viernes, 29 de febrero de 2008

Zapatos con alma



Zapatos con alma

Fue tan bello compartir tantas tardes
de
letras que bailaban al son de la atracción,
picoteando en la ventana de tus ojos mi

sentimiento, mi loca ilusión por amor a
tus zapatos llenos de ¡nos eternos!

Intuyendo tras cada línea un amor
de los que nacen sin llamarlo,
¡ Ansié quedarme en tus zapatos!

Sé que me colé dentro, sé que sientes
mi alimento sobre tu pensamiento
soy tu ternura negada por tu decisión
que me miente con esos "nos hirientes".

Ahora rozo tus pies en tus zapatos
juntos estamos yo me duermo,
ahora que no miro buscas sin querer
mis cálidos besos tiernos arrojados
al tiempo sin horas de espera.

Recoges el murmullo de un beso
que te salta directo incrustándose
en tu insensatez repites, de nuevo, no,
aunque sabes que es sí.

Descubres que ya no vives sin su deseo
amas mis besos arrojados al viento
para tu amor sin amor ¡libérate de mi eco!

Miras tus zapatos, sientes mi cuerpo
ya no niegas que me quieres por si
me salgo de ellos y me pierdes...

¿Quién será tu dulce beso con alas
que te eleva a las estrellas flor?


Y mi deseo enamorado de olores
de amapolas sin olor, sueña con
jazmines, soles y pieles que se frotan.

Movimientos de manos se tocan
besos
amaestrados son el preámbulo de
entregas
sin palabras donde se siembra
una semilla de corazones fusionados.

Nuestras almas se nutren en la magia
antesala de un encuentro lleno de pasión,
donde el límite será el descanso
que te dejaré,
si prometes una mirada que firme con sol.

Mis cálidos besos vuelan en globos de colores
te siguen
de nuevo sin que lo notes colándose
por un hueco , me quedo en tus zapatos.


Miras y callas
aprietas tus pies por primera vez
amando tus zapatos llenos de mi.
¡Locura soy!

Sonríes en una mueca incrédula
ahora sientes mi corazón
junto a ti.

No existen distancias ,esté donde esté
mi presencia se vuelca en
tus zapatos.

En tus zapatos contengo mi alma

que se fusionó tras tus letra sentida en mi vida
me acomodé para siempre en tus zapatos

jueves, 28 de febrero de 2008

Te deseo en mi vida

Anhélandote en mi vida

Pensando en tu dulce aroma
acaricio mi piel tersa ,llena de
sensaciones inmensas.

Dejo correr mis labios tras
el viento cálido que te envía
un beso fugitivo con alas...


¡Cógelo nació de mi amor
su vuelo corto va directo a
tu corazón tierno ,amor!

Noche tras noche,
Tarde tras tarde.
Día tras día.

Soñando atraparte en el suave
lazo de mi labios húmedos,
que nunca serán tu soga te
creo para mí, voy a besarte en
un momento me detengo, te
tengo al fin, ¡oh sí ahora !

Despierto y estoy sola, mi cama
está fría sin aromas varoniles,
soledad perfuma mi piel
de sabores de miel.

Ahora vuelvo a verte como un
pajarito dulce que me besa ,
suave gorrión que aprisiona
mi dulce alma de almendra
naciendo en flor.

Noche a noche
Tarde a tarde
Día a día

Día libre y derrumbe emocional...


Nada es más detestable para mí que derrumbarme públicamente, yo la férrea y dura, lloriqueando en público...

Pero hoy sobre las 8:40h de la mañana ocurrió, de nada sirvieron mis tres rons and coke de anoche, los cinco minutos ofensivos de conversación con el supervisor que me machacaba reiterándome que "no me enteraba de nada" etc, y su ataque brutal hacia mi persona me dejó KO.

No soporto los enfrentamientos personales, me deprimen le aguanté el pulso todo este tiempo, incluso ayer, sin rebatirle lo que se merecía pero ante sus ganas de seguir humillándome opté por el despido voluntario.

Le dije a la jefa de personal los motivos reales, me caí en un estado lamentable, no pude controlarme, exploté y de nada sirvió sus intentos por convencerme para que siguiera, que estaba a salvo en el turno de la mañana...

¿A salvo ?

No lo creo. Lleva muchos años en el oficio, tiene amigos, sabe mover los hilos seguir perjudicándome es de cajón, la única victoria es una retirada a tiempo.

Ahora respiro tranquila, tras mi sobre de Ibuprofeno 600 mg, la tensión se me fue, liberada espero entrar únicamente a firmar, lo diré bien claro, no quiero que nadie me hable, que nadie me pregunte, que nadie trate de convencerme, quiero irme sin hacer ruido y en paz!!!

Tuve mala suerte con mi primer trabajo, espero trabajar encontrando gente más normal y con mejor buena voluntad, que sepan dar órdenes sin imponer una dictadura en la que el subordinado debe callar y callar, con lo sencillo que es trabajar respetando a los demás, sean como sean...

Ser inteligente, decidida con iniciativa propia, un tanto intelectual es un problema si encuentras un machista acomplejado que tratará en todo momento de auto convencerte de que no vales nada, que no te enteras de nada, como ha sido el caso. ¿Por qué no me revelé? Quizás porque desconocía mis derechos, por miedo a quedarme sin trabajo, por que no se dijera que no sé aguantar, de nuevo la vida me dio una lección, nunca se debe aguantar...

Ahora que comienzo a respirar la tensión desaparece, libre de nuevo para expresarme en mi propia forma y definición espero encontrar un empleo que me quite el mal sabor de boca que me dejó éste. No hay nada del todo malo en esta vida, al menos conocí dos personas interesantes, algo es algo y gané una amiga muy dulce y cariñosa.

Aguantando el temporal navego de nuevo recuperando la confianza en mis cimientos, creciendo en conocimiento y aprendizaje y esperando integrarme en cualquier equipo que mañana pueda formar parte de mis días.

Hasta mi ex quiso ir a partirse la cara con el tipo, enterado de la presión a la que me sometió, vaya digo yo, porque siempre hay personas que te sorprenden por su mala leche como este tipejo de tres al cuarto que mantendré en mi memoria en "rojo" por la herida que me causó.


miércoles, 27 de febrero de 2008

Mi alma no tiene precio : Me despido ...



Llevo tres semanas de teleoperadora, aguantando un trato despectivo lleno de malos modales y palabras hirientes, cargada de tensión y por primera vez tocada de moral.

El cambio de turno me salvó, pero fue por poco tiempo. Ayer me preguntó mi supervisora que porqué decidí cambiar mi turno a la mañana, le dije la verdad que me lo propuso el otro supervisor porque no nos llevamos bien y no consigo hacer socios.

En una salida de la supervisora las chicas volvieron a prenguntarme y dije lo que pensaba que me parecía una persona muy agresiva.

Se enteró hoy. Me llamó a casa, me dijo que qué me había creído que estaba muy bien enterado de lo que había dicho de él, traté de negarlo, me quiso enfrentar a un careo según él a las 9 de la mañana.

No quiero este tipo de enfrentamientos. Una supuesta traidora utlizó la información para irle con el chisme de lo que pensaba de él, creyéndose Dios pensó que me hubillaría : ¡¡¡¡¡JAMÁS LO HARÉ Y MENOS ANTE UN SER DESPRECIABLE!!! que me trató con maldad desde el primer momento.

No espero apoyo, pero evito que pueda lastimarme más. Conté a las de la tarde que escribía erótico, también se lo chivaron, (bendita pandillas de lameculos y víboras sarnosas) me dijo que no me enteraba de nada, que no cumplía las normas y que fuera a escribirlo en mis escritos fantasiosos de machopicho. Incapaz de saber el significado de este nick, que significa en la lengua "quechua" creo "madre vieja o sabia".

El tiro le salió por la culata. Ante sus ganas de merendarme a las nueve, opté por le despido. Puedo hacerlo y lo hice, menudo ambiente de gentuza, no creo que eche a nadie en falta, salvo a mi amiga, claro está.

La verdad es que comenzaba a tener éxito como teleoperadora, se me dieron muy bien estos dos días, pero ante el reto de aguantar una coacción pública después de tantas faltas de respeto, prefiero el autodespido.

Creo que aguanté demasiado y me pasó como siempre terminé reventando. Este tipo jamás encontró una mujer que le plantara cara ya conoció a una que no tragó sus maltratos y fue capaz de alzar la voz y decir la forma en que trata a las chicas, aunque claro está como a mí no trató a ninguna, pensó que conseguiría doblegarme...

Juassssssss!!!!

Hoy aprendí dos cosas; a no confiar en nadie, ya que el mundo está lleno de traidores y a valorarme por encima de las necesidades. Nunca debí tragar, debí plantarle cara antes, me habría ahorrado mucho sufrimiento, mi educación, mi aguante me lo impidieron.

Mi querida amiga me dijo: ¿por qué no callaste si ya estabas en la mañana? Porque me preguntaron respondí, siempre digo la verdad...

Me dijo: Ya ves, debiste ser más cauta.
Le respondí: Da igual, estoy en vista de otro trabajo iba a irme igual.

Me dijo: Bueno, lo siento ya no nos tomaremos un café y me cuentas que conseguiste...
Respondí: Por supuesto querida.

La guinda fue que descubrí ayer que tenemos derecho a un cambio de turno. Se lo hice saber a mi amiga, ya que este supervisor, el agresivo nos negaba nuestro derecho, al menos la ayudé espero, eso seguro que tampoco me lo perdona. Espero que consiga su cambio de turno, ya que el "jefe del harén" no tiene dominio de las voluntades y necesidades de cada mujer.

Triunfadora en la derrota de quedarme sin trabajo, manifiesto que estoy radiante, esperando encontrar un "sí" a la oferta de esta semana, que estoy pendiente de respuesta.

Princesa del verbo


Esa soy yo por excelencia. Mi lengua se revuelve buscando el sentido a las palabras que tratan de enredar o conmover al otro lado de un hilo frío. Sin duda mi don de gentes envuelve, ¡me escuchan!
¡me dicen sus nombres! ¡me cuentan sus vidas!... En apenas unos segundos consigo conectar con muchas vidas, con distintas formas de pensar que a su vez tratan de envolverme y convencerme de que ya hacen bastante.

Nunca es suficiente, siempre se puede hacer algo más. Desde que trabajo en una ONG miro el mundo de otra manera. Antes cuando una señorita amable me llamaba pues solía evitar la conversación y tratar lo antes posible de colgar, sin que me convencieran a moverme hacia ningún lado.

Ahora admiro la labor del de operador de telemarketing. Y eso que hasta ahora no puedo quejarme de falta de educación, de engaño sí, pero uno va cogiendo sus tácticas y va engrosando los tipos de reflexiones o respuestas en una casilla aprendiendo a dilucidar la verecidad de la información que recibe.

El porcentaje de éxito tras la reflexión es bajo. O captas al socio al instante o la probabilidad de éxito es de uno entre cien, así de claro. Hoy probé a enviar cartas, casi me empapelan, pero la jefa intentó comprobar mi trabajo y al final tuvo que darme la razón, la gente por teléfono es reacia a darte su numeración bancaria, pese a tener interés en colaborar.

La anécdota del día? La señora de 91 años que me dijo que sí y luego no veía los números de banco, la llamé y descolgó el teléfono hábilmente le envié una carta, a ver si el día que su compradora la rellena...

Mi paso hasta el trabajo fue sin detalles a resaltar. Gente cargada con los niños, apresurada para entrar en el colegio, el tráfico que rompe el silencio de una noche sosegada, la niebla que aún se mantiene robándole protagonismo al sol que comienza a imponerse con decisión y reino.

Luego la llegada fría a mi puesto en el banco de color marrón, antesala del saludo de mis compañeras de trabajo, pasamos y en escasos minutos consigo mi primera carta ( detestan el envío de cartas, pero al final la gente sí que las devuelve, aunque el porcentaje sea bajo para el número que se envían claro), luego transcurrieron mis cinco horas frente una pantalla, utilizando mi agenda telefónica que la mayoría de veces no está actualizada (tienen cuatro años de antigüedad)y tienes que inventar argumentos cuando preguntas por alguien fallecido.

La presión en mi trabajo ha disminuido. Tengo más autonomía, esas cinco horas han transcurrido sin que me diera cuenta, mis dedos teclearon infinidad de números a razón de uno por minuto y en conversaciones dos o tres. También las tuve de cinco, en definitiva tengo buena onda para captar la atención y resultar agradable a pesar de que las respuestas sean negativas.

Siempre hay que posicionarse en un no. Si el sí se consigue ¡enhorabuena! pero hoy en día no vivimos momentos precisamente positivos en los que las personas quieran colaborar dando algo de sus recursos económicos para ayudar a gente que lo necesita más.

Digamos que nunca fue tarea fácil.

No digamos que me disgusta el trabajo, es agradable relacionarse con gente e introducirse en sus vidas, participando como este señor que me dio el móvil de su hijo para que colabore con nosotros me dice que tiene 80 años y sin más paso a llamar a su hijo, mañana insistiré de nuevo.

La anécdota divertida de ayer la protagonizó un matrimonio. La mujer: Ponte que no para de llamarme...El marido: no, no, me pongo...

Y al final pese a sus indecisiones conseguí que se hiciera socio. de los curraos...

O esa chica que me trataba con la familiaridad de una amiga que la llama todos los días, en mi lucha por llegar a hablar con la autoridad del comercio.

Juasssssss....

Mi ojos son pantalla, ahora veo muchas vidas que rozaron con su hechizo la mía, incluso algún otro animalillo como ese gato pardo, callejero que salvó su trasero por escasos segundos de un atropello, olisqueando todos los rincones en busca de algo con que saciar su hambre matinal.

Me gustaría hablar de los pasos que doy de las caras que veo año tras año envejecer cerca de mí sin conocer ni tan siquiera sus nombres, como el de la vendedora de cupones de ciegos que llevo más de veinte años viéndola, ahora con su propio sitio y caseta , privilegio de unos pocos, pienso que todos los vendedores de cupones deberían tener un puesto fijo más que estar por la calle pasando las necesidades del día sin ninguna protección o amparo.

El día no ha acabado y todavía queda mucho de qué hablar, sobre vida y vivencias siempre quedan momentos para narrar.

martes, 26 de febrero de 2008

Tostada de soledad


Otra noche más vuelvo a sentir la tristeza tirando de un lágrima que no se deja vencer, que no quiere nacer, pero sin duda acabará naciendo para morir cerca de mi chaqueta de lana gastada, donde mi gato afila sus uñas de vez en cuando cuando desea aproximarse.

Y vuelvo a pensar, he de hacer balance del día que viví y se fue, tan vacío como ayer, sin seres nuevos en mi vida que llenaran el vacío de esta noche.

Busco en mi memoria la mejor secuencia del día. Sin duda se dió a primera hora, cuando en mi caminar rumbo hacia el trabajo me crucé con un hombre del que estuve profundamente enamorada en mi época de casada.

No puedo percibir si me vio antes él o yo. Presiento que fue una sorpresa, nunca le hablo, nunca le digo nada y hoy le saludé, fríamente como lo hice siempre. Me respondió , no pude ver sus ojos, estaban protegidos por cristales oscuros.

Ambos sabemos que nos tropezaremos todas las mañanas...

¿Debo caminar por la acera contraria? O quizás crear ese lazo de saludo... No sé que hacer, por tanto ignoraré la presencia de él. La ruta nos convierte en dos seres que pasean por el mismo camino hacia su trabajo a la misma hora rutinaria.

Siempre me incomodó su presencia. Demasiado dominante y engreído, me hizo desistir de cualquier contacto en el pasado. Ahora no lo veo en mi camino, salvo que vea algo dulce que no tiene, algo que me mueva a ver cualidades que quizás necesite...

Vuelvo a recordar esa máquina limpia asfaltos levantar una enorme nube de polvo a mi paso, pienso en mi pelo, bueno me digo, lo tengo para lavar, dejo de respirar, no quiero contaminar mis pulmones por los residuos de inmundicias levantadas por ese gigante metálico conducido por un operario.

Salgo de mi trabajo. Se pasaron las horas sin darme cuenta. Ahora comienzo a pensar en mis hijos, sé que me esperan, necesito verlos. Sigo caminando. Acompaño a mi hijo al colegio, una madre malhumorada golpea a patada limpia un fino tubo de color rojo que está enganchado en un registro de agua, su hija ha tropezado y se ha hecho daño con él, ella mira y blasfema contra el que dejó aquello allí .

Pienso que tiene razón, pero las patadas contra la manguera no tienen sentido. Llego a la puerta del colegio, mi hijo entra, luce el sol, de nuevo camino hacia mi hogar, todo igual, sigo viendo el mismo trayecto sin cambios a primera vista.

Ya en casa, decido limpiar al ritmo de "la felicidad" de Sole Gimenez. Termino y vuelvo a por mi retoño, hago compras y de nuevo estoy en el hogar.

Ninguna sensación oprime esta noche mi corazón salvo la de no querer dormir. Sé que me espera una fría cama, daré varias vueltas hasta encontrar un descanso en esa soledad. Mi gato aguarda, me gustaría darle un beso y que se convirtiera en príncipe, aunque recuerdo su operación, no tiene sexo, es un ángel...

¿Que haría yo con un ángel en la cama? Dormir de nuevo lo intento.

Mi resurgir en la línea...



Llevo tres semanas sufriendo los embistes del demonio machista que intentó doblegarme sin éxito. Seguro que no conoció aguante igual al mío. Por suerte, tiró la toalla y me ofreció un cambio de turno que me ha dado alas.

Hoy al fin hablé . Dije lo que pensaba de él, de nuestros encontronazos y sus motivos para ofrecerme una patada en el culo con el cambio de turno...

Mi escaso éxito captando socios. Hoy sin duda le entrará una úlcera, conseguí el mejor resultado de mis tres semanas de trabajo. Tuve suerte, también me la curré por mi constancia y dominio de situación conseguí buenos resultados.

Me deleito en el disfrute de que vea mis resultados...sin duda una lección a sus formas desconsideradas de abusón de primera de la mujer, creyéndose a una escala superior como jefe del harén.

Me condenó desde el primer día.

Mi puesto en el único ordenador que no funciona bien y es rechazado por todas, le delatan. Hoy lo descubrí en mi turno de la mañana. Y sin embargo, me ha obligado a aguantar el cacharro sabiendo de sobra que es el único que no marcha bien.

Sólo espero conseguir los mejores resultados de mi estancia en la empresa, para demostrarle que es un...
ejejejejejejejejejejejejejejejje...

Y le haré morder el polvo, tras mis pasos hacia el éxito. Mi meta? Devolverle todos esos gritos, malas palabras y abusos, llamándome la "tonta del bote" que no se entera de nada.

La supervisora de la mañana es un hueso que sabe dar calor y compenetración a las chicas. Los resultados están ahí, superiores a los de la tarde.

Nadie ha conseguido tumbarme por las malas en mi vida. A pesar de que no me es indiferente la mala leche, la aguanto callando y sabiendo jugar mis cartas.

Venciendo a las mareas que se agitan, luchadora soy. No sé el tiempo que aguantaré en el telemarketing pero gané una batalla personal, conseguir objetivos a corto plazo que jamás esperé conseguir...

Ya con eso me doy por satisfecha!!!

Letras que bailan


Hoy fue un día de relieves, de contrastes, de gentes, de besos, de contactos, de caricias, de amigos por doquier.

Tengo la facilidad de la palabra. Mi mal genio guardado en la maleta para mi familia que me conoce y perdona también mis ímpetus de intransigencia que se dan algunas veces.

Pienso en toda la gente que vi hoy pasar por mi vida. Muchísima, muchas conversaciones, muchas llamadas y tuve para todos, como siempre.

Ahora en mi momento de paz, ajena a las agujas de reloj dilapidando mis horas de sueño, escribo por el placer de relatar mis vivencias.

Veo la cara de Fátima, la argelina que dominaba varios idiomas, hablando sobre el escalón que los inmigrantes deben bajar, recuerdo mis palabras diciéndole que nadie la rebaja, que ella debe competir en igualdad de condiciones que nosotros, en esa antesala a la entrevista. La veo alejarse de la entrevista, le doy dos besos, casi me abraza de la alegría, su marido está parado y el se le agota el subsidio, necesita el trabajo, le deseo la mejor suerte del mundo.

Luego el recibidor del hotel, con el suelo de mármol blanco, los pequeños muebles de decoración de estilo vanguardista y sencillo en negro. Los salones que se diferencian en exclusiva para las reuniones con sus respectivos nombres. Mi impaciencia por la tardanza de las dos entrevistadoras, sus caras sin maquillar, una alta y delgada, muy poco agraciada, otra baja y tampoco muy aventajada físicamente.

El salón huele a gente. Botellas abandonadas sin tocar, algún caramelo abierto en los platos de cortesía que se prepararon delatan la presencia de muchas personas, comienza a estar desordenado el salón, las sillas desequilibradas en su puesto perfecto, ahora mi entrevistadora va al portátil, le pregunté sobre el salario básico, me dice que no lo sabe, que debe buscarlo, intuyo que es bajo, lo es, digo que en principio está bien, mientras mascullo en abuso de un salario por debajo de la media, callo, me interesa el trabajo, mejor callar, apuntarme a los dos puestos y esperar que me llamen...

Me pregunta sobre mi experiencia, que le hable de mi vida. Lo hago, queda algo impresionada, por mi sencillez, me dice que vale, que es todo, me despido de ella, fuera esperan muchas candidatas, cientos, confiemos en la suerte, espero tenerla para el trabajo.

Ahora mis ojos casi se caen, debo dormir, mañana me espera una dura jornada. Nuevos retos, nuevas desventajas por salvar, con muchas ganas.

lunes, 25 de febrero de 2008

Sobre la soledad y la tristeza


Somos seres sin ilusión cuando el amor
nos da la espalda;
noche a noche,

beso a beso,
las caricias se esfuman,
llegan los silencios, que nos dejan la
tristeza y el vacío de no ser nada
importantes en esta vida de ruidos.

Una lágrima tras otra resbala por mis
mejillas, sé que me queda mucho por
llorar, tanto que las voy dejando caer
lentamente para no ahogarme en un
río de tristeza y desesperación.

No sufro por lo que dejé atrás ,sino
por la sensación de que mi vida vivió
sin mí, que mis años oscuros se llenaron
de clavos ásperos, donde el sólo recuerdo
me hunde en una lágrima viva de dolor
silenciado ¿Dónde estuve tanto tiempo?

No me apesumbra la vida, sino la soledad
y la tristeza que me turbaron tanto y yo
quise tapar para evitar decir: "no".

Y ahora viviendo de nuevo en un mar de
flores que veo para mí, me quedo callando
para no liberar el sufrimiento de los años
que me tuvieron tan sola en un mundo tan
frío y encarcelado que ...

No pudiendo evitarlo vuelvo a llorar,
llorar, llorar, como nunca lo hice,
me curo y sueño con vivir fuera de
esta tortura del recuerdo amargo que
estuve presa de la muerte, sin vida,
de la soledad y de la soga que al fin
cayó a mis pies, liberando vida.

Vivo y rio, veo y admiro, quiero sonreír
y sonrío, todo lo aguanto sin quejarme
porque creo que todo es mejor a lo
que ya viví, sola tan sola , que ni
me acuerdo ya de mi vida sin mí.

domingo, 24 de febrero de 2008

"La felicidad" el resurgir de una diva


Soledad Gimenez

Una gran artista líder de Presuntos Implicados, a sus 44 años ha decidido dar de nuevo esa dulzura poniéndole una voz, una letra y un alma única.


Coincido en el momento de resurgir de las cenizas como el ave fénix, de nuevo su música me acuna en la vida. Sus letras están llenas de vacíos existenciales de esa mujer que lo ve todo y que llenando un mundo se quedó mirando por una ventana la vida pasar, sin sentir más que infelicidad y tristeza.

Siempre hay un algo una piedrecita donde apoyarse, este disco sonará hasta casi saber el momento en que comenzará la nueva pista, me encanta esa forma se hacer surgir el sentimiento superando el dolor, la desesperación sacando el dolor sin que a uno le conduzca al ahogo.

Bien por este disco que de nuevo me renueva de esperanza y me aleja del fracaso existencial, de ese matrimonio que me dejó tan vacía y tan perdida en un mundo que giraba sin mí.

Llenar mi vida de cosas que me reconfortan es mi meta, ésta es una la música. La otra el cine y la tercera los libros. Y mis nuevos amigos que llenan los huecos de soledad, como ladrillitos de esperanza aquí y allá, hasta que al fin encuentre alguien que quiera compartir momentos, quizás esta vez encuentre lo que necesito al menos no voy a conformarme con lo que no me valga, ahora no, preferiría entonces caminar en solitario.

sábado, 23 de febrero de 2008

Día libre de cine



Por suerte, hoy me voy al cine. Me estoy acostumbrando a salir los sábados al cine, recuperando una afición que tenía siendo soltera, cuando todos los miércoles iba al cine con alguna amiga o amigo.

Hoy creo que iré acompañada de lo mejor, por un nuevo amigo de la red. Será también una cita a ciegas porque las fotos hablan poco de verdades.

Estoy muy contenta con mi nueva vida, escalando por los tejados de la misma con mucho optimismo y ganas de superación.

Lo mejor es lo feliz y pletórica que estoy. Es como haber salido de un huevo de oscuridad y desesperación , siento un sol que luce con intensidad para mí.

Hice una muy buena amiga en el trabajo, con la que estoy super a gusto. Aunque con le cambio de turno pierda su presencia, me comunicaré con ella los días libres.

Y conociendo gente y haciendo que mis zapatos caminen sobre soles asfaltados de vida. Riendo de mi buena o mala suerte, encarando la vida siempre con humor y riéndome de mí misma.

Luchando por sobrevivir descubrí lo viva que estoy!!!!

Y bendigo el día que me puse el mundo por montera y reclamé mi derecho a ser feliz!!!

Con miedo, temblando, aguantando las presiones, superé la dura prueba de la vida en absoluta soledad.

Hoy, después de haberlo superado solo me puedo felicitar por haberlo hecho!!!

Y conseguir atrapar las sonrisas que no pensé nunca que fuera capaz de retener en la brisa de mi tardía juventud.

jueves, 21 de febrero de 2008

Mi entierro seguro como teleoperadora




Sé que estoy sentenciada por la falta de socios. Trabajar como teleoperadora es bastante complicado y más cuando no tienes nada que vender, sino que actúas para recaudar fondos.

Nunca probé un trabajo tan estresante y desconsiderado hacia las personas. Es un trato bestial que recibes desde la iniciación, según ellos te forman durante tres días sin cobrar, según la realidad trabajas aprendiendo a gritos y malos modales, como ha sido en mi caso.

Llevo escasamente tres semanas. Mi moral está alta, llamo sin parar, capto la atención, reclamo educadamente la ayuda y la gente me responde de lo mejor, por suerte, pero tengo que escuchar muchas penalidades, buscas conmover y terminas conmovido de la realidad social que encuentras.

Gente enferma, con problemas económicos, con problemas familiares y los que están bien te dicen "no me interesa, gracias" yo lo llevo bastante bien, pero a pesar de mis esfuerzos llevo dos días sin captar socios. Ayer dos se me escurrieron entre las manos por la domiciliación bancaria de la ayuda.

Ya que presto servicios para una ONG de carácter internacional. Se ayuda a la gente necesitada sí, pero el servicio de captación de socios, funciona con puro telemarketing despiadado hacia las chicas, o socios o calle, la presión es semanal. Yo pues estoy muy tranquila, aguanto la presión y sigo intentando conseguir objetivos, pero suplicar no es lo mío, vender y convencer quizás.

Y escuchar las súplicas desesperadas de las chicas que trabajan conmigo, me repatea vamos, yo solicito colaboración pero no me arrastro con "una ayudita por favor" deme algo payo"...
quizás debería ser más conmovedora, exagerada etc, no sé me dedico a informar y solicitar colaboración con escasa suerte, porque soy la que menos consigo. La que más éxito tiene en captar la atención de la persona que me escucha pero luego la que peor resultados obtiene.

Pronto escribiré un relato sobre el trabajo del telemarketing, la presión de la venta directa a través del teléfono y de las condiciones que las empresas pésimas ofrecen a sus chicas. Jornadas de presión sin descanso, intentando ganarse el sueldo, resultados o a la calle, contratos de obras y servicios que te dejan en la calle a golpe de un sólo guiño etc.

Sigo intentando, con mi moral super elevada, mis ganas de superarme intactas y mi lucha diaria por intentar conseguir estabilidad en este mundo que se abre a mis posibilidades lentamente.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Hueco dejado sin dueño


Hoy sigo viendo ese dolor enturbiar mis ojos, saco el limpia lágrimas para detener a alguna que todavía se atreve a brotar, anclada al recuerdo de lo que quise que fuera y tú negaste con dominio de situación y tortura siniestra.

¡Estoy tan bien! Que sólo el recuerdo de ese amor afligido me detiene de vez en cuando, al recordar que estoy sola ahora y vivo mucho más feliz que los días en los que era tu títere a antojo y disfrutabas destrozando mi sentimiento, por puro placer de dominio.

Hoy sentí el vapor del asfalto negro recién echado sobre el suelo acostumbrado a ser camino de paso, renovado y destruido una y otra vez. El olor desagradable, el calor y el sopor me hicieron pensar en esos obreros que repartían con un cepillo de barrendero esas piedras mezcladas con alquitrán, de olor nauseabundo y pensé en cual sería su salario para pasarse el día repartiendo ese asfalto que tan insoportable me resultó al solo paso.

¿Cuánto me costó olvidarte? Mucho dolor y noches de locura. Pero al fin conseguí renovarme, mi alma vuelve a su sitio, no espero jamás encontrarte, ni que me sigas, pudo haber sido y no fue por ti, todo lo decidiste tú a tu pleno antojo, pensando en dominarme te quedaste sólo.

Disfruta de esa soledad, alguna que otra lágrima seguirá brotando, hasta que un nuevo amor irrumpa pidiendo paso en mi vida, entonces sólo recordaré que tu dolor me hizo libre y que todo tuvo un razón en mi paso por la vida: alcanzar la felicidad.

martes, 19 de febrero de 2008

Oliendo el asfalto de su presencia


Oliendo el asfalto de su presencia

Estaba acostumbrado a realizar viajes de largo recorrido. Solía cambiar de coche cada dos años, siempre el vehículo se le quedaba nuevo, olía a soledad y a sexo, estaba tan acostumbrado a buscar chicas y llevárselas a la comodidad de la parte trasera recostando el asiento, que rara vez disfrutaba de la comodidad de una cama.

Vivía en soledad perpetua. Comunicado con toda clase de tecnologías, hablaba sin parar con cientos de personas y sin embargo al caer la noche del sábado, se encontraba en su piso a las afueras de la ciudad, en estricta soledad. Comenzaba a pensar que todas sus pertenencias estaban sin estrenar aún , la casa, la cama, el coche etc. Era tan poco lo que su vida pesaba en todas aquellas cosas materiales que su presencia era vacua, ya que apenas dejaba huella de su recorrido diario en ellas, su vida era una farsa, se sentía un cromo de serie en un mundo de seres fríos y calculadores.

Por eso cuando Marga irrumpió en su vida quedó profundamente desequilibrado. Ella lo llenaba todo, todavía recordaba como la conoció en aquella cafetería, al escuchar su voz, solicitando un cortado al camarero, supo que algo ocurriría entre los dos. Era una mujer atractiva, con dominio de situación, con amabilidad gentil que sólo se encuentra en las personas simples que no se creen importantes y sin embargo resultan cautivadoras.

Él se quedó estupefacto. Quedó fascinado por aquellos ojos de color intenso que miraban a la cara de todos con curiosidad y aprecio. Sentir aquella mirada sobre la piel de uno, provocaba la sensación de ser alguien muy importante para la vida.

Ella directa y algo cómica terminó preguntándole ante su osadía de él de aparcar los ojos en toda su fibra de mujer: ¿Nos conocemos querido?

Abel, seguro de sí mismo respondió: Claro, estaba esperándote toda la tarde, casi llegas tarde a nuestra cita, amor.

Ella, hembra dominadora y fértil sintió que un escalofrío recorría su espalda. Paró sus hermosos ojos en aquella presencia de hombre seguro y su voz tan varonil entró a formar parte del curso de sus venas, miró abriendo sus ojos de manera exagerada aquellos ojos verdes de mirada divertida y penetrante , se levantó de su taburete, segura de sus pasos se sentó al lado de Abel, transportando su café al lugar donde se encontraba él, le invitó con un ¡Vaya al fin el hombre perfecto lo encontré en la barra de una cafetería! ¿Nos vamos?

Los ojos de Abel siguieron el curso de la mueca divertida que aquella mujer le hacía. Era una invitación arriesgada, directa y perfecta a un encuentro sin guión, así que Abel pagó la cuenta insignificante y besando la mano de Marga con cariño, entrelazó sus mano cariñosamente con la de ella y abandonó la cafetería rumbo a su casa. El viaje en el coche estuvo plagado de silencios, de miradas intensas, sin palabras, ambos sentían su corazón palpitar dentro de sus cuerpos.

Al entrar Marga notó la ráfaga de soledad que aquel perfecto piso emanaba. Todo era perfecto, estaba en su perfecto orden, decorado y limpio pero vacío de presencia, de calor humano.

Ella comprendió la esencia de ese hombre y en una mirada calló enamorada de su situación, le recordó lo sola que ella misma se encontraba. El alma de Marga comenzaba a llenar aquella estancia, Abel presintió ese calor, no la dejó pensar más, sirvió una copa de ron con coca mientras sus brazos se colgaban de la cintura de ella y sus labios abrían su boca, enlazando dos lenguas trémulas por el sentimiento incipiente compartido, que nacía en ese preciso momento, convirtiendo ese beso en algo intenso que estaban compartiendo.

Ambos cayeron juntos sobre el sofá, se fueron desnudando lentamente, disfrutando del momento de desconocimiento, de novedad, de improvisación.

Abel era un fogoso amante. Supo hacerla vibrar sin peticiones. Sus manos expertas, cuidadas de uñas arregladas y suavidad femenina, se lanzaron a la tarea de excitar sus partes erógenas. Ella sudaba, su cabeza ladeaba de lado a lado, dejando escapar apenas un susurro ahogado de un terrible gozo contenido. Abel no dejó rincón de su sexo sin descubrir, la disfrutó por espacio de media hora, en la que ella tuvo varios éxtasis sin dejar de gemir y mover su cuerpo como si una carga de corriente la hiciera interrumpir su calma en un estado de locura y frenesí.

Trascurrido ese tiempo, Marga se dedicó a la labor de devolver su momento de clímax. Abel estaba sentado en el sofá tranquilo, ella comenzó a besar sus pezones descendiendo con maestría mientras su mano comenzaba a apretar sus testículos, en un bombeo previo a la excitación. Pronto sus manos despojaron a Abel de su ropa interior, ahora sus labios besaban, chupaban y volvían a insistir sobre los órganos sensitivos de Abel. Pronto la erección fue presente, Marga no se detuvo un solo instante, dando la intensidad suficiente para que su compañero disfrutara del momento con una calidez y relajamiento deseado.

Tras el cual, ambos quisieron compartir sus cuerpos, se habían descubierto en la premisa de los juegos sexuales, ahora el acople debía llevarlos al éxtasis deseado, donde ella sintió la profundidad de un sexo varonil potente y seguro, que buscaba fundirse en su caverna secreta encarnada. Abel sintió el calor humano de un cuerpo con un temperatura adecuada, quiso quedarse dentro de el por siempre y aquel momento no terminara jamás, cerró los ojos y el tiempo dejo de correr, dejándolos fundidos en el sueño de un amor incipiente del que no despertarían si ambos conseguían guardar la intensidad de ese momento.

Fin

En la soledad de esta noche


En la soledad de esta noche, sin luz de velas, sin luz eléctrica escribo en el mejor momento del día, el de los ecos del silencio, donde mi sentimiento se abre al navegar ajeno.

Y sueño no tengo, ni fatiga a pesar de que duermo poco de nuevo. Disfruto de este momento que quisiera alargar, apagando los minutos que le robo a mi sueño, para disfrutar intensamente del momento en el que mi mente libera la tensión de un día cargado de obligaciones y quehaceres monótonos.

Y me acuerdo de tí, que en la sombra percibes mi vida. Sé que me observas, yo me detengo a pensar y sé que pesaste mucho en un pasado remoto, cuando yo era otra, cuando mi corazón navegaba a tu puro capricho, cuando no vivía en espera de tu próxima mentira, de tu trampa segura.

Ahora sé que no existes. Que eres efímero. Que no pesas nada. Sé que subes a las nubes de la nada, que sufres y callas, porque no eres nada : y perdido no puedes ofrecer más que desdicha.

Te recuerdo y te agradezco que me olvidaras. Me liberaste de un suplicio de mentiras atadas a tí, a tus sueños de loco enamorador de ingenuas pánfilas como yo. ¿Qué fácil era antes timarme eh? Mucho más de lo que lo es ahora.

Te olvido, corre el recuerdo raudo sobre una nube que desaparece y que desatiendo pronto, ya que significa muy poco ya.

Ahora observo los árboles, se agitaban en el frío de la tarde, miro el calzado que rompe la compostura del atuendo de ese inmigrante de abrigo de paño clásico; azul marino corto de mangas y zapatillas deportivas. Cantaba que era ropa donada, lo vi introducirse en un callejón de pisos baratos, carentes de cuidado, donde viven los abandonados atrincherados en pisos de alquiler realquilados.

Ahora mis ojos se detienen frente al escaparate de esa cafetería que oferta bollería suculenta cada día a mis ojos. Se les dio bien el día, quedan pocos pienso, mientras mis ojos se cruzan con todos esos pobres que esperan subirse al autobús urbano. De nuevo inmigrantes de rostros cansados y alguna española que lleva muchas horas trabajando ya.

Ya estoy cerca, cruzo la calle dos metros más arriba del paso de peatones. Los vehículos no me respetan, a pesar de que tienen una línea que no deben cruzar para girar en la intersección. Estoy acostumbrada a esa falta de respeto. Sí, el paso está dos metros más abajo, pero ellos deben de parar y sin embargo no paran, suben hasta arriba sin contemplaciones.

Y ahora estoy a diez metros de mi puerta de entrada al trabajo. De nuevo tropiezo con inmigrantes apostados en al cerca o en el interior. Ayer recuerdo que un pobre vagabundo me pidió dónde estaban los aseos para llenar una botella de agua, por primera vez dudé de decírselo, ¿y si el jefe se enterara? seguro que una buena bronca, por enviar al vagabundo al baño de las chicas, prefiero callar y contestar no lo sé.

Él sigue esperando que alguien llene su botella, que le diga dónde puede llenarla, todos lo ignoran, en el medio del patio decide emprender su camino, sin mirar, sin buscar más ,algo de caridad ajena. Yo, dejo de ser yo, debo mantener mi puesto, me digo de nuevo no sientas, piensa y hazlo en la dirección correcta, calla y no hables ahora y deja que el pobre salga de aquí sin su botella llena.

Hoy de nuevo lo veo, mal compuesto en vestimenta, con sus barba y olor, mirándome de nuevo y su pregunta retumba en mi cabeza: ¿Donde lleno esta botella?

Y de nuevo niego que sepa donde esta el baño. No puedo ser humana hoy, recuerda, la humanidad no vende y debes conservar el puesto.

Fin

lunes, 18 de febrero de 2008

Lunes de estrés



No sé muy bien que hago escribiendo, cuando debería volar. ¿Será que me encanta relacionarme sin parar jamás?

Será...

Hoy el día amaneció triste, lleno de lluvia y frío. Y sin embargo el calor que recibo de los nuevos amigos que tengo me llenan de satisfacción.

Aunque deberé moderarme, me paso horas escribiendo en el mesenguer y así no escribo nada de relatos ni nada de nada.

Haremos una reflexiones espontáneas sobre el amor y sentimiento:

Estabas ahí en esa esquina, anhelándome.
Tu mirada era intensa, con el fulgor de
una estrella color un negro pizarra .

Traspasaste todo mi alma como torero de ruedos,
sentí los rayos de tu deseo desnudar mi piel,
mi cuerpo me abandonó, ambicionando tu aroma,
se fue tras tus ojos, anclando en tus zapatos, me detuve,
frente a ti, altiva, entregándome sin reservas.

Ausente mi alma, perseguía esos ojos intensos de amor
pizarra. Inquieta, mi orgullo me suplicó que me zafara de ti,
de tu dominio, pero era ya demasiado tarde.

Mis pasos se perdieron por el callejón abajo tras tus inmensos
ojos de rey color negro carbón.

Tu mano rozó mi espalda mi falta cayó liberando
mi cuerpo del cubrimiento y el pudor.
Manejaste tu máquina sobre mi cuerpo haciéndome
gritar tu nombre y suspirando tu olor, noche tras noche.

No volví a verte gitano, pero ¡cómo sueño tu cuerpo
sacudiendo mi vientre!, lleno de tu aroma de hombre
poderoso, dominador de hembras sedientas de sexo.

Espero tu retorno, o quizás no olvidar el sueño de haberte
amado sin conocer tú nombre gitano, de mi amor.

sábado, 16 de febrero de 2008

Día libre "sábado"



Se me pasó volando el día. La verdad es que cuando estamos haciendo cosas que nos gustan el tiempo pasa muy lentamente.

Hablaremos de las olas hoy:

Las olas susurran caricias en las caracolas
repletas de besos sin dar, de amor condensado
que jamás fue librado del susurro de un labio.

Los rumores del amor nos llenan de sentimiento
el corazón solitario, que de noche revela lo que de día
calla agonizando, ahogando nuestros pechos,

repletos del amor que no se decide a saltar.

Mas el amo del amor, ser cobarde que prefiere
no hablar,calla, oculta y en
la penumbra agazapado
deja de nuevo
que me aleje, no le importa pensar que puedo
perderme y no volver a él jamás, sufre y confía...

Y yo escucho un rumor lejano, débil unas palabras
sin melodía
propia, soltadas al viento, dicen que me aman,
que espere que está ahí, vuelvo mi vista y nadie las dice...

Un vacío en el corazón tiñe mi alma,
dejo de escucharlas, pierdo la fuerza
de ese amor y sigo
buscando el rumor del amor en el interior de una caracola
llena de mar
de olas, de intensidad, de brisas alegres de mares azules, de tormentas
húmedas que descarguen nubes de besos sobre mi piel que tirita de gozo el momento.

Sueño con ese momento de verlo a él frente a mí
¿que me importa ya la imagen?

Busco la sensación de plenitud, tic-tac,
vuelvo la vista y escucho tic-tac,
de nuevo soledad, espero sin desesperar.

viernes, 15 de febrero de 2008

Un día más...



Haciendo gala de mi optimismo positivo idealizado y cristalizado en la retina de mis ojos escribiré algo acorde con mi carácter simpático y guasón.

Por fin es viernes...
Sí y mañana sábado. Espero ir al cine. ¿Con quién? Ahí el dilema. Espero conseguir mi propósito.

Ahora algo hecho poema:

Amanece un día más
mis ojos se abren sin
pensar, autómata de la
rutina del día día espero
encontrar una brisa amable.

Y el día comienza sin dudar
hay sol, hay gente que corre
apresurada en su devenir y yo
aquí estoy pensando en no hacer
nada y mis cincuenta meditan si los haré
hoy o mañana, sin duda les meteré
mano ahora, plancha, agua y a la labor
obrera de abeja de poca fe, sumisa de
la esclavitud y el servilismo barato.

Obrera soy, sin compasión partiéndome
el labio, mis cincuenta esperan ya sin remisión...

jueves, 14 de febrero de 2008

14 de febrero "San Valentín"






Nunca tuve un día de San Valentín romántico. Sí, regalos alguno, algún que otro detalle, orquídeas, tarta etc, pero una noche de esas locas que hubiera sido lo que hubiera querido: no.

Así que no disfruté de San Valentín del amor. Y aún busco un hombre que me arranque la pasión de la piedra dura insensible que soy, porque el corazón hay que robarlo y el mío está aquí conmigo de nuevo.

¿Creo en el amor? Depende...

De que amor se dé. Si es de esos que se tienen en los días de la vida intemporales ya estés enfermo, feo, gordo o viejo sí. De ese amor quiero yo sólo uno.

De los de la pasión porque estás como un tren, vistes bien, hueles bien y mientras dura dura no. Que es casi todo los amores que conozco. Puro interés, utilización material del sentimiento... pura m... como siempre.

Con el corazón esperanzado de que que existe un tierno corazón fiel al amor para mí escribo esto:

Esperando encontrarte

Espero encontrarte cuando ya no espere verte
tras de mí, agazapado sonriendo a mi sorpresa
con tus alas abiertas de besos cálidos, de entrega
de pasión eterna, de confianza, de seguridad, de firmeza.

Quiero ver tus manos dulces llenas de paciencia, de ternura
para acunarme en las olas de tus cálidas noches de pasión
amorosa, yo mirándote y como siempre esperando más...

Tú cansado, harto de mi acoso, cediendo a mi incendio con
más amor y ternura. crearás ese clima que me hará vivir
ajena a la vida, a las realidades, protegida de verdades.

Déjame ver sólo amor, amor,amor, de día, de noche
¿Que más me dará entonces que todo sea negro si te tengo a tí?
Nada importará, ni el silencio será silencio ,ni la soledad sola.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Soñando tus ojos


Tanto sentimiento queda en mi corazón incierto
que busco lo que no encuentro, un amor donde
anclar mis semillas y regar con caricias el fruto
que ha de brotar de esa unión sin temor.

Batallo día día ojos llenos de cosas, que no veo
que no siento, que no deseo, parándome en
aquellos que destellan algo que yo ansío, pero
siempre termino sintiendo que no hay estrella en ellos.

Sigo esperando ahora que la libertad me hizo libre
ese dudoso amante que seduzca mi fortaleza petrificada
que derribe mis murallas con dulces palabras, que me
engañe, que me conquiste y que no me deje ver jamás
que todo fue un sueño efímero.


Ale reflexiones de los cinco minutos libres, hecha poesía callejera de sentimiento sincero.

domingo, 10 de febrero de 2008

Obrando la vida


Obrera soy


Soy como esa abeja que lucha contra la adversidad
que se cansa de ver que el viento la derriba sin compasión
y se levanta porque sabe que puede vencer al temporal.

Soy como ese sol que luce y dona vida con su calor
soy como ese rayo que ilumina la sonrisa del que recibe
su amor, soy todo sentimiento arraigado
para el que necesita recibir un beso del aire.

Soy esa presa de la prisa y el sin vivir, soy ironía, soy
dolor, soy brisa, soy compasión, soy elástica soy, soy,soy...
Esa que esperas encontrar de vez en cuando sin dudar, tu amor.

Receta: Soja verde con tocino ibérico y chorizo.


(Para tres o cuatro personas)
Ingredientes:

300 grs. de soja verde
1 cebolla
1 tomate rojo variedad daniela o canario
Perejil
150grs de tocino ibérico sin corteza
100grs. de chorizo de barra
un trozo de apio
un trozo de nabo
1 patata
sal
Aceite de oliva
Colorante alimentario
1 hoja de laurel

Preparación:

Poner la soja en remojo la noche anterior como si cualquier legumbre.
Ponerla al fuego con agua fría, en el primer hervor, retirarla y enjuagarla con agua fría. Volverla a poner a hervir con agua nueva, dos dedos por encima de su nivel, no es necesaria más agua.
En una sartén sofreír la cebolla, el tomate, apio, nabo, patata y cuando esté todo a medias, añadir el tocino. Mantener diez minutos y añadir el chorizo. Cuando esté todo a nuestro gusto, lo pasaremos junto con la soja dejando la mezcla unos treinta minutos a fuego lento, sazonando de sal y colorante. Tapar la olla.

Aquí los resultados:




Merluza con guisantes y gambas

Receta

500grs de lomos de merluza
Aceite de oliva
Piñones
Sal
Harina para rebozar
Medio pimiento rojo
1 cebolla
300 grs. de guisantes verdes congelados
125 grs. de gambas congeladas peladas
Pimienta molida
Colorante
Perejil
Un chorro de vino blanco
1 hoja de laurel

Preparación:

Yo suelo comprar los lomos sin espinas ni piel en una tienda de congelado. Los compro en trozos alargados, como si fueran rectángulos. luego los corto en tres trozos, los dejo descongelar la noche anterior. Les pongo perejil, sal y los rebozo en harina y los frío en aceite caliente, pasándolos luego a la salsa.


Preparo la salsa:


Pongo en una olla de base ancha y altura baja, aceite de oliva, sofrío cebolla y el pimiento rojo, voy añadiendo las gambas, piñones y voy pasando los trozos fritos de merluza. Cuando los tengo todos fritos, añado los guisantes,pimienta, colorante, sal, pimienta vino blanco, un vasito de agua lo suficiente para cubrirlo todo un dedo por encima de su nivel. Lo tapo y lo dejo hervir entre 20 minutos a 30.

Retiro del fuego y éste es el resultado:




Receta: Albóndigas en salsa con guisantes



Ingredientes

500grs. de carne picada de vacuno y cerdo.
3 huevos frescos
2 rebanadas de pan bimbo
50 cl. de leche semidesnatada
1 zanahoria
un trozo de calabacín
Perejil
1 cebolla
100grs. de tocino ibérico sin corteza
sal
Colorante
Pimienta
Laurel
100cl. vino blanco
Agua
500 grs. de guisantes congelados
Harina
Pan rallado
Una taza y media de agua o 350 cl.

Preparación:

Raspar la zanahoria y cortarla a trozos, el calabacín e introducirlos en un recipiente de forma cilíndrica (para después poder triturar los ingredientes con la batidora) el pan bimbo, leche, el tocino cortado en pequeños trozos, perejil y la cebolla. Triturarlos con una batidora hasta formar una masa fina, sin grumos y bien picada.

Poner la carne en un bol grande, añadir los huevos y la mezcla anterior. Amasar y añadir sal, hasta que quede completamente compactada con los ingredientes, si vemos que está algo líquida se puede añadir unas cucharadas de pan rallado.

En una olla poner aceite de oliva. Sofreír el resto de al cebolla.

Preparar una sartén con aceite de girasol . Ir haciendo las albóndigas pasándolas por un plato de harina. Freírlas con el aceite caliente , dejándolas en un plato. Cuando la cebolla que estamos preparando esté en su punto, o sea dorada, añadir las albóndigas, el vino blanco y una taza y media de agua.
Cuando tengamos todas las albóndigas fritas y la olla esté lista con la salsa hirviendo, sazonamos de nuevo añadimos los guisantes, el colorante y la hoja de laurel y dejamos que se haga a fuego moderado durante al menos media hora.


Bon profit!

Buscando un príncipe


Llevo escasamente dos semanas visitando una página de conocer parejas, hombres en mi caso, viendo perfiles, hombres y más hombres. Recibiendo proposiciones deshonestas, de ésas que me dejan sin ganas de conocer...

¿Por qué soy tan exigente? Porque sinceramente sólo necesito un hombre. No veo motivo de conocer cincuenta mientras lo encuentro. No es mi estilo de vida, ni mis ganas por conseguirlo.

Me siento muy a gusto , cultivada en esta soledad que me mece en una paz absoluta. Me siento super bien, disfrutando de mis momentos, viviendo con proyectos, recogiendo los sueños que se destruyen tras cada decepción y recomponiendo otros nuevos.

Rehacer la vida es difícil pero no imposible. Yo me "ofrezco" en espera de que salga alguien afín a mi carácter, forma de ver la vida, situación etc. No quiero ni un niño ni un carca, la verdad, algo que esté centrado para que pueda funcionar.

¿Detrás de qué esquina me esperará un amor romántico? No lo sé, yo miro en todas, para que no se me escape ninguna por observar. Ni pierdo la fe ni la esperanza, de encontrar un hombre hecho para mí, sea de donde sea, el físico es importante, me gustan altos, fuertes y que se cuiden, pero si un hombre me gusta, paso por alto que se parezca al monstruo de las galletas, si tiene cosas que me gustan pues se convierte en el príncipe de los sueños, así de claro.

Y lo dejo caer hasta en mi blog. Busco un hombre sincero, simpático, honesto, con mucha inteligencia y saber estar. A ser posible que crezca o sea alto. Lo demás me es indiferente, me quedo con la personalidad y algo de estatura.

Si andas por ahí, anda y atrévete a enviarme un correo. Así nos conocemos. Por cierto la soltería es indispensable. Nada de casados, con novias etc. Si te va mal, separación , divorcio etc. No me meto a destrozar a otra mujer. Si no la quieres, no cubre tus necesidades, se un caballero y jódete y quédate solo para poder encontrar lo que buscas.

Ale mis reflexiones del domingo hechas.

Por cierto sobre mí:
Soy una mujer independiente, con carácter, que se hace notar, segura de sí misma, cariñosa, afable, con sentido del humor, con rasgos de belleza, dominio de vida y situación, que no se deja avasallar, tremendamente orgullosa, comprensiva, con muchísima paciencia, que sabe escuchar cuando hay algo que decir. En fin una batalladora con mucho corazón que debe proteger, para que no le conduzca a convertirse en un ser frío, calculador y sin escrúpulos.

Si quieres conocerme, envíame un correo y hablamos eh?

Maite

domingo, 3 de febrero de 2008

Cuento: Manríquez y las abejas



Manríquez y las abejas

Una reina abeja melífera se afanaba en la creación de un nuevo reino. Sus soldados los zánganos y las abejas hembras infértiles colaboraban sin descanso, pronto la colmena estuvo lista. Había sido construida en el tronco hueco de un viejo olivo centenario, situado en el centro una plazoleta circular rodeada por siete bancos de madera color oscuro y varias papeleras, una pequeña fuente situada justo después del banco número tres daba la impresión de precisión en el diseño de aquella plaza, sitio de reunión de muchos de sus vecinos, ancianos, niños y madres, anclada en una de las zonas de la ciudad más próspera y humilde.

Las abejas obreras debían hacer enormes sacrificios para recolectar la miel. Ya que el viejo olivo era el único árbol que respiraba en la plaza y las escasas zonas ajardinadas de aquella parte de la ciudad estaban a unos cuantos kilómetros.

Para las recolectoras de polen no era una distancia difícil de salvar, sino fuera por la cantidad de peligros que dentro de una ciudad habitada, trepitosa y llena de relojes apresurados, debían salvar.

El cruce de calles era su aventura más arriesgada para aquellas trabajadoras sin horarios, en muchas ocasiones eran atropelladas y estampadas en los parabrisas de los potentes coches rugientes que emergían como fieras del asfalto sin control, pisoteando el aire, con su extrema contaminación y aniquilando muchas vidas en sus carreras inútiles, hasta el próximo semáforo o intersección regulada por glorieta., ya que rara vez se adelanta corriendo más. Pero los flamantes coches debían ser valorados y el grito de atención más usado era la potencia y la aceleración de una máquina perfecta, diseñada para el confort, utilizada para la presunción.

A pesar de todas las barreras que contrariaban el propósito de la laboriosa colmena, aquellas luchadoras natas, pese a las bajas, conseguían mantener el colmenar a salvo de las visicitudes y reproducir año tras año el enjambre y sus existencias de miel.

Ahora que el tiempo ya no era algo vital en la vida de Manríquez, un viejo jubilado de pelo cano, peinado hacia atrás, cara surcada por la dureza de su vida, empleado como obrero permanente del oficio de turno, podía ser capaz de percibir los aromas y colores de todas las cosas que durante su juventud no se había parado a contemplar. Cada tarde se sentaba a observar el tránsito, flujos de coches incesantes, palpitando rutina, devorando minutos de personas sin tiempo que se dedican a mirar a los conductores que quedan atrapados en cada atasco. También la labor de la colmena, era observada con mucho interés por el anciano que era capaz de percibir la verdadera vida, sin prisas y sin miedos. A pesar de su edad avanzada se sentía útil y necesario, trabajador sin salario como aquellas abejas, lleno de proyectos por llevar a cabo y siempre trabajando altruistamente en beneficio de los demás.

Todas las mañanas a eso de las 7:30 horas Manríquez salía del portal de su casa provisto de una pala recogedora de basuras y de un cepillo doméstico. El utensilio estaba ajado por el uso de largas horas peinando desperdicios, juntando montones de inmundicias callejeras. Dibujaba el perfil de un vencido trabajador quemado por la explotación de patrón, dirigente explotador sin escrúpulos, fuera del humanismo se cubría de la capa de la avaricia sistemática que sangra a cada hombre simulando la acción de una garrapata carente de jugo. Dos grandes bigotes rancios y tiesos de fibras sintéticas desgastadas se abrían hacia la derecha e izquierda respectivamente, dejando un centro sin función .

Barría la calle rutinariamente con energía, cincuenta metros recogiendo excrementos de perro, papeles, botellas rotas, colillas al millar de cigarrillos malolientes, vómitos secos y demás inmundicias que los viandantes de las grandes ciudades suelen abandonar sin conciencia de respetar los espacios limpios de uso público, en la vía pública.

Cuando Leandro el barrendero del barrio, arribaba a la zona cerca de las diez, se encontraba con la labor de barrido realizada por aquel viejo . Nadie agradecía la labor de aquel extraño viejo, ni sus vecinos que lo miraban con cierto desdén por su humildad exagerada, ni la sociedad más cercana. Pero Leandro el barrendero que entendía el esfuerzo que aquel hombre realizaba cada mañana, sí que lo tenía en cuenta además de haber sembrado en él un sentimiento de alto aprecio. El trozo que aquél viejo barría, era el trozo de calle más limpio y respetable de la ciudad entera.

Solía recoger la prensa diaria en una estafeta cercana, que estaba enmarcada lejos de los kioscos públicos, según la ley, para evitar la competencia hacia la prensa de pago, el lugar era ya fijo y conocido por todos aquellos jubilados de pensiones estrechas, casi ajustadas por debajo de las necesidades básicas.

Con los tiempos se había convertido en difusión gratuita este tipo de prensa escrita, de ámbito local, que recogía con exactitud todas las noticias importantes que concernían al día de su publicación., muy de agradecer para aquellos viejos de escasos medios que disfrutaban de sus paseos matutinos en la recogida de los diversos periódicos que se ofertaban de manera altruista, ¡qué tiempos más distintos eran éstos! Muy diferentes a la escasez que vivieron en otros años juveniles de escasez hasta de víveres básicos, la opulencia y el derroche de los tiempos modernos los tenían un poco estupefactos.
Los autodefinidos eran su pasatiempo preferido para Manríquez, su ejercicio cerebral y cultural que más habilidosamente resolvía. Luego hacía las pequeñas compras preparaba su comida y ya a eso de las tres reposaba viendo las noticias del día, que casi siempre eran auténticos partes de guerra que le hacían temblar y lanzar gritos incoherentes contra todos aquellos personajes que agobiaban su bondad natural de hombre sencillo.

Se decía a sí mismo que un día escribiría una carta al defensor de la nación, que para él era su Presidente, ajeno a los cursos legales del batallaje del papeleo y quejas, suplicándole algo de cordura en aquellos sangrientos telepartes de desgracia. Después de una comida medida sin lujos pero sabrosa y equilibrada, un reposo sosegado era una delicia. Nada más indigesto que escuchar a aquellos presentadores sin gesto, de mirada perdida relatar desgracias ajenas sin sucumbir al impulso de involucrarse en las mismas.

Su carácter recio, amable y locuaz, pero con una dignidad por encima de los intereses terrenales, le hacían levantar una expectación especial, era un hombre que le sobraba corazón y sentimientos hacia todos los seres, humanos o no, que estaban siendo aplastados por otros.

A la edad de 75 años, que era la edad de Manríquez, la vida le había hecho recapacitar en la labor obrera, observando a aquellas abejas durante años, había aprendido a seguir siendo necesario a la sociedad, realizando actividades que lo mantuvieran activo.

Por las tardes después de su estancia en la plaza del olivo hueco, asistía a un curso de informática en el hogar del pensionista de su barrio, era uno de los alumnos más aventajados, navegar por internet, pinchar muchas hojas, contestar mensajes en foros, le tenían viril y juvenil, porque en la red no había años y muchas veces compartía juegos en línea con chicos de menos de veinte años.

Ya por la noche, en la soledad de esas paredes que habían mantenido los secretos de su vida de casado, recordaba cuando su mujer aún vivía y le preguntaba que iba a cenar o que botón de la camisa era el que había perdido. Aquellas manos ufanas del trabajo hogareño, aquel cariño permanente, aquellos ojos sinceros, entregados llenos de amor ya no lo observaban, ya no le decían abrígate, no tomes demasiado, cuídate.

Recordar a Flora era su martirio nocturno. Una lágrima descendía por el río surcado de una arruga profunda, sus ojos lloraban sin preguntar porque, simples, nostálgicos, asistían a las cataratas de recuerdos compartidos, de noches placenteras de los años mozos, de juventud, de sonrisas de una vida que se había ido tras aquella mujer tan ceremoniosa en su labor de obrera, tan importante en un mundo ajeno que no la supo valorar, salvo él, su amante fiel sin demora.

Una pieza más que en cualquier momento estaba preparada para desaparecer para entregarse a un olvido ¿quién le recordaría entonces? ¿Qué harían con sus pertenencias? . Quién le echaría de menos entonces? Sin hijos, sin amistades ya que habían ido desapareciendo eran escasos sus conocidos en aquella ciudad que se renovaba en la lujuria del estrés y la codicia.

Pensar que algún ser sin escrúpulos entraría en su casa atraído por el olor a carroña que su cuerpo inerte, carente de vida dejara, le hacían blasfemar improperios contra lo humanidad. Ver algún ser tirar a la basura sus fotos, sus recuerdos, sus muebles viejos, su ropa... Le destrozaban el alma. Así que resolvió con una amigo joven que había conocido en el hogar del pensionista que tras su muerte quemara todas sus cosas con su cuerpo, fotos de su vida, objetos personales de su mujer y el resto lo tirará él mismo, Daniel, el joven, encariñado por la dulzura y amabilidad de Manríquez se lo había prometido con una seriedad sepulcral.

El tiempo ese tiempo que tanto había querido detener era ahora su mejor calmante contra la soledad, pensaba en cada cosa vivida, cada detalle era anotado, cada caricia o palabra recibida por su dulce y tenaz Flora, la veía en cada rincón de la soledad de la casa, había noches que incluso la tocaba durmiendo a su lado, reteniendo el momento de abrir los ojos y encontrarse con la soledad de una cama vacía. Esos sueños llenos de vida eran recordados y almacenados en su mente juvenil con verdadera pasión.

Algunas veces se sentía tan solo, tan niño. Otras deseaba tumbarse y no despertar, que una muerte dulce lo secuestrase al fin liberándolo de una vida de reloj autómata si agujas que corría en la espera de un fin sin salida; la muerte.

Y así transcurría la vida de Manríquez mientras las abejas, como él mismo lo había sido, continuaban la labor de expandir sus panal y crear vida para las nuevas generaciones de insectos laboriosos que intentarían sobrevivir en el mundo sin espaci , donde los humanos marcan la locura frenética de la catástrofe de arrasarlo todo, sin piedad.

Fin