Marcas
onduladas en la arena
dorada
atraen al corazón frío
son
la miel para el sentido.
Olas
chispeantes silban
a
los sueños del que los invoca
que
todo es posible
en
el infinito mar de las horas.
Éxtasis
de la calma
rocas
partidas
por
la furia del oleaje
arribaron a la orilla
aprendieron
a rodar
aleccionadas por mareas .
El
sol brilla, las
corrientes
imponen al agua
movimientos
de camada.
Trozos
de ramas yacen en la arena
son
fósiles de hogueras
nocturnas
de sosiego y danza.
Mosquitos
negros se posan
en
los pies como si yo fuera
novedad
de su interés.
Gentes
y mundos contenidos
salen
de su fórmula
en
las playas libres
a
exponer su ser real
sin
ocultar nada.
Solitarios
paseantes con latido
vagan
al día, esperan encontrar
una
válvula que libere
su
sombría soledad.
31/03/2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario