lunes, 17 de mayo de 2010

Folio en blanco

Blanco de mis iras con tus idas
eres inerte materia de mi nada
un sol hiriente que calienta mi corazón
al ritmo del bolero granate de explosión.

Un folio en blanco eres donde yo escribo ritos
maneras para enredarte en mí, mí, mí
siempre tres, porque el dos es sin tí, la una
de mi soledad soltera de libertad

Blanco de mis iras de mis pasiones incendiarias
¿que fue lo que te hace regresar? ¿dime ya ?
No quiero saber más del blanco de este banco de peces
que nunca sirven de alimento para el delfín paralizado.

Nada se de tí salvo que estás sin estar y que siempre estarás
libre eres y serás, eterno folio en blanco que relleno de amor
más de amor y más de amar, di que no que no fue amor, amor
oh, niega que eres blanco de mis iras y impulsas mariposas de sentir.

Folio en blanco sin cloro, como un árbol legendiario que no tiene edad
andas siempre sin dejar un rastro que seguir, legajos y archivos de relojes
¿que podría yo hacer por fusionarte al menos una vez en mí?
Y revivir, sobrevivir y convertir el momento en mi guía de luz sin Dios.

Las razones no sirven para explicar porque siempre quisiste ser blanco
yo que pinto color con corrector en todos los espacios, desechando el negro y blanco
colores petrificados por la muerte del latir, que nada saben del amor.

Caliento las neuronas por comprender que buscas ya en mí eterna perdedora
que corre, corre y corre para reventar todas las células de la belleza que nada me dan más que desdén
quemo tantas horas en la nada, que nada tengo si no deseo nada.

Y quiero pintar el blanco de color, rayar con amor tu iris de frialdad
y cambiar toda tu vida de temor, reír con tus iras y tus huidas y vueltas a mí
a mí, a mí, o sí tu sol y tu color.

Folio en blanco, amarillentado por la carne de los árboles siente en tí
que solo el verde de mis letras necesitas para dejar de ser una historia sin blanco.

Besos de color
amarillos, rojos, grises,
anaranjados, granates,
verdes, azulados, todo el color
que revienta la calma de tu vida
programada donde todo es blanco.

domingo, 16 de mayo de 2010

Amor oxidado

Oxidado por la duda de si
serás
serás
serás
el que me desgarre
el que me eleve más allá de razón.
Tres, la repetición de esta idiota cuando
no se pierde en el dos, siempre preferible a una,
prima o primo somos de la pasión eterna.

Claro que serás, serás, serás
siempre soñando con amarte
lejos de los sueños de la locura de la duda
de la tremenda duda de si fuiste y serás
o lo soñé, quizás.

¿Soñé o fue verdad?
Te amé aunque digas que no, eso no fue amor
y volé a la irrealidad sin importarme
lo duro que sería quedarme sola para odiarte con más amor
Odiarte con las entrañas
con las ganas de desgarrarte
la carne, el alma, los huesos
las ganas que tuve de aniquilarte
de ser buitre de tus entrañas y morir sin ti.

Y sigo callando entre los cuerdos
las horas y las pasiones que siento por ser la reina Alicia
que ve lo que no existe
que cree en lo imposible
y prefiere correr entre los árboles
sintiendo a los mirlos, gorriones florecer
mientras los sueños siguen siendo sueños
¿Que me queda más que olvidar lo que me hizo sentir?
Amar, enamorarme para que la pasión siga viva
No, no, no...
No soy la novia del Muelle de San Blas
ni quiero fosilizarme en las olas esperando
prefiero vivir en otros brazos y olvidar si fue sueño o realidad
sabiendo que vives, vives en mí, vives a las tres o más.

La raíz más profunda que mantiene mi alma pateada
el tic-tac de mi renacer como ser fuerte
el hombre que hizo de mí todo lo que soy
el amor de muerte que me mata si lo pienso
y me acompaña como el perro más fiel
alejándome de las sombras de las derrotas
que me hace olvidar que no tengo suerte
que nada me queda más que seguir amándote
sabiendo que fue la ilusión querer al rey de arena.

Marinero esfumado
aventurero alado
delfín enamorado
¿dónde, dónde estás?

Amor, amor, amor a las tres
rumbo de dos
en la una
oxidado
anclado
pero nunca olvidado.