miércoles, 26 de diciembre de 2007

Ensartada en una nube negra

Ensartada en una nube negra

Lleno mis heridas de cristales rotos.

Sangran, manan dolores, réplicas
terremotos de sufrimientos...
Ahogados en el vidrio mojado estático
de las lágrimas petrificadas
de las lágrimas afluentes
de ríos sin cordura
de ríos sin ternura.

Lamentos,
Siempre gritos silenciados
aullidos, lobos carnívoros
sin sangre camino.

Perseguid la carne
pecada de vicio afrutado.

Manzanas podridas con olores
seductores, son roídas por gusanos
hambrientos de bocados putrefactos.

Saciada el hambre
vomito inmundicias.

Perdiendo el cristalino puro
del río caducado de esperanzas.

Confusión y pérdida
derrota y devota
hallo el alma sentada
al Sol desnuda, caliente,
muda, meditativa está...


Este poema pertenece a uno de esos momentos en el que uno pasa por todos los estados de ánimo posible. Una catarsis del ser , se siente derrotado, sangrante, loco, incomprendido y se va yendo hacia todos los sentimientos.

No son propias son cosas que veo y siento empatía y reproduzco el sentimiento de seres oscuros y sus pecados.

Es un poco perderse en los lugares oscuros donde nunca nadie ata tus barcos.

Al final limpia el alma de todos los pecados, habiendo atravesado el Purgatorio y el Infierno, regresa al mundo lleno de Sol pensando de nuevo en sobrevivir...

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