miércoles, 29 de enero de 2020

Entre la rosa y la llama


Entre la rosa y la llama

Entre el bien y la nada
el amor desorientado
quedó agrietado
ácida ilusión de unir
la libertad y la llaga.

La gaviota voló
sacudía lágrimas de sal
coraje
libertad.

Él, inflado de esperanza
se quedó en la letra
el beso
la promesa
cubierta de hiel
en  una triste plaza.

Allí quedó mirando al mar
patriota alma de raíz
los vio huir
balsas y exilios
lo sacudieron
mientras él
no cambia.
Preguntaba a las olas
¿Qué fue?
¿Qué faltó?
¿Qué no dio?
Repleto de tristes palabras.

Ardió
en la nada
ella no regresó
 allí quedó ¿para nada?
¿O supo recrear el silencio?
Suspendido
en la triste  tierra,
melancólica Habana.
El aleteo de miles mariposas
elevaron el amor
a nubes moteadas
de dolor.

¡Adios!

El corazón no olvida
vivieron sus vidas
crecieron rieron
¡ausentes!
Anclados a la triste mala suerte
 maldición al olvidado corazón.
Y un día sin esperar
el destino los volvió
a liar
a golpe de martillo
a golpe de letra
¡Inspiración!

La volvió a encontrar…
De ser o no ser
De querer o no querer
De amar o no amar
Y ella teme de nuevo
¡qué brecha,
infierno!
 No dejará de soñar
con pensar
si fue locura.
Si el destino les vuelve
a dar esa oportunidad
¿Qué será?

sábado, 25 de enero de 2020

Suspendida mota de maltrato


Suspendida en la mirada de un gato
en estricta soledad
quedó mi voz dormida
en alas de cebolla gélida
herida.
Torrentes de lágrimas secas
atizan caballos de una noche
 oscura  niebla perdida.
La razón se fue
rota por dentro
martillo cruel golpea con furia la sien
escucho el latido de la vena
arrastra ríos de ciénagas
¡ay! soledades
¡ay! oscuridad
está perdida
la realidad.

Escribí de nuevo
letra a letra
sin comprender
que escribía
letras para olvidar
la palabra
el hecho
el momento
que venció
la razón al corazón.

Y corrió la tinta de cristal
en un papel agrietado
con fuerza de enojo
yace cojo.

Corrí
lejos de allí
 he  de vivir
lejos de la falta
del despiadado ser.
Vi el sol en el amanecer
las margaritas y flores resurgir
acariciaban su piel
reteniendo el
brillante rocío
 son caribeño
 sol y lágrima.

Y vivo
“Step by step”
O “paso a paso”
la interminable cuesta
a pasos agitados
incertidumbre
será mañana
sin hoy.

Vivo, repito
sin sentir el sacrificado
aliento de subir la inclinada
montaña.

Y las cadenas del maltrato
 desaparecen a cada paso.

Liberada del monstruo del saber
seductor  criminal
del fogón atizado
vivo como soy
mariposa  aspirante
en libertad
a ser “head cheff”
jefa de cocina
sin detenerme
en el pasado.

Grita
Humilla
Acosa
Hunde
oigo su voz
marchita
atormentar
a aspirantes
que agradecen
al cruel
el grito.

La sombra



Atravieso la ciudad
para llegar a otra
  mi vieja bolsa antaño
olía a libros y sueños
hoy transformada
huele a fogón
 prisas y aromas
de interminables
recetas.

Guarda en secreto
utensilios de metal
herramientas básicas
de elaboración
de vida en alimento.

Y la sombra me vio
caminar con el
carro.

Y la sombra me siguió
sigilosa y juguetona
caminaba en pasos
de un joven
que aún disimula
ser niño.

Era  niño con el alma
oscura de un maldita
fiera traidora.

Me cazó en la inocencia
de pensar que estaba a salvo
dibujaba ser no más que
una broma, no asalto.

No se está a salvo hasta sentir
la luz del hogar.
Caí, luché y grité con la fuerza
de un león, desgarré mi voz
en un “socorro, ladrón”
y defendí el sueño
corrí tras él
defendida del eco.

Y un mágico ser
comprendió el grito
el alarmante alarido desesperado
del que se ve fusilado.
Asaltada pensé en la
impotencia de vivir
un oscuro final
y dejar huir
a un insensato
criminal.

Y salió el defensor
un árabe soñador
corrió tras la fiera
cazó y me devolvió
la bolsa de sueños.
Y maltrecha agradecí su labor
de ser un angel cegador árabe
que corta al tigre en dos.

Y fui víctima del ataque
y la princesa rescatada
de las garras de una despiadada
sombra que rasga y ataca,
sin importar si mata.

Y aquí me hallo para decir
que mi tierra me atacó
y un árabe desconocido
me salvó sin esperar
recompensa, así se marchó
fiera y defensor.
Y dejo letra de celebrar
que mi bolsa y la vida
siguen aquí de nuevo en pie.

El miedo camina acobardado
de sentirse despechado
en el corazón de una mujer
que jamás dormirá a su lado.