miércoles, 9 de noviembre de 2011

Mi

Hablaré de mi por una vez
sin temor al juicio de  trajes
de tantos ojos aniquilantes
 que atacan por los bajos, sin virtud
siendo rastrojos dominantes.

"Mi"suena ahora sin temor como estrella
corro abriendo brazos de águila para planear
 por la ciudad sintiendo la libertad de mis huellas.

Casi me asoma la meta de los cuarenta
 verdad es la surcante arruga hidratada
noches frente al mar pasadas sentencian
 a  ciertos huesos chirriantes sus años
sólo cuando la humedad de horas los cala.

 A pesar  de sorber sopa de grillos
de apretar puños sin quejidos
y engullir alambres sin hambre
sigo en pie combatiente
sin cambiar un sólo aire.

Eterna soñadora de fuerza traidora
 estrella titilante que brilla cambiante
en un instante negro aprieto carneola.

Vuelvo a creerme ser margarita
esa que todo lo puede y tanto adora
vivo pendiente del sol y  baños calientes
en el  Mediterráneo  manso mar que tuna.

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