domingo, 2 de diciembre de 2007

Batallador ajado

En los carbones montes
de la desdicha,
habita siniestra
la razón ida,
por la traición
vivida a su
su corazón maldito...

¡Madito de ansiedad!
¡Maldito de delirios!
¡Maldito de amores!

Siniestros...

Desorientando late,
descompuesto, incierto
reclamando latires
que devuelvan el ritmo
alocado de tic-tacs
pasionales, dulces, manjares...

Mas ¡ay!
mal de amores
no hay consuelos
para corazones
desteñidos
de sabores .

Soledad...

Cama aciaga, triste, perturbadora,
que hace confundir roces leves
ocasionales de extraños por
por caricias seductoras
que en tiempos
de dicha
sembraron campos
fértiles .

Así corazón roto, solitario,
cantas amores olvidados
para no percibir que el
tiempo fue,
las hojas cayeron,
viejo, ajado
y desnudo te vistes
mañanas, tardes, noches
días, semanas, años...

De soledades...

Batallador ajado
siente y presiente
tu muerte, de estación
perenne ...

¿Quién te ama ya, sino la soledad?
¡Oh triste y viejo corazón!

3 comentarios:

nada dijo...

Que penita!!
Yo no quiero que me ame la soledad, soledad vete y dejame en paz!!
Un saludito para Techum

Maite Albarrán dijo...

Jejejejejejejejejeje....

Tremendo....

Algunas veces la soledad te ama más estando acompañado...

Yo tampoco quiero de amante a la soledad, pero inspira poemas...

Chaos!

nada dijo...

Pues si, la tristeza y el amor inspiran poemas pero yo me quedo con el amor!!
Saludines