados por la necesitad de satisfacerse, se entregaron a un ritmo agitado, pletórico que les conduciría sin dudar, a la orgiástica aventura de alcanzar unos segundos de liberación emocional sublime.

Fue Adriana la que llegó primero. Fausto pensaba en ese momento en cosas negativas de su vida para poder retrasar su evacuación seminal. Necesitaba sentir que ella explotaba para poder derramarse. Fueron escasos los segundos los que los separaron del apoteósico instante de placer lujurioso.

-Ha sido el primer orgasmo que siento con una polla.
-Pues si que has tenido amantes rápidos.
-jajajajajajajajajajja... Si yo te contara.
-Menos mal que aprendí a pensar para no ser como ellos. Te quiero Adriana, me has hecho más feliz que un recién agraciado del premio gordo.
-Y tú a mi, Fausto.

Adriana salió de su cuerpo, le quitó el condón repleto de líquido seminal y lo limpió con a con una toallita de higiene infantil para evitar que su picha se quedara pegada por la viscosidad del semen.

Luego se dejó caer a su lado, agotada. Percibió que sus ojos se cerraban y ambos se durmieron sentados en el sofá abandonándose al sueño angelical que llega tras alcanzar el feliz liberador orgasmo.

Fin

miércoles, 11 de marzo de 2009

El amor por telón



Conserva tu piel fresca, esencia de sonrisas
para que las heridas y enojos no desencadenen
un terremoto donde las emociones sean suicidas .

No te quedes anclado en la orilla de la decepción
donde tus sueños penitentes supliquen al eco sordo.

Escucha, cambia, transita
eleva las ilusiones a otra vida
esa que mereces vivir y no tuviste.

La vida son dos sueños rotos y uno escondido en el nido
sólo para tí llega la oportunidad , esa que no viste dibujar
y necesitaste toda la vida, la buscaste en tantos ojos ansiosos
sin hallarla y hoy, te mira de frente, sólo a ti, sonríe a tu suerte.

Ahora que no querías más suplicios para el corazón
las canas te renuevan las ganas de sentir el amor
se revuelven tus entrañas derribando las telarañas del desamor.

En tus días de madurez temprana
sonríes al amante más inverosímil que te sorprendió una tarde.

Un desplante del destino que te da lo que siempre añoraste
envuelto en una tela que no vestiste por ser de los simples sastres
y al sentirla en tu piel todo cambia, te entalla el alma de diamantes.

Navega, ama y idolatra
por si un día no sientes nada.

Nada ,si el vacío te inflama
Nada, de conformarte con la nada.

Saca un diente blanco al sol resplandeciente
que brillen tus ojos con ironía si de nuevo el amor
se marchita y busca otra flor sensitiva que pliegue
tus sentidos en un solo camino llamado amor.

Vive los días felices para poder recordar que los tuviste
y no dejes que la soledad te llame necio y cobarde
que sepa donde vives y lo que haces, abandónala
mira que lo que digo, hará que ella no te llame de
nuevo algo que no quieres oír; necio y cobarde.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Batalla de luna


Batalla de luna

Había una luna negra sobre tus ojos
una pequeña mosca turbia, pizarra
pero mis ojos sólo veían estrellas en ti
por eso no vi, ni sentí
me cobijé al amparo de un ciego turbado.

Tocaba tu alma lo presentía, pero tan vacía
de alegrías y plegada de nostalgias, de voces
de llamadas ignoradas, todas hablaban de ella
¡maldita ella , que todo lo tenía corroído y devorado!
¡maldita mi vida, por creerme capaz de reparar el daño!

Que llorabas atormentado cuando
déspotamente me alejabas con palabras amargas
de tu lado, siempre helado y lleno de cardos.

Tras muchas tempestades e iras dudabas al fin
querías pero no podías llenarte de mí
sufrías por darme espacio pero
los recuerdos eran más pesados.

Losas de vida ,diarios de noches y días
de risas felices y vinos dulces ajados te alejaban de mí
y recomponías tu corazón para intentar amarme.

¡Amarme con ganas!
¡Amarme para salvarte!
¡Amarme sí, amarme!

Endiablado callabas la verdad
yo, indefensa esperaba caridad
¿En que momento nos quedamos sin piel?
sé que nos vimos en ese reloj sin cuero
agonizante, llovía a cántaros en los adentros
extasiados y confusos de amor, quedamos.

Que me quieres a veces
que te siento para siempre
que tanto amor nos hizo tanto daño.

Amor, amar, amor
¿Donde estás ahora?

Sigo buscando respuestas para continuar
que te quiero a veces sin hallarte
que te quiero pensar para olvidarte.

Sí, no hago otra cosa que olvidarte cada día
volviendo a necesitar soñarte, sí sólo soñarte

domingo, 22 de febrero de 2009

Corales atormentados

Corales atormentados

Un cambio en la temperatura de las agua coralinas
desencadena la muerte de las más bellas criaturas
madres protectoras que cercan con sus barreras
a la fauna y flora existente en las purezas marinas

Verdes selvas ocultas, incomprendidas, salvajes
regadas por las fuertes corrientes de un océano
sin aire, que las toma a voluntad prodigando afecto.

Rompe furioso el océano clamando contra los hombres
que no escuchan y sordos lo recorren orgullosos, el daño es
inabarcable y las muertes de las bellas criaturas fosilizadas.

Lo delata
que lata
juzgan los inertes.

El amor es una gran madre protectora
como el coral alberga a cientos de vidas
una cambio de la temperatura la más
leve ternura, lo cambia todo
frío mata el amor
calor arrasa al coral.

Los corales sucumben a los cambios de temperatura
la pasión quema las venas hirviendo con premura
cuando los amantes liberan espumas y cal.

Y el amor y el coral suenan a sal
a calidez y aroma de flores cerradas
que esperan a ser abiertas con sinfonías y trompetas
amor y coral, baile marino de ámbar de estrellas
sol de arco iris que envuelve de turquesa a la parida Tierra .

sábado, 21 de febrero de 2009

Seducida por tus ojos

Adoncia marcada así “la dulce” por su madre que ilusionada quiso forjar el destino de su esperanza en aquella pequeña criatura que había emergido de las profundidades de sus entrañas. Juana que así se llamaba, quiso bautizar a su hija con un nombre que englobada la melaza, fuente inacabable de calor amoroso donde esperaba recoger un dulce néctar venidero como así sucedió en el curso de los años.

Cuando conoció a Chale apreció que el alma doblaba su dulzor. Se expansionaba en su cuerpo como si fuera una estrella en la inmensidad de un cielo donde sólo brillaba ella. Era una mujer atractiva que había dialogado con muchos hombres, difícil de conocer y conquistar, pero asequible, fácil para la amistad. En el momento en que Chale irrumpió en su vida supo que su destino iba a cambiar.

Una ola de sudor la recorrió por entero mientras hablaba con la camarera fijándose en el cuello, barbilla, orejas y mirando de reojo hacia sus ojos color miel. Se enamoró en dos segundos. Muchos intentaron seducirla con mil palabras, con mil promesas de amor, pero era dura, no se entregaba a cualquier fantasía porque no le rozaban los sentidos, no le llegaba más que un latir vacío que no la obligaba a entregar nada. Chale lo hizo mostrándose a sus ojos tal como era.

Sucedió en una noche de sábado en un pub de mucho ambiente Ella se acercó a la barra a por una consumición y justo se situó a su lado. La camarera eficiente corría de un lado para otro intentando servir el máximo de peticiones pero era la hora punta, la una, esa hora en la que todos buscan desesperadamente su última oportunidad para no dormir solos. Y la tensión se notaba en la sed de sus gargantas, que intentaban saciar con alcohol. Quemaban la tensión acumulada durante la semana, sus problemas y sus ilusiones se colaban en el fondo de un vaso que por más que se llenara de un líquido amortiguador no les aplacaba la sed.

Chale la miró con esa mirada intranquila que requiere una aprobación. Ella tranquila no se dejó impresionar, pero dentro de su cuerpo un extraño sudor se esparcía. Lo miraba de reojo con un cierto desdén de superioridad. Estuvo en la barra varios minutos observando su nuez, su cuello y barba dura, acostumbrándose a su fisonomía que no marcaba mucha diferencia con el resto, pero aquel hombre estaba envuelto de una capa especial de sensualidad que la hechizaba. Lo supo después, se enamoró de sus ojos que escondían ese alma que vio asomarse tímidamente al balcón.

Un pequeño roce de sus cuerpos en la opresión de la barra repleta de clientes insatisfechos fue suficiente para que se dirigieran más que una mirada. Se fueron juntos a consumir su copa. Ambos se olvidaron de sus respectivas pandillas de amigos. Sólo existían ellos dos. Hablaron poco, las palabras son vacías cuando el alma canta y la de ellos lo hacía desbordada de pasión.

Salieron juntos del local. Chale dirigió su vehículo hacia su casa. Subieron sin prisas al apartamento, siguieron conversando jocosamente con complicidad y palabras repletas de dobles sentidos,. Entre risas y juegos de seducción que ambos vertían por instinto sin ser conscientes de lo que hacían fueron quemando las horas de la madrugada que los acogía con el hechizo de una dulce cómplice.

-Adoncia, a estas alturas las mujeres están rendidas a mis pies ¿por qué tú no?-le preguntó algo cansado de intentar llevársela al huerto temeroso de no lograrlo-
-Lo estoy cariño ¿qué quieres?-le contestó ella algo cómica, estaba tan a gusto que el sexo no era fundamental.
-Quiero verte esas tetas que creo que deben ser maravillosas y algo más-sacó sus cartas directo un poco harto y sin ganas de querer jugar a más juegos-
-Vale, allá voy.

Adoncia se quitó la camiseta, llevaba puesto un sujetador que le sentaba divino. Encaje negro y rosa a juego con un tanga bordado de lacitos. Dejó libres sus bellos senos de la talla 95, redondos, turgentes, elevados como montañas potentes y de cimas blancas.

-Quiero esos pechos para mí, son preciosos- declaró Chale lujurioso-
-Lo serán ¿sigo?-le propuso ella juguetona-
-Sigue.

El pantalón cayó antecedido del tanga. Adoncia fue despojando se ropa sin temor, era tímida pero estaba enamorada ya de él. Eso le daba seguridad y ganas de dejarse descubrir hasta el pudor más secreto.

-Estoy a mil, Adoncia, me has puesto...
-Tranquilo voy a aliviar tus ganas.

Segura y con codicia de disfrutar, se arrodilló a sus pies. Estaban en el salón, Chale sentado en el sofá la recibió perdido sin saberlo. Ella astuta, sagaz y perceptiva fue directa hacia el botón de su pantalón, bajó su cremallera y su boxer arrojó de sopetón un miembro viril potente que semejaba a un muñeco sacado de una caja de sorpresas por la potencia de un muelle.

-No me esperaba una polla con forma de corazón, es preciosa-le confesó Adoncia más enamorada aún de la hermosura de su miembro viril emergente-
-¿Te gusta?
-Me encanta ¿de qué tamaño es?
-Cariño, tamaño 18 cm.
-Nunca había estado con un hombre con un calibre semejante, máximo 16, la noche promete.
-¿No? Bueno pues esto no es nada, te haré disfrutar como nunca lo has hecho.

Adoncia notó que un a corriente la sacudió por completo. Como le gustaba Chale. Su boca buscó la polla dura que tanto le había gustado. Era dulce, apetecible y se dejó llevar por sus instintos más profundos. De vez en cuando levantaba su cabeza para ver los ojos vidriosos de Chale que estaba preso de un estado de placer sublime.

Tomó el fuego de su polla, dejó que se derramara poco a poco todo su líquido preseminal en la boca. Gota a gota absorbió todo su orgasmo. El líquido blanquecino viscoso le supo a flan, miel y rosas. Era la primera vez que un hombre le sabía así de bien.

Cuando le tocó a Chale demostrar su sabiduría, no se quedó atrás. La llevó tras su explosión vigorosa con el miembro aún erecto a la habitación y la tumbó en la cama bocabajo.

-Adoncia tienes un culo estupendo que quiero tomar.
-Tuyo es, haz conmigo lo que quieras, no me gusta el sexo anal, apenas lo he probado pero contigo probaré todo de nuevo como si nunca lo hubiera hecho.
-Eres más que una mujer encantadora, eres un bombón que quiero devorar hasta las entrañas.
-¡Hazlo ya!

Chale abrió las piernas de Adoncia para que le dejaran ver la hermosura de su sexo. Mordió los glúteos, masajeó su clítoris con maestría experta y cuando su lengua penetró varias veces por su obturación oscura, taladrando con prudencia y humedeciendo ese laberinto sin flujo, se decidió a embestirla.

Su polla la fue poseyendo lentamente, deteniéndose cuando notaba resistencia. Hasta que al fin estuvo toda adentro. Sus manos la sujetaban por la cintura atrayéndola hacia sí delicadamente.

-¿Dime que sientes ahora Adoncia?
-Siento que te amo y que quiero que estés donde estás.
-¿Te gusta ,dime?
-No, pero aguantaré hasta que me guste, creo que contigo voy a descubrir un placer distinto.
-Lo harás, no lo dudes.

Chale comenzó a moverse en círculos, rotando su polla por toda la cavidad de su estrechez anal. Seguro de tenerla relajada y sin resistencia, inició su cabalgadura, lenta, segura que fue elevando la revolución de su cuerpo. Con sus dedos estimulaba el clítoris, controlando sus impulsos para que ella disfrutara del momento al máximo.

-Ahhhh! ¡Me gusta Chale! No pares, no te detengas, dame más.
-Tranquila, poco a poco, no tengas prisas.
-¡Qué placer estoy sintiendo, nunca sentí tanto éxtasis y sin ninguna molestia!
-Perfecto, sigue así de embriagada y disfruta.
-Ahhh, estoy a punto del orgasmo, no sé porqué pero lo voy a hacer...¡ahhhh! Estoy co...

Chale sentía subir su erección y su ritmo cardíaco con esas palabras escuchadas entre jadeos y locura placentera. Era tan dulce escucharla disfrutar así. Su corazón se llenó de esa melodía y aumentó su ritmo, apretó sus nalgas contra sus caderas y la poseyó con la energía de un potente caballo de carreras.

Adoncia gritaba, se retorcía, se tiraba del pelo, sus palabras eran perfectas para un hombre como él. Se estaba llenado de esa mujer preciosa que le estaba inundando de sensaciones gozosas. Pudo aguantar mucho tiempo así, no quería correrse ni dejar de oírla.

Pero todo placer también tiene su culminación y finalmente derramó todo su esperma de delfín potente en el interior de su hembra.

-Cuántos orgasmos has tenido Adoncia?-preguntó cayendo a su lado extenuado por el ejercicio físico-
-No sabría decirte, ha sido una cadencia de varios que se ha sucedido.
-Te he oído ¿Fingías o qué?-necesitaba saber que no-
-Jamás finjo, he sentido tantas emociones que no he podido contenerme, te habré parecido una desesperada insatisfecha ¿verdad?
-Al revés, oírte ha sido especial, una recompensa a mi contención y ganas de derramarme en ti.
-¿Crees en el flechazo Chale?- le soltó ella con los ojos vidriosos inyectados de voluptuosidad y placer.
-No sabría decirte.
-¿Crees en el aura que envuelve a una persona?
¿Por qué me preguntas eso Adoncia?- quiso indagar él perspicazmente.
-Porque me he enamorado de tus ojos.
-Vaya, toda mi vida usando tácticas de galán seductor con muchas y han funcionado a la perfección y ahora me dices que todos mis recursos me los podía haber ahorrado...
-¡Cierto, conmigo las artes de seducción no sirven! Fueron esos ojos los culpables de que esté aquí y ahora.
-Es lo más bonito que me han dicho.
-Soy sincera a veces ¿ y ahora qué?- le preguntó con temor a que sus ilusiones se perdieran en el vacío de la habitación.
-Dame tiempo, no estoy preparado para el amor, salgo de una situación difícil. Conozcámonos poco a poco.
-De acuerdo, me dejas ese esperanza que necesitaba, yo te haré feliz de nuevo, te llenaré un nuevo mundo de ilusiones.
-Adoncia vayamos lentamente ¿eh? Me gustas, pero estoy algo derrotado.
-Tú ves dando pasos pequeñitos que yo te espero al final en la meta. Eres lo que toda mi vida he buscado.
-¡Qué mujer más alocada! -rió el por esa entrega que no esperaba de una desconocida-
-Lo soy sólo cuando encuentro lo que me hace feliz y cariño mío, eso pasa tan pocas veces en mi vida , necesito manifestar todo lo que siento.
-Pasional, directa, erótica, hermosa. Eres una combinación explosiva que espero que explote en cada golpe de mi polla.
-Confieso que también me he enamorado de ella, la amo.
-Ja,ja,ja... Adoncia, que peligrosa eres, un dulce bombón

Comenzaron de nuevo a beber de los labios de la pasión. ¿Principio de una gran historia de amor? El entusiasmo todo lo puede...

Fin

viernes, 20 de febrero de 2009

Tarde

Tarde

Siento batir un tambor sí, es al fin tu corazón
danza maldito por su dolor y perdición
no retiene mi paso, no amarra ya mis labios.

Tanto amor, tanta ternura , fue locura
la que nos elevó a los dos a la llena luna.

Caminé pura hacia tu jardín de amapolas
entre en el recinto de color, sin olor, sin hallarte
confusa dejé de esperarte en el banco de los años.

¡Cuántos años de amor sin amor!
¡Cuántas mentiras estrelladas en la nada!

Ahora surges lobo furioso clamando, bramando
intentando paralizarme por sogas que no sentí
que me quieres para ti, ahora, tarde ¡qué tarde!

¿Dónde busco ése amor que no sé dónde arrojé?
¿Dime como librarme de la confusión?
¿Del tormento que me dejas en la espalda?

Y busco un consuelo para los dos
quisiera dibujarte en mis ilusiones rotas
olvidarme de tanto dolor, de tanta mentira.

Te toca esperar que pegue todos los trazos
de ese gran amor que rompí en tantos pedazos
y oculté en mis poemas cojos, rotos, que suspiraban
por tu presencia en mí carne para saciar mis ganas.

Ganas de ti que no sacié, la hambruna no se calla
me devora por dentro y busco comer de otros labios.

Fuiste dándole cuerda a un reloj sin horas
sin darte cuenta que ya no miraba a tu horizonte
ni esperaba ilusionada tus palabras en mí, nada,
óyeme aunque no quieras tarde amor, tarde.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Emociones

Emociones y fresas delirios de grandeza
fueron evocados y se esparcen en mi cabeza

Quiero paz, ser inmóvil, que la vida se detenga
en la condensación del sentimiento fugaz que
amparo, donde sólo existe tu realidad.

Regalamos palabras de amor enamorado, tú
servicial caballero, que quebraba su figura a mi paso
paciente lacayo que caminaba solo entre los cardos
deseando a su margarita confundida, perdida, titubeante.

¡Cuánto me duele haberlas perdido en el inexorable olvido!

Maldigo despertar y ver sólo cristales opacos
todo termina sin que pueda remendar un pedazo.

Emociones invoco con el ojo húmedo, salado
por las lágrimas contenidas, fluidas, suspiradas.

Martirio vivir enamorada sin tu cariño
mala puñalada la sombra de tu abismo
que me devuelve al vacío de la ilusión.

Hueca y maldita soy
sin tu amor, hablo
demuéstrame que no.

martes, 10 de febrero de 2009

El despido


Cristal regresaba a su pubertad en un viaje instantáneo de añoranza. En ese momento estaba en la sala de mecanografía a las 8 de mañana martilleando su “Olivetti línea 88”. Era una máquina dura, resistente y rápida.

Era horrible escuchar el sonido de sus compañeros que tocaban al ritmo vertiginoso de 280 p.p. una extraña balada desagradable de martillo punzante, que taladraba los tímpanos más resistentes. Todo ello acompañado por las frecuentes perdidas de nervios generadas por los atascos y los parones, que inundaban los folios plagados de errores tipográficos.

Oía a las otras máquinas detenerse bruscamente al engancharse varias varillas a la vez. Era normal que ocurriera eso cuando las teclas eran pisadas a la vez por las manos inexpertas de los debutantes mecanógrafos, que no habían aprendido a levantar los dedos a tiempo y se quejaban de que sus máquinas iban mal, excusa oportuna para salvar el momento de la avería. Luego escuchaba nerviosa y con una grave pérdida de concentración las repetitivas reprimendas del profesor a los alumnos que no cuidaban de sus máquinas con tacto.

-Mierda, he escrito de nuevo mal el abecedario.
Los abecedarios estaban bien claros en la pantalla de la sala y sin embargo Cristal siempre se comía alguna letra.

abcdefghijklmnñopqrstuvwxyz abcdefghijklmnñopqrstuvwxyz abcdefghijklmnñopqrstuvwxyz abcdefghijklmnñopqrstuvwxyz

Al revisar su hoja y contabilizar las faltas descontando 10 pulsaciones por cada error, salía con cara de pocos amigos de la sala. ¿Cuándo sería capaz de controlar sus dedos? Detestaba que le sudaran, que perdiera la concentración pensando que otros iban más rápido que ella, necesitaba escribir con seguridad, quería llegar a ser una buena secretaria.

Cristal sonrió al recordarse en el preciso instante en el que soñaba con ser una eficaz administrativa. Luego la vida le abrió caminos más seductores. En su época adolescente había sido una mujer llena de complejos y con una autoestima baja, nada que ver con la bella mujer segura y decida en la que se había transformado.

Trabajaba en una sala de sexo. Una centralita telefónica en la que recibía todo el turno laboral llamadas de hombres calientes que querían ser seducidos y excitados. Se reía mucho cuando accedían desde las webs ya que al pinchar sobre los videos de muchachas estupendas escuchaba su voz aumentar su lascividad y perversión Ponía un video y los tenía el máximo tiempo enganchados en las páginas de previo pago sexual.

Su voz dulce y melosa, los encantaba. Había descubierto el enorme potencial de su magia seductora, ellos perdían el sentido por sus palabras pronunciadas con lentitud y acogimiento. No había nada a lo que ella se negara. Era una mujer complaciente, solícita a servir una fantasía a placer. No era el trabajo que esperó ejercer, pero al menos la mantenía activa y le proporcionaba muchísimo aprendizaje sobre sus estudios sobre los hombres.

Nunca quedaba con ningún cliente, era una norma de la casa. Era la chica de la “línea erótica” más solicitada. Pasaba 8 horas al teléfono rotando turnos de tarde, mañana, noche sin que sintiera la necesidad de conocer a aquellos hombres.

Un día fue despedida sin motivos. La envidia de las otras chicas le había creado un conflicto con su jefa . Era preferible despedirla a tener un motín dentro de su oficina. Era la chica que más ganaba y eso las desesperaba.

Esa noche Cristal caminó enérgicamente hacia su casa, su rabia sonaba con firmeza sobre el asfalto silencioso. Se notaba su mal humor en sus zancadas y paso repiqueteante. Sonaba como aquellas máquinas de escribir que eran aporreadas por dedos sin habilidad. Le hubiera gustado quemar la oficina con todas sus compañeras dentro. Pero la vida es así, algunas veces ser demasiado sobresaliente conlleva problemas.

-Hola, me han despedido.
-¿Lo celebramos? Tranquila Cristal no era un buen trabajo- le respondió Sergio para animarla-
-¿Celebrarlo? Ya sé que no era un buen trabajo. Era una mierda de trabajo. Pero nos salvaba cada mes. ¿Ahora qué será de nosotros? Tu sueldo es...
-Vale, relájate, haré más horas extras- replicó él exaltado y con gana de terminar la discusión-
-No puedo, estoy herida, las odio- Soltó Cristal arrebatada por la ira que sentía apoderarse de ella-
-Cristal beberemos una copa de vino del que te gusta, pasaremos una fantástica noche de sexo. Llevamos mucho tiempo fingiendo que todo va bien. En el fondo deseaba que se acabara ese maldito teléfono erótico. Ya no me eras capaz de disfrutar del sexo conmigo. Tenías la cabeza llena de sexo con otros. Volverás a ser mía.
-¡Oh Sergio, cuánto lo siento! Sí, ha sido lo mejor, volveré a ser la misma.
-Lo serás y seremos de nuevo felices.

Tomaron un sencillo vino, “Lambrusco” rosado marca asequible y se fueron a la cama a ver la tele. Vieron unos episodios de C.S.I Miami y cansados apagaron la luz. Cristal metió sus nalgas en las caderas de él, buscando como siempre la suave caricia de sus cuerpos.

La danza erótica había comenzado. Siguió moviendo el culo, frotándolo circularmente sobre el sexo de Sergio. A los pocos minutos pudo sentir la fortaleza de su miembro crecer. Fueron quitándose la ropa, acariciando sus cuerpos con la piel y el deseo del contacto sensual de sus zonas erógenas.

Imaginaron todas las sensaciones dibujándolas sobre la piel receptiva. Sergio la masajeó desde los hombros hasta los pies con su pene erecto. Recorrió todas sus curvas subiendo la temperatura y las ganas de ella por su destreza sensual.

Luego la montó sin más. Quería que ella sufriera su dureza. Abrió sus piernas y flexionó sus rodillas aplastándolas contra su pecho. La tomó con fuerza y sin darle un respiro la hizo jadear de dolor por una penetración tan profunda sin previa preparación.

Fueron minutos duros, interminables en los que Sergio esperaba que ella se resistiera y lo alejara. Pero no lo hizo, consentía todos sus embistes con pasión enamoradiza.

Se corrió dentro a un ritmo frenético. Aquel encuentro estaba resultando muy egoísta, sólo disfrutaba él. Al terminar, la miró a los ojos, sabia que estaba insatisfecha y dolorida. Arrepentido por su monólogo sexual, la besó con un gran cariño.

Se incorporó aún con su polla erizada y sacó del armario un nuevo juguete erótico. Se trataba de un huevo redondo. Lo encendió, puso una posición moderada y lo acopló dentro de la vagina de Cristal.

Las sensaciones que ella percibió se notaron al instante. Saltaba, jadeaba, gritaba todo tipo de mensajes de querer morir, de que no parara. Sergio se reía, quiso hacer más intenso ese momento y ayudó con su boca a que su clítoris también disfrutara de la gran fiesta.

-¡Voy a morir de tanto placer, Sergio! ¡Pero no te detengas! ¡sigue!-vociferaba con una voz sensual y voluptuosa Cristal-
-No lo haré, quiero que esto dure durante horas.

Tras media hora de placer sin límites, Sergio creyó oportuno sacar el huevo mágico de la vagina. Pudo notar sus múltiples contracciones y su rugosidad vaginal. Tenía ganas de volverla a poseer, pero esta vez el ritmo sería muy lento. Todas las ramificaciones de su vagina estaban excitadísimas, lo sentiría como jamás lo había sentido.

Eligió su postura predilecta. Cristal yacía tumbada boca arriba. Él levantaba sus piernas y las acogía entre sus vigorosos brazos llevándolas hacia sus glúteos.

-Quiero que me aprietes y no sueltes eh?- le ordenó con voz militar-
-A tus órdenes, tu mandas.

La fue penetrando lentamente moviendo sus caderas con ganas. Cristal comenzó a gritar de placer. Era un baile nuevo, la idea era hacerla disfrutar al máximo y contenerse. Salía y se volvía a meter hasta el fondo con parsimonia y rotación singular. Tanto la hacia disfrutar que hubo momentos que le tuvo que tapar la boca para calmar sus alaridos de placer.

Pasaron jugando y dándose lo mejor de sí mismos toda la noche. A la mañana siguiente, una extraña energía les envolvía. Estaban más enamorados que nunca. Felices y relajados desayunaron compartiendo una renovada vitalidad que les hacia afrontar las dificultades de un nuevo día de manera diferente.

-¿Cómo te sientes hoy princesa?- Le preguntó mirándola profundamente a los ojos-
-Como una diosa, voy a encontrar un buen trabajo.
-Lo harás, brillas con una sensualidad que no había visto nunca.
-Será que me quieres, Sergio y me ves así.
-Será que te quiero-rió él-y que quiero que seas feliz.

Fin

lunes, 9 de febrero de 2009

Medusa

Medusa , ser transparente
me picas, me dueles, irritas
desatas la ira iracunda
mis ganas de tenerte.

Ganas de clavar mi cuerpo
ganas de dar mi piel vencida
a tus embrujos ilusionistas.

Tengo ganas de que me ganes.

Medusa solitaria en el mar
me picas, me dueles, irritas
me abro a la derrota y que me ames.

Sabiendo lo que dolerás
callo herida, lo que amo.

¡Que amo!
¡Que amo!
¡Oh, cuánto te amo!

Medusa dañina te delatas, tóxica estás
¡pero que influjo de luna me llena!
sólo aguardo quemarme con tus abrazos.

Deseo tu cuerpo cubierto de tentáculos
fustiga mi carne y da paz a mi alma
que clama que me devores hasta las
canas melindrosas , mátame de amor.

¡Amor!
¡Amor!
¡Amor!

Y que suenen los arco iris de color
en mi corazón rasgado de tanto dolor.

Perfumes turquesa y cereza me cubran
como tulipanes en esta última noche de nos.