domingo, 30 de diciembre de 2007

Viviendo en África


Viviendo en África

Ojos ardientes queman, inyectados de arena
tristes ojos heridos que reflectan copos de
hambre que devora la fe en la vida, torcida
por el asesinato, por la depravación del
anonimato, mataste a traición odiando
a mujeres y niños y viejos, débiles son.

Tú ,ángel vengador del sufrimiento ,militas
siendo ejecutor de los ejércitos sicarios.


África, majestuoso continente incontenible
por las tripas hambrientas que rugen a los leones
por las madres que lagrimean sus hijos perdidos
por los hombres malditos que amputan brazos, piernas
por las víctimas sin rostro que se mueren día
a día, calladas leo sus ojos ven “ayúdame”.

Grande y pequeño
fuerte y débil
rico y pobre
eterna paradoja es.

Ahora pregunto a África:

¿Quién conoce tus lloros?
¿Quién conoce tu sed?
¿Quién llorará tus muertos?
¿Quién tus sufrimientos?

Las mujeres negras, de lindos
ojos blancos, imaginan a
sus hijos vencidos, sin vida.

Sus pechos caídos no alimentan ya
a sus famélicos bebés sin lloros.

Sus maridos muertos o mutilados
por los efectos de las guerras, gimen
en las soledades, contagiaron el
sida ignorándolo, dejan hijos
sin padre , desheredados de bienes,
mendigos de semillas ,van descalzos
hacia las barcas que les crucen de azul.

Tristes barcas de negros africanos
que navegan sin rumbo, sin destino...

No esperes nada de la vida rica
para tí africano...

Serás pobre por el sello de
tu negra piel, por la visa de
tu pobre cartera de pobre
y eterno mendigo sin casa.

¿Un pobre más?
No cabe aquí, echalo ya

No esperéis clemencia del
inútil hombre blanco.

¡Sólo comer!

¡Hambre, hambruna, hambre!

Limita la fuerza, contrae el ánimo,
debilita al nacido, mata al anciano.

No más misiones de misioneros sin pan.
No más continencias para la hambruna.

Dadnos el pan,
gritan
dadnos, dadnos, dadnos
silencio
gritan
sin pan, callan, sin paz.

Este escrito era un proyecto de poema. Hoy estuve arreglándolo, pues me gusta escribir con le sentimiento y después cuadrar lo que deseo decir.

Trata sobre las muertes injustas, sobre las guerras que destruyen a las mujeres y hombres, ancianos, niños que son víctimas de la pobreza, del odio, de las enfermedades, del racismo, de la desigualdad, de una oledada de cosas funestas que les toca vivir porque simplemente no tienen voluntad de decir ¡basta!.

Por más que se escriba, por más que se done nunca se podrá equiparar el mundo de la pobreza y la riqueza, el eterno desequilibrio entre el poderoso que oprime y el vencido que sufre...

Va por ellos!!!

Y olé, porque el mundo cambie!!!

sábado, 29 de diciembre de 2007

Envuelta en la marea del amor



Envuelta en la marea del amor

El amor transita en el mercado de las almas
sube con la marea de un beso limpio y puro
baja con la ausencia del deseo, nos evapora
un gesto de cariño y el amor se congela
en la frialdad de una cama, sin abrazos, nado.

Ahora que te encontré al fin y olvido mis días
aturdidos y mis noches pensantes, soñando
con amantes voluptuosos y espero seas tú
el perfecto don, que me retenga para siempre
a su lado, con el abrazo fiel de un mimo.

Y tú mariposa infiel revoloteas a la luz
de mi vela, queriendo una entrega sin cuentas
y la duda de ser floja flor que harás pedazos
me hace envolverme en el frío, que rehuye el
momento de desnudarnos, gozo del encanto.

Me pides


Me pides

Siempre me pides que me pierda en las noches sin ti
y yo titubeo, no me gusta tu juego pero
cedo y hablamos sin hablar, con silencio eterno.

Siempre me pides que me pierda y deje el juicio
desnudo, para que puedas entrar y placer en
mi, yo no lo hago, te irritas, te vas de nuevo.

Y yo harta de ti, te pido que no pidas mas
que entregues verdades, que me ganes, con verdad
caminas arrepentido tras de mi, loco eres
sin sueño, exige mi amor y dame paz, duerme
y despierta en la nube del beso que te doy ya.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Reserva natural de vida

Reserva natural de vida

Sangre verde es mi vida
mis venas, los árboles, mi
aire, el tuyo monte de
olor a pino intenso.

Mi piel aspirará del
hechizo salvaje de
tu viento, son vigías
erectos, regalan el
olor monte de arbustos,
matorrales, pinares,
hierbas, reyes gigantes
alzados, plantas trepan,
maleza, plenitud de
orgía de colores.

Lo inundan todo, pintan
un cuadro, la flora de
vivezas brillantes y
nos izan al Edén.

Si escuchas oirás el
susurro de la hierba,
el canto de las hojas
que hablan y suplican
que las cuides, que la ames,
que los remojes con afán,
para que en tributo
oxigenen tu mundo.

Huelo las humedades
olores vivos plagan
mi nariz, respiro y
espiro un suspiro
nostálgico, con olor
a verde monte añejo.


Frotando tu cuerpo

Frotando tu cuerpo

Jugamos a seducir nuestras almas
fusionando el deseo y el abrazo
en una noche de lascivia sedienta.

Tú me tientas con tus ganas de sexo
esperas que suba tu ego y te sueñe
lo hago, comienzo el recorrido,
desciendo
a tus profundidades
masculinas
levantando tu lujuria
que clama
una tregua ,estás tiritando
angustia
por no poseer a la yegua voluptuosa
revientas, suena un adiós inesperado.

Y luego en la soledad de tus noches
sin estrellas al fin confiesas a la luz

de tus ojos lo que tu mente suspira

mi cuerpo, desnudo y tú buscando
sus
secretos, suspiras, sudas,
te calientas
dibujando formas y
curvas, sin pincel ni
pintura
revientas de nuevo, sin hembra estás.


Luego te regalo mi sueño erótico,
tú lo recuerdas, sientes la suavidad

de mis manos sobre tu cuerpo,
restregando aceites con aroma a ternura.


Sigues y sientes mi cuerpo resbalar,
desde tu pecho te monto dejando mi
olor en tu piel
de todo mi sexo que se
detiene
en la embocadura de tu falo
plantado, izado para parar el descenso.

Ahora te siento dentro, nuestras manos
se cruzan
y los cuerpos bailan locos excitados
un ritmo pausado
que les lleva una sonrisa y
una mirada cómplice
,ya está ,el bien soñado
clímax
total...

Plenitud que alcanzas
solo, de nuevo
meditas en tu almohada,
mientras yo río
y sonrío me ves y carcajeas con alegre tino
me amas, por obligarte a soñar
conmigo.

El ojo atesora oro

El ojo atesora oro

Rostros, reflejos sin alma
codicia, traición, lascivia, pecado.

Tienden las sábanas oscuras
de la culpa en láminas oreadas.

Son sus almas lavadas en los
ojos del mendigo expectante,
que recibe limosna, sonríe
mientras recibe, pensando
en la pantalla que usa el
que escuda la avaricia.

Sí de los honestos banqueros,
Sí de los brillantes políticos,
Si de los sublimes mandatarios...

Pendientes del filón, amasan...

¡Generadores de pobreza!
Ponen la mesa para nutrir
a las manos abiertas, piensan
que son gusanos pestilentes, malolientes
de zapatos baratos, vestidos usados.

Sin cabeza pensante que hable sin callar
Se arrastran, aplauden y creen y esperan ¡comer!
Los quesos podridos de las neveras vacías.

Risas, condolencias, conmiseración,
apatía, seriedad, fórmulas magistrales
hechas trajes de intercambiables apariencias.

Rostros sólo rostros al portador
Sin alma cierta, salvo el hueco
Cavernoso del poder corrupto.
¡Negro poder sin alma al portador!


Este escrito es una critica social a aquellos que teniendo el poder hacen demagogia, engañan el hambre y no solucionan los problemas de los pobres en el mundo.

Juegan con la ignorancia, con la ilusión, con la esperanza de muchas gentes que lloran hambre, que han sido arañadas y fustigadas por la mala suerte de no haber nacido en el primer mundo, donde sí hubieran prosperado.

Al banquero, al influyente, al político al director...Todos usan su poder en beneficio propio, para seguir amasando su fortuna impunemente, desde una situación de usura envidiada, despilfarran poder, mientras otros sueñan con sobrevivir!!!

Y habrá quien diga: "Pues si quieren que trabajen" y yo digo: ¿dónde? Si sólo tienen el trabajo de engañar sus tripas...

Muy decadente este mundo loco y egoísta!!! Todo se vende, todo se compra, todo tiene precio!!!


miércoles, 26 de diciembre de 2007

Ensartada en una nube negra

Ensartada en una nube negra

Lleno mis heridas de cristales rotos.

Sangran, manan dolores, réplicas
terremotos de sufrimientos...
Ahogados en el vidrio mojado estático
de las lágrimas petrificadas
de las lágrimas afluentes
de ríos sin cordura
de ríos sin ternura.

Lamentos,
Siempre gritos silenciados
aullidos, lobos carnívoros
sin sangre camino.

Perseguid la carne
pecada de vicio afrutado.

Manzanas podridas con olores
seductores, son roídas por gusanos
hambrientos de bocados putrefactos.

Saciada el hambre
vomito inmundicias.

Perdiendo el cristalino puro
del río caducado de esperanzas.

Confusión y pérdida
derrota y devota
hallo el alma sentada
al Sol desnuda, caliente,
muda, meditativa está...


Este poema pertenece a uno de esos momentos en el que uno pasa por todos los estados de ánimo posible. Una catarsis del ser , se siente derrotado, sangrante, loco, incomprendido y se va yendo hacia todos los sentimientos.

No son propias son cosas que veo y siento empatía y reproduzco el sentimiento de seres oscuros y sus pecados.

Es un poco perderse en los lugares oscuros donde nunca nadie ata tus barcos.

Al final limpia el alma de todos los pecados, habiendo atravesado el Purgatorio y el Infierno, regresa al mundo lleno de Sol pensando de nuevo en sobrevivir...

"San Esteban"el santo de mi terrón de azúcar






Su dibujo de la Navidad


San Esteban por lo visto significa "coronado" un sufridor que fue sacrificado por su fe en Cristo y su conducta admirable.

Pensé en este nombre fuera de la religión, ya que me considero atea.

Mi hijo es un ser admirable, bondadoso, sufridor y caritativo. Querido y líder, por tu temperamento combativo, muy dulce y justo.

Todo le da pena y siempre se deja llevar por el corazón. Además de tenerlo enorme, da mucho cariño, es un gran sentimental y mi vida ha sido una nube de algodón llena de besos a su lado.

A pesar de su carácter fuerte, muy temperamental es un dulce osito. Me encanta, su reflexividad y su forma de ver la vida...

Le adoro, no por se mi hijo sino por él...




Es un orgulloso seductor nato. Es más de lo que las palabras puedan expresar, ya dejo huella de mi infinito amor por su ternura sin límite y su gran corazón.

Me llama:

"Mamita lechuguita con ojos de jirafita"

Si algo tengo que agradecer son mis lindos hijos, que me salvan de todo lo que me dañó alguna vez

lunes, 24 de diciembre de 2007

Mi regalo de Nochebuena

¿Sabes? No debería hacerte caso, pero eres como el chocolate-Dijo María en su sueño-
Y sin despertar de el siguió dándole cariñitos y besos a su ser hostil. Y es que sabía que era muy perverso y malévolo pero le amaba profundamente.

Era su debilidad, su niño chiquito por reformar. Era peligroso amar así a alguien que le gusta el sufrimiento y lo provoca pero le enseñaría a no hacerse daño y a no infringir castigo...

Y así antes de despertar del sueño le confesó a su criatura infernal un amor intemporal. Y que le aguantaría sus locuras, perdonaría tus ataques de ira y le sería fiel sin abandonarlo jamás, aunque muchas veces tuviera que alejarse para no quedar echa añicos en sus manos.

Muchos besos, succionador de cariño y pienso en ti con mucho amor siempre!!!

Y mira que voy a intentar entenderte y perdonarte, como he hecho siempre, porque te amo con amor infantil, como si fueras mi osito de peluche.

Y serás mi dulce niño travieso y malvado, espero no acabar devorada en tus brazos!!!
Mi amor para ti para siempre.

Y así evocando un gran amor en un sueño de nochebuena se durmió feliz, cerca de un ser que la envolvía con su locura.

Fin

Vampira de demonios.

Vampira de demonios

Codicias el momento de que te entregue mi alma
¡oh demonio sabedor de soledades y delirios!
quieres un alma pura, corruptor de bellezas libres,
y tendrás que arrancar la mía ya que no te la daré
sin que te cueste una vida de soledades vividas.

Dame tus noches chifladas de delirios plañideros
deja ya de llorar lágrimas de sangre envenenada
oliendo sábanas roídas de pasión libertina
cuando la hembra salvaje fluyó en tu cuerpo poseído
deja que se vaya el recuerdo maldito de tu deseo.

Vete y muere tras ella, ¡vete, vete, vete! sucumbe
a la vida y alza tu locura, lucha tempestades
y cuando te creas muerto, vuelve a la orilla de mi vida
limpio de recuerdos, nace niño, sé hombre, sonríe
mi alma se viste de gala para regalarte soles.

¡Sólo entonces, tendrás mi alma
vampira de demonios soy!

Asfixiando mi apetito


Asfixiando mi apetito

Me produce placer el ansia por tus besos
sobre mi piel, que palpita saberte cierto.

Pero es sólo un momento, en el que soy tu deseo
tierna, dulce, bella, dama y sin espinas.

Después reniego de querer besar tu cuerpo
lleno de arañazos , hueles a pervertido
enloquecido toro, verga de vaginas,
me provocas rechazo e ira, me alejo.

Sueño con el hombre que necesite una hembra
en celo, sumisa por los besos, altiva
si vienes oliendo a derrota de otra mujer
no quiero más mujer que yo, para servirte.

Aprende a vivir de mi y tendrás la dulzura
sin esperarla, como un río con caudal,
fluirá como la canción que no preparaste.

Calor y frío, protegen el aroma de
la esencia de mi hechizo de noche de estrellas
y placer, que colmará de hados al que me
dé amor más que me lo exija, espero a aquel
que derrita mi forro de hielo pasivo
que soy, ante el varón superfluo que quiere
mi alma pura y que no sabe entregar su amor.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Amor intemporal


Amor intemporal

Nos conocimos en los vientos dorados
de nuestra vida, que ironía ,cuando la
soledad nos cantaba en su melodía.

No diré que quise sentarme a escuchar
las palabras que despertaron el alma.

Pero al aceptarlas la primavera
colmó mi vida, en mis hermosos ojos
afloraron dos estrellas con destino.

Que comenzaron a mirar los colores
de los almendros en flor, de los olivos
en el olivar de Siles, de los ríos
que diseminan el brillo de los árboles.

Y canta mi alma una palmada y olé
me abrigo con las caricias y besos del
rumbo que me cedió el viento dorado.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Cuando te conocí Habana


Cuando te conocí Habana

Llegué a la isla bonita soñada en mi razón
con mucha esperanza Habana habanera,
con los derechos fundamentales aprendidos
pisé un suelo desconocido, desheredado.

Pero el son de sus gentes de sonrisa cierta
me hicieron olvidar las casas desvencijadas
sin confianza en el progreso, caen las pinturas,
sin mano obrera que mantenga el equilibrio.

Pasan el día los hombres buscando subsistencia,
venden en el mercado negro la ración del día,
trueque en el mercadillo ambulante de la vida.

Las mujeres duermen en de día, para matar
su agonía, de tripas rugientes, que esclavizan
sus cuerpos entecos en las noches de alquiler
son meretrices de la visa del pasajero.

Niños sin caramelos reclaman suministro,
juegan con papeles que simbolizan juguetes
me irritan, gritan ¡turista dame, dame, dame!

Mientras oigo que clama el tirano, con orgullo
¡que vive sin ayuda de los americanos!
No mires tirano, el cuarto de libra cubano
que sufre callado el hambre de tu reinado.

Cuba bonita te vi sin dientes para morder,
sin muebles para adornar las chozas ajadas,
sin medicinas en las boticas aturdidas,
y sin embargo me traje tu recuerdo lleno
de cubanos supervivientes sin apatía.

Me pidieron que contara al mundo su apuro,
cartillas de racionamiento para enseñar,
cartas pidiendo clemencia al familiar fugado,
yo no les dije no, callé para no hacerles
perder su única esperanza en el futuro.

Mas hoy evoco un pasado anclado al olvido del
alegre son del desgraciado pueblo cubano.

¡Espera Cuba espera y desespera!

Suspirando tu olor.


Suspirando tu olor

Andamos presos de un amor intenso,
tú me mandas desnudar y yo incauta
sirvo en plato mi corazón entero.

En el frío de la noche de terciopelo
las estrellas duermen en el universo
ciegas, sin brillos, lloraron por los besos
que nos enviábamos con el sentimiento.

Practican el amor sin unión carnal
apasionada, el Sol y Luna , a las dos.

¡Sol mi espuma erótica de mar
excitado Luna engulles la mar!

Olas y espuma de sexo, tenemos
unidos nuestros cuerpos en divino
vaivén excitado de mareas bravas.

Sueña con mi pelo negro de noche,
sueño con tus manos acariciando
un placer y sueño con tener sueños


Quizás pueda engañar al mundo pero jamás al corazón.

Y sueño con que seas mi sueño, ajeno al mundo y a la razón.

Para la locura más loca que he tenido en el presente y futuro.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Ceniciento de las doce

Ceniciento de las doce

Llegaste a mi vida rebosando ira

por la mujer que se llevó tus días.

Envuelto en locura , vestido con
el camisón amargo de la herida
que fue tu vida , dices” amé ya ayer”

Evocas la mentira envejecida
como si hubiera sido tu vida.

Ya lloraste muchas lunas centrado
en el olor de tus manos, ancladas
en aquella salvaje que amaste sin
cordura, por loco enamorado.

¡Loco fuiste loco!
¡Pero escucha lo que evoco!

Marinero son olas de amor, surcas
mis mares enamorando con ritmo
a mi corazón que negaba el brinco.

Ahora antojo que me ames, bailemos
juntos este bolero de los sentidos.

Y que dancen los peces y que lloren
los delfines jugando al amor , vivan
las sirenas con príncipes radiantes.

Caracolas que susurran estrellas
cangrejos armados recogen trozos
de dulces besos ,burbujas de arena
suben a las nubes de nuestro cielo

¡Oh mar del amor, cubre sus heridas
con el olvido y el deseo de mi alma !


Este poema se lo dedico a un gran amigo que alegra mis días y mis noches. Y desaparece siempre a las doce, un extraño vagabundo errante que sabe silbar poemas y hacerme reír cuando poco tenía ya que soñar.

Y sueño con un sueño sin tener sueños; tú.


miércoles, 19 de diciembre de 2007

Leonardo y La Habana





Hoy no siendo habitual me acordé de mi primer amor. Un amor sublime, grandioso que me elevó a una nube de amor y en el que no creí y dejé escapar. Hoy te mando un beso al tiempo para que perdones mis dolores causados amor, en recompensa la vida me dio mucha soledad...

Me dijiste como yo te querré así no te querrán y fue verdad.

Y tus cartas y tus querer que te oyera, la piedra de tu pared, tus sonidos, tus caracolas, me diste lo mejor de ti y no lo quise ver, por eso te recuerdo como mi gran amor, sin dolor. Besos a tu cuerpo, con todo mi amor para que la vida te haya tratado con mucho corazón.

Aquí el poema:

Leonardo y La Habana

Siendo una niña de ojos mundo
investigadores del corazón,
sucedió un amor lozano.
en mis primaverales días.

Dos botones color tizón,
melodiaban en armonía
un rostro risueño de vida.

De tierna sonrisa, con boca
tintada de amapola en flor,
de risa abierta , viva como
un cantor de boleros, diste
mi vida a tu recuerdo con un;

“Esperaré sé que vendrás”
Y fui ,vestida de ilusión.

La Habana, mía mi alma
te di por amorosa Venus.

Dibujo mis andares por el
malecón bravo, azul abrazo
para el llorón desflorado amor.

La Habana recuerda mis besos
sobre habanero zalamero
que me envolvió con poesías
el sentido amor eterno.

Eterno por su fe en mi alma
Besos, pasadores del alma ,
me dio, abrazos y entrega.

Los guardo agarrados a la
ansia de adorarte cubano
altanero de limpia brisa.


Capturado en mi pasado
llevo un cubano al que prometo
jamás lapidar, sin venerar.

¡Amor cubano amor, amor
amarga despedida son dolor!

lunes, 17 de diciembre de 2007

Única noche de amor.



Única noche de amor


Ven y devórame una única noche.
Ansío tus manos con todos
sus dedos rozando lentamente mi
piel dispuesta, erizada loca
de apetito por tu ternura.

Sólo única noche para el
recuerdo solaz de un gran amor.

Anda y ven que quiero enseñarte
a tocar carne que delira
pasión, camina tranquilo y
disfruta de un sexo de mujer
hambrienta que palpita varón.

Recorre mis pechos alzados
con tu lengua de yurumí
piérdete en secretos ocultos,
deléitate ajeno al destino
que nos separará mañana.


Sumisa y servil me detengo
en las horas para tu cuerpo.
Sacia en mi todos tus deseos
perversos ven y libera mi
sexo del hambre contenida.

Ven y cabalga en tu montura
con pasión enloquecida una
única noche sobre esta yegua,
con sabor a tigresa ,dócil
domesticada por tus besos.

Ven y ducha tu volcán a punto
de eclosionar adentro, en mi
selva sudorosa salvaje.

¡Ven amor y vete mañana
para evocar con amor hoy!

Ven anda y atrévete esta
noche a desbordar una vida.

********

domingo, 16 de diciembre de 2007

Amapola y su demonio







Amapola y su demonio

En un pueblecito situado en el valle entre dos hermosas y altas montañas llamado Ladoeu, vivía una hermosa y solitaria joven, que tenía por costumbre hablar con los pájaros, peinar a los gatos y recitar bellos poemas y cuentos a todos los animales de la granja.

Era muy habladora, solía bajar al pueblo todos los sábados, su finca era la que más lejos se situaba del poblado, subiendo una pendiente un poco sinuosa, accesible por un estrecho camino por el cual apenas cabían dos vacas, se encontraba su pequeña casa de labor, protegida por un innecesario cercado ya que era el final del camino, tras de su hogar se extendía la colosal montaña de escarpadas puntas de color volcán, marrón intenso donde no crecía ni una sola flor.


La campesina tenía nombre de flor, Amapola, la hermosa flor reina de las montañas. Su madre amante de la vida en el campo y de las flores de extrema belleza, le puso aquel nombre porque quería que su condición era humilde y vulgar, nada especial salvo para aquellas montañas .

Cuando en primavera nacían los nuevos brotes de las amapolas, los campos se vestían del color del corazón, formando un bello paisaje junto con las margaritas, las jaras y el verde silvestre de la maleza en pleno esplendor. Sin embargo, las amapolas eran tóxicas para el consumo de los herbívoros, únicamente te podían alimentar de sus semillas. Toda belleza esconde un peligro pensaba amargamente nuestra campesina.

Desde hacía muchos años, vivía tristemente sola, desde que sus padres murieron tras enfermar de un gripe funesta que asoló el pueblo, causando numerosas bajas entre ancianos y niños. Amapola siempre quiso amar, pero sus novios nunca le dieron amor en la cantidad suficiente para desear formar una familia, así con el corazón quebrado por la decepción tras muchos amoríos, había decidido cantar el amor a los cuatro vientos y recibirlo de los que saben amar y escribir sobre los corazones cálidos en aquellos hermosos versos llenos de ilusión y ternura.

Nadie entendía como una mujer joven y hermosa prefería vivir así de sola , hablando con todos los seres sin habla, gallinas, conejos, gatos e incluso con la naturaleza y apenas pronunciaba una palabra en presencia de otros habitantes del pueblo.

Sin duda su hermoso corazón no estaba preparado para luchar contra la falsedad del mundo.
Por eso se refugiaba en la poesía, los cuentos que leía y releía sin parar. A los atentos animales que se sentían especiales al escucharla narrar sus historias.


Un día bajando por el camino estrecho le sobresaltó la presencia de un ser horroroso. Un extraño animal de color rojo la estaba esperando. silbaba alegremente Su aspecto era un poco atemorizante, llevaba una horca o tenedor, con tres puntas afiladas, entre sus piernas de pies de cabra asomaba un rabo largo que terminaba en punta de flecha, dos pequeños apéndices crecidos sobre su frente, afilados y con punta redondeaba le dotaban de un aspecto feroz. Su estatura era casi de enano, regordete y muy vivaracho. Se movía con una alegría desbordante, como si estuviera cantando una canción, dudó si pasar cerca de aquel ser o regresar pavorosamente a su casa, pero la curiosidad superó su aprensión y guardando la compostura, sus nervios se templaron y casi iba a pasar de largo al lado del demonio cuando éste, muy burlón le dijo:

¡Vaya! ¿Es que no sabes que las bellas mujeres como tú no deben pasar al lado de seres malvados? ¿Eh? Ji,ji,ji- Anda y sal corriendo boba-

¡ Sin duda das mucho miedo! Dijo tratando de disimular su temor. Hola me llamo Amapola. Tienes el color de las amapolas en flor cuando crecen en las montañas en el mes de abril y mayo. Tus ojos son negros, con fuego negro, como el carbón y brillantes como la luna, tu aspecto es sensacional y me haces reír, además de dar un calor estupendo.

El demonio desorientado ante la desenvoltura de tan osada mujer, quedó perdidamente agitado, enamorado de sus palabras tiernas que le daban un trato distinto. Jamás nadie le había dicho cosas tan bonitas. Ella era la mujer de su corazón, porque él tenía un corazón rojo, de intenso fuego alimentado por todas las almas malvadas que le dotaban de una fuerza sobrenatural.

Y se decidió a la conquista. A partir de aquel día cuando Amapola recitaba poesía a sus gallinas, él se sentaba desde fuera del cercado a escucharla. Ella al principio, lo ignoraba, le hacía gracia que un ser tan graciosamente feo tuviera interés por la belleza de las palabras.

Así pasó el verano. Y Amapola seguía sin amar al demonio. Aquel ser que se había quedado en las montañas, comía animales enteros que cazaba sin ocultarse y devoraba como un animal salvaje, causaba estragos entre los campesinos con sus diabluras, estropeaba cosechas, enfrentaba a los campesinos haciendo cosas que los provocaran entre ellos y se sentaba a reír, disfrutaba por así decir haciendo actos malvados. El mal era su diversión.

Pero cuando Amapola lo miraba, se volvía bueno. Sonreía y traía flores a sus manos cada día para ella con una sonrisa abierta como nunca nadie vio. Cuidaba únicamente de loss animales de ella, gallinas, conejos sin devorarlos y parecía acariciarla con sus bellos ojos, sin atreverse nunca a tocarla.

Y el invierno llegó. El demonio dormía siempre custodiando la entrada al pie del cercado. Amapola era su amor y estaría siempre cerca de ella, aunque ella no lo aceptara plenamente. Las noches se comenzaron a ser muy frías y con la primera nevada el demonio casi enfermó.

Amapola preocupada por la situación de aquel ser que no sabía bien que intenciones tenía, le dijo un día al percibir el malestar del pobre demonio:

Mira, demonio puedes quedarte en casa hasta que te cures. Pero en cuanto estés bueno quiero que te vayas, no deseo vivir con nadie y menos con un demonio que se pasa los días haciendo estropicios entre las personas y los animales. Concluyó algo airada ante sus ojos, cediendo pero sin dar premisas de posible amistad entre ambos.

El demonio tras el reposo y el calor del hogar se recuperó rápidamente. El dormir en aquella cuna que Amapola había sacado del olvido, en la que ella un día pasó su infancia hasta los tres años, habían creado en él un amor loco, enarbolado por la unión de una cuna compartida por ambos. Era amplia, como media cama , con las patas redondas y labradas en madera de roble. Pero finalmente tuvo que abandonar la casa.

Amapola sufrió mucho con la partida de su demonio enamorado, dándose cuenta por primera vez de que amaba a aquel ser malvado. Sin su presencia los días se le hacían vacíos de contenido. Jamás había necesitado a nadie y sin embargo ahora, ansiaba la presencia de aquel extraño ser malvado, que tanto amor le había dado, sin esperar nada a cambio.

Buscaba durante el día, mientras alimentaba a las gallinas los ojos de su demonio, que la acariciaban calidamente cada vez que presentían ser el centro de atención. Ella molesta, retiraba la mirada algo enojada, por si aquel ser había sido capaz de descubrir su secreto, pero al momento de soslayo volvía a buscarlo, guardando un sonrisa de felicidad encubierta.. El amor fluía con intensidad entre los dos, sin que ninguno de los dos se atreviera a pronunciar la palabra amor.

Así que el demonio acostumbrado al calor del hogar, no quiso renunciar a su cuna. Y pensando que su presencia no sería notada se colaba en la casa. Amapola sabedora de ello, dejaba intencionadamente la puerta abierta sin pestillo cada noche para que el demonio pudiera entrar y dormir en ella.

Por la mañana al despertar, Amapola iba a la habitación donde se encontraba durmiendo plácidamente el demonio, mandaba un beso con todo el amor de su corazón a aquel ser repelente y después gritaba:

¡Fuera sucio demonio! ¡Fuera de aquí! ¿Cómo entraste otra vez? ¡Vete de mi casa, vete!

Y el pobre demonio, cabizbajo, con el rabo entre la piernas y la punta en forma de flecha agitada, describiendo un acto de sumisión perruna, salía de la casa, varias veces con sus grandes ojos llenos de lágrimas volvía la mirada hacia la casa, esperando un poco de compasión en Amapola, porque se esforzaba enormemente por ser todo lo que ella deseaba, necesitaba su amor, sólo eso le bastaba. Pero sus ojos se encontraban con los de ella, que le negaban con un movimiento de cabeza de izquierda a derecha un no, por respuesta.

Después Amapola volvía a la habitación y besaba amorosamente con lágrimas en los ojos las sábanas aún calientes, impregnadas de un olor maloliente, similar al de una cabra, sacando el amor de su corazón en una suave nube de besos, para que de noche acunaran a su bebé demonio, la piedra dolorosa de su corazón.

Amapola no quería dejar ver el amor verdadero que sentía al demonio. El era un ser maléfico y no podía dejar de serlo por nadie. Tan solo podía amarlo en la distancia, disculpando sus actos, comprendiendo sus soledades y agradeciendo a la vida que el pobre corazón del demonio la amase, así de cualquier manera, sin esperar ser correspondido.

Y en los silencios, cuando ella reía y hablaba con animales él robaba las tiernas palabras que ella pronunciaba, siendo él protagonista de los besos que las enamoradas mandaban a sus amados, él era el príncipe valeroso y honrado, el bello caballero de rizos hermosos negros cayendo sobre la frente, el alto caballero de sonrisa perfecta, era todos y cada uno de esos hombres perfectos que ella adoraba con voz dulce en la poesía que recitada.

Y así trascurría la vida de ambos. Amándose en el silencio. Acompañando el movimiento de sus cuerpos en los días y noches y juntando sus corazones como ningún enamorado lo había hecho sin pronunciar palabras, simplemente se daban amor en los deseos entrecruzados de adorarse eternamente sin confesarlo.

Fin