Alejarme de tantas trampas que me tendiste con olor a miel
asustada siento tu garra clavándose entre mis costillas inocentes.
Sanguijuela del amor eres cruel vividor
sin sueño devoras almas de almohada.
Tapar mis ojos a la escena del carrito andante buscando errante
entre desperdicios algo que aprovechar con mirada aguda de vieja
prosigue golpe a golpe sin sentir el peso de su miseria al arrastre .
No reparar en el triunfador de traje y caballo veloz, sonríe el miserable
ni congoja ante el mendigo del brick y olor a mercado sin aire.
Cubrir mis ojos con cristal de luna para no sentir enojos de pretendientes
acumulados en los peldaños de mi fortaleza interior que dejo a diario.
Alejarme del hedor interesado del correoso corazón humano
deleitarme en la sonrisa abierta de un dulce bebé ilusionado
observar con tristeza el caminar de huesos chirriantes de viejo
admirar el dulce beso de un adolescente entregado al amor sin temor.
No sentir una mano en mi hombro fría, ni escuchar frases de alas de espuma
sólo sentir el latir de un hombre que dice ser vidente en mi presente
me reconoció, yo estaba cocinando con dulzura flan de pasión.