Blanco de mis iras con tus idas
eres inerte materia de mi nada
un sol hiriente que calienta mi corazón
al ritmo del bolero granate de explosión.
Un folio en blanco eres donde yo escribo ritos
maneras para enredarte en mí, mí, mí
siempre tres, porque el dos es sin tí, la una
de mi soledad soltera de libertad
Blanco de mis iras de mis pasiones incendiarias
¿que fue lo que te hace regresar? ¿dime ya ?
No quiero saber más del blanco de este banco de peces
que nunca sirven de alimento para el delfín paralizado.
Nada se de tí salvo que estás sin estar y que siempre estarás
libre eres y serás, eterno folio en blanco que relleno de amor
más de amor y más de amar, di que no que no fue amor, amor
oh, niega que eres blanco de mis iras y impulsas mariposas de sentir.
Folio en blanco sin cloro, como un árbol legendiario que no tiene edad
andas siempre sin dejar un rastro que seguir, legajos y archivos de relojes
¿que podría yo hacer por fusionarte al menos una vez en mí?
Y revivir, sobrevivir y convertir el momento en mi guía de luz sin Dios.
Las razones no sirven para explicar porque siempre quisiste ser blanco
yo que pinto color con corrector en todos los espacios, desechando el negro y blanco
colores petrificados por la muerte del latir, que nada saben del amor.
Caliento las neuronas por comprender que buscas ya en mí eterna perdedora
que corre, corre y corre para reventar todas las células de la belleza que nada me dan más que desdén
quemo tantas horas en la nada, que nada tengo si no deseo nada.
Y quiero pintar el blanco de color, rayar con amor tu iris de frialdad
y cambiar toda tu vida de temor, reír con tus iras y tus huidas y vueltas a mí
a mí, a mí, o sí tu sol y tu color.
Folio en blanco, amarillentado por la carne de los árboles siente en tí
que solo el verde de mis letras necesitas para dejar de ser una historia sin blanco.
Besos de color
amarillos, rojos, grises,
anaranjados, granates,
verdes, azulados, todo el color
que revienta la calma de tu vida
programada donde todo es blanco.
eres inerte materia de mi nada
un sol hiriente que calienta mi corazón
al ritmo del bolero granate de explosión.
Un folio en blanco eres donde yo escribo ritos
maneras para enredarte en mí, mí, mí
siempre tres, porque el dos es sin tí, la una
de mi soledad soltera de libertad
Blanco de mis iras de mis pasiones incendiarias
¿que fue lo que te hace regresar? ¿dime ya ?
No quiero saber más del blanco de este banco de peces
que nunca sirven de alimento para el delfín paralizado.
Nada se de tí salvo que estás sin estar y que siempre estarás
libre eres y serás, eterno folio en blanco que relleno de amor
más de amor y más de amar, di que no que no fue amor, amor
oh, niega que eres blanco de mis iras y impulsas mariposas de sentir.
Folio en blanco sin cloro, como un árbol legendiario que no tiene edad
andas siempre sin dejar un rastro que seguir, legajos y archivos de relojes
¿que podría yo hacer por fusionarte al menos una vez en mí?
Y revivir, sobrevivir y convertir el momento en mi guía de luz sin Dios.
Las razones no sirven para explicar porque siempre quisiste ser blanco
yo que pinto color con corrector en todos los espacios, desechando el negro y blanco
colores petrificados por la muerte del latir, que nada saben del amor.
Caliento las neuronas por comprender que buscas ya en mí eterna perdedora
que corre, corre y corre para reventar todas las células de la belleza que nada me dan más que desdén
quemo tantas horas en la nada, que nada tengo si no deseo nada.
Y quiero pintar el blanco de color, rayar con amor tu iris de frialdad
y cambiar toda tu vida de temor, reír con tus iras y tus huidas y vueltas a mí
a mí, a mí, o sí tu sol y tu color.
Folio en blanco, amarillentado por la carne de los árboles siente en tí
que solo el verde de mis letras necesitas para dejar de ser una historia sin blanco.
Besos de color
amarillos, rojos, grises,
anaranjados, granates,
verdes, azulados, todo el color
que revienta la calma de tu vida
programada donde todo es blanco.
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