viernes, 21 de diciembre de 2007

Cuando te conocí Habana


Cuando te conocí Habana

Llegué a la isla bonita soñada en mi razón
con mucha esperanza Habana habanera,
con los derechos fundamentales aprendidos
pisé un suelo desconocido, desheredado.

Pero el son de sus gentes de sonrisa cierta
me hicieron olvidar las casas desvencijadas
sin confianza en el progreso, caen las pinturas,
sin mano obrera que mantenga el equilibrio.

Pasan el día los hombres buscando subsistencia,
venden en el mercado negro la ración del día,
trueque en el mercadillo ambulante de la vida.

Las mujeres duermen en de día, para matar
su agonía, de tripas rugientes, que esclavizan
sus cuerpos entecos en las noches de alquiler
son meretrices de la visa del pasajero.

Niños sin caramelos reclaman suministro,
juegan con papeles que simbolizan juguetes
me irritan, gritan ¡turista dame, dame, dame!

Mientras oigo que clama el tirano, con orgullo
¡que vive sin ayuda de los americanos!
No mires tirano, el cuarto de libra cubano
que sufre callado el hambre de tu reinado.

Cuba bonita te vi sin dientes para morder,
sin muebles para adornar las chozas ajadas,
sin medicinas en las boticas aturdidas,
y sin embargo me traje tu recuerdo lleno
de cubanos supervivientes sin apatía.

Me pidieron que contara al mundo su apuro,
cartillas de racionamiento para enseñar,
cartas pidiendo clemencia al familiar fugado,
yo no les dije no, callé para no hacerles
perder su única esperanza en el futuro.

Mas hoy evoco un pasado anclado al olvido del
alegre son del desgraciado pueblo cubano.

¡Espera Cuba espera y desespera!

2 comentarios:

Viento dijo...

Que buena descripcion haces de tu Cuba querida, Techum. A ver cuando volves alli.

Besos
V.

Maite Albarrán dijo...

Querida Viento:

Yo nací en Cuba. Fue una niña y volvió una mujer...

Me metí demasiado en el olor de este pueblo y lo tengo clavado en el alma, por la paz y la grandeza de corazón que se gastaron conmigo, porque siendo pobre lo normal es ser hostil y yo disfruté de todo allí como una cubana más.

Y no creo que pudiera volver, podría quedarme, siempre había mariposas sueltas de grandes colores revoloteando, porque el atraso económico es un beneficio ecológico para la isla bonita del corazón.

Pero si alguna vez, tú que estás mas cerca quieres ver algo sensacional, no vayas como turista involúcrate en el pueblo y verás todo lo bueno que en otros lugares ya no existe.

Muchos kisses..lady