miércoles, 18 de marzo de 2009

Una tarde

Liberada de la rutina de respirar un aire rancio sin esencia
te hallé una tarde sin aguardarlo, olías a inocencia palpable.

Sorprendida por tu aire fresco saludable, me paré a escucharte
me hablabas de cosas que no entendía; cerezas y cubos y pereza.

Divertida me entregué a la pasión de comerte en flor
entre risas y juegos se clavó en mi interior tu potente fervor
explosión e ilusión al instante flotó entre dos mundos distantes.

Yo pensadora escribiente, hija del elemento adulterado
tú sabiduría de campo, fruto del elemento natural sin chascos
y entre tu risa y la mía construimos una vía de paso que nos guía
por una senda invisible que sólo nos sentimos con el alma desnuda .

Sorberé de ti todas esas palabras sencillas que no cuajan
con la lírica ni el lenguaje enciclopédico de mis libros y ramas
reiré oyéndote hablar del mundo real que modela tus manos agrietadas.

Podría mirarme en ti y sólo ver tu corazón repleto de amor
obviar la rudeza de tus manos hortelanas y tomar la franqueza
por seña y pago a mi grandeza de dama refinada que se ampara
tras lenguajes articulados, vacíos argumentados que agudizan tu cabeza.

Dos mundos en una cama
una dama de alta gama
y un gamo de gran talla
engarzados por una pasión que les une y dilata
que los insufla y gana con maña
viva la ciega que enreda puntos y comas
y cose los hilos de vidas y mundos a partes.

Viva el amor si ha de ser así hallado tras una puerta que huele
a todo lo que me paré a observar en mi mundo aparte
desde arriba buscaba sin sentir el verde donde tu esperabas.

Una tarde
esa tarde...

2 comentarios:

Gilgamesh dijo...

Excelente blog. Me ha encantado.
Sigue asi. Un saludo.
Albert

Maite Albarrán dijo...

ok, gracias Albert