Una vez nací
una vez crecí
y una sola vez amé sin capa.
Fuiste tú el que me elevó apasionada
el que derribó en pleno vuelo contra el suelo
el que pisotéo el sentimiento de rosa al viento.
Sobreviví a la lágrima sangrada
¡ sólo eras caretas de carnaval!
la locura y martilleo de mi esclavitud me humilló
cadenas a galeras de un amor en soledad
tal bestia me atrapó carcomiendo más allá de la razón
que mis dedos se dormían y las heridas no sufría.
Conocí el amor de verdad, en mi fue cierto
escuché mi corazón reventar de felicidad
fui más allá de la vida y la realidad
tú estabas en mí, mariposa de selva.
Ya no importa si puede ser
amo sin amante ¡que disparate!
Y seguiré pensando en amarte
sin volver al ayer, para no rayarme
una y otra vez en la espera
canción triste del no pudo ser.
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