Corazón
y luz
Bendito
el día que vi la luz
bendita
sea, me alejó
de
la locura, la quimera
de
tu amor hipócrita, escrito
en
tinieblas de años afilados
dónde
nada eras, sólo extraño.
Allí
quedaste tú
abandonado
en el ovillo
de
tu reino desterrado.
Felicidad,
es mi estado
no
hay murallas que la defiendan
está
en mi corazón de pétalos gratos.
Camino
por una senda
llena
de piedras grises
el
sol la ilumina, reflecta
paz,
amor, tranquilidad.
Celebro el valor
de
aquel momento
dejé
mi alma al viento
sola
ardió, sin más
se
liberó de tu crueldad.
¡Viva
mi felicidad!
Nacerán
mis niñas
con
los ojos de Luna
y
el alma llena de Mar.
¡Nacerán,
aún no es tarde
para confiar, llegarán!
15/04/2013
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