SINFONIA INCONCLUSA
"Novia de lágrimas"
Hablé al tiempo desgarré tantos lamentos
que el alma quedó llena de metal y lágrimas.
Lágrimas tendidas al Sol
inagotable mar que no secaba.
Raspaba mi amor cada mañana
llenando platos de consuelo
esperando, ansiando, necesitando
una presencia de amante presente,
no lo hallaba, pero me hablaba
como cobarde sin dar la cara
sopas de estrellas alimentaban
mi entrega tan sufrida.
Los años fueron devorando mi pasión
la esperanza , dejé un día de ser la novia
ésa novia atada a una promesa de amor.
Murió Maná
abandoné esa triste sombra en un puerto
no diré dónde dejé ese dolor del karma.
¡Locura fue el ayer!
¡Loca, fui loca de amor!
¡Desgaste de roca mi amor!
¡Salí, oh sí salí!
¡de mi aura!
¡de mi alma!
¡del Infierno de las aguas!
¡esas aguas de mar de lágrimas!
Sentí un amor renacer en el jazmín
que cubrió la soledad con su proeza
convirtiendo el ayer en versos
agrios llenos de avidez de poeta.
Olvidé al fin:
Los clavos, los daños
la novia del Puerto de San Juan
sonó Maná como ancla oxidada
era pesada, la soledad, la rabia.
Un segundo no más regresé al gris
al desconsuelo del abandono
del caminar sin rumbo, sin confianza.
Un palabra me salva, el amor que hoy llena mi cama
y alimenta de nubes de algodón rosa mi alma
esa bentita alma guerra que se levanta
bella y renovada cada mañana.
¡Es Mar, es esperanza, es resurgir de la templanza!
"Novia de lágrimas"
Hablé al tiempo desgarré tantos lamentos
que el alma quedó llena de metal y lágrimas.
Lágrimas tendidas al Sol
inagotable mar que no secaba.
Raspaba mi amor cada mañana
llenando platos de consuelo
esperando, ansiando, necesitando
una presencia de amante presente,
no lo hallaba, pero me hablaba
como cobarde sin dar la cara
sopas de estrellas alimentaban
mi entrega tan sufrida.
Los años fueron devorando mi pasión
la esperanza , dejé un día de ser la novia
ésa novia atada a una promesa de amor.
Murió Maná
abandoné esa triste sombra en un puerto
no diré dónde dejé ese dolor del karma.
¡Locura fue el ayer!
¡Loca, fui loca de amor!
¡Desgaste de roca mi amor!
¡Salí, oh sí salí!
¡de mi aura!
¡de mi alma!
¡del Infierno de las aguas!
¡esas aguas de mar de lágrimas!
Sentí un amor renacer en el jazmín
que cubrió la soledad con su proeza
convirtiendo el ayer en versos
agrios llenos de avidez de poeta.
Olvidé al fin:
Los clavos, los daños
la novia del Puerto de San Juan
sonó Maná como ancla oxidada
era pesada, la soledad, la rabia.
Un segundo no más regresé al gris
al desconsuelo del abandono
del caminar sin rumbo, sin confianza.
Un palabra me salva, el amor que hoy llena mi cama
y alimenta de nubes de algodón rosa mi alma
esa bentita alma guerra que se levanta
bella y renovada cada mañana.
¡Es Mar, es esperanza, es resurgir de la templanza!
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