viernes, 5 de junio de 2009

Sobre el valor de decir "una verdad"

Suena fatal decir claramente lo que uno piensa de los demás, pero me parece peor ocultarlo y utilizarlo para burlarse sistemáticamente de esa persona.

Siempre digo lo que pienso, se me ve venir al instante, porque creo que se puede ser honesta sin molestar demasiado. Y si alguno se ofende es porque odia las verdades.

Pienso muchas cosas negativas de la sociedad y sus formas sociales de "ser falso". Claramente no podemos "decir lo que pensamos a todo el mundo". Sólo a aquéllos que nos importan, amigos, compañeros, familia, intentando hacer una critica constructiva a fin de fortalecer su integración social.

Si una persona por ejemplo, habla demasiadas incoherencias y la gente lo tacha de "estúpido sistemático" es recomendable decírselo.

La última verdad que dije fue a mi hijo. Se fija mucho en lo que pienso, pero sabe que nunca le engaño.

También acepto las criticas, tanto positivas como negativas, soy como soy, imperfecta, testatura, orgullosa y muchas más cosas pero lo sé y no me molesta que me lo digan.

¿Quién puede pensar que es perfecto? Aquel que conoce sus limitaciones y sus virtudes, en esa perfección me incluyo.

Buenas noches!!!

2 comentarios:

Nelo dijo...

la verdad, el derecho a decirla y/o el derecho a recibirla, o no. Todo un dilema.
Saludos
NElo
Apoyo tu disertación, no obstante

Maite Albarrán dijo...

Y yo que que pensaba que era la única que hablaba siempre en voz alta sin medir las consecuencias del acto tan imprudente.

En fin "Nelo" estoy ya en vistas de leer tu estupendo libro de aventuras, ya te contaré.

Un buen deseo para tí y los tuyos!