Corro entre los guerreros del viento
verdes, hermosos, rudos del Sol.
Susurran mil inventos para hacerme mirar atrás
para que decaiga mi voluntad y pare una vez más.
No lo consiguen, acechan
No soy fracasada
No soy una copla limón, sigo sin llorar.
Una lágrima, un lamento
mascullo como aliento
todo puede cambiar, soy dichosa al pensar.
El viento corre para mí, alivia el sudor cuando la derrota azota
me mima, susurra, me empuja a proseguir un poco más allá.
El sudor resbala, empapa mi piel angustiada
la respiración cabalga desbocada, me agota
y gota a gota cae un río de sufrimiento
consigo mi reto, llego sin dudar cada día al lugar.
Los preciados gigantes amenazantes callan al fin
se dejan sacudir por el suave viento chispeante.
Me marcho triunfante de allí, entonces ellos me llaman
vencidos, agonizantes, reclaman que les mire y confiese
que sus tretas me ayudan a llegar donde yo deseo, río...
Y día a día embellezco sin felicidad
y noche a noche corro y recorro caricias
estrelladas en los ojos del polvo y hojas secas
Corro
Corro
¿Por qué corro?
Lo sé, sonrío, lo callo.
Soy diosa de piernas de atleta
fuerte, vivaz, que piensa derrotar
a una vida espinosa, hiriente que hoy
desafía a sobrevivir con su negación
y mañana, mañana anidará al amor.
Lloraré, lloraré
todo lo que no pude llorar.
verdes, hermosos, rudos del Sol.
Susurran mil inventos para hacerme mirar atrás
para que decaiga mi voluntad y pare una vez más.
No lo consiguen, acechan
No soy fracasada
No soy una copla limón, sigo sin llorar.
Una lágrima, un lamento
mascullo como aliento
todo puede cambiar, soy dichosa al pensar.
El viento corre para mí, alivia el sudor cuando la derrota azota
me mima, susurra, me empuja a proseguir un poco más allá.
El sudor resbala, empapa mi piel angustiada
la respiración cabalga desbocada, me agota
y gota a gota cae un río de sufrimiento
consigo mi reto, llego sin dudar cada día al lugar.
Los preciados gigantes amenazantes callan al fin
se dejan sacudir por el suave viento chispeante.
Me marcho triunfante de allí, entonces ellos me llaman
vencidos, agonizantes, reclaman que les mire y confiese
que sus tretas me ayudan a llegar donde yo deseo, río...
Y día a día embellezco sin felicidad
y noche a noche corro y recorro caricias
estrelladas en los ojos del polvo y hojas secas
Corro
Corro
¿Por qué corro?
Lo sé, sonrío, lo callo.
Soy diosa de piernas de atleta
fuerte, vivaz, que piensa derrotar
a una vida espinosa, hiriente que hoy
desafía a sobrevivir con su negación
y mañana, mañana anidará al amor.
Lloraré, lloraré
todo lo que no pude llorar.
1 comentario:
suena desgarrador y sincero
saludos,
Nelo
Publicar un comentario