
Mi prisión ¡ay amor!
Yo prisionera del olvido, siempre amé
mentira, capas ilusiones...
Sí, el amor llegó a mi puerta, tarde
en la vida sin esperanza, no lo supe
valorar, reconocer, más sonó la canción
a vivida ya, tremendo error, si todo era
nuevo, confundí tu amor con la ilusión
de querer ser querida por otro ser que
jamás tuvo alma.
Tu amor por mi tan verdadero, tan bueno,
me deja extasiada de placer eterno.
Si hay amor de sol brillante en este mundo
lo conocí sólo en ti, sólo a ti quiero ver, mecer,
contemplar y amar sin esperanza de triunfo,
que no merezco, porque nadie me dio tanto
en la distancia, a nadie desprecié tanto
por quererme, tu pecado fue sólo ése.
Y me consuelo es tu existencia...
Aunque mis ojos sufren, mi corazón
baila el amor de tu esperanza.
Y sé que si el amor intemporal existe,
será jarrón tu alma merecedora,
yo la flor brava, roja, hiriente, apasionada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario