jueves, 14 de enero de 2016

EL MALESTAR DE DAMIÁN



Damián era un gran trabajador, un hombre apasionado en todo lo que hacía. Se esforzaba al máximo en dar lo mejor de sí a los demás, secreto de su éxito como persona y vendedor.
Solía ir con un compañero a todos los lados, él lo creía su amigo hasta que un día descubrió que se dedicaba a hablar mal de él, arruinaba algunas ventas o le confundía hacia donde debía dirigirse para que fracasara.
El saber que su compañero le deseaba lo peor, le hizo sentir mucho dolor. Ya no le importaba si podía seguir viviendo de aquel negocio, lo que no lograba entender era porqué su compañero no buscaba su propia luz en lugar de intentar apagar la suya.
La energía negativa que desencadenaba la envidia y la competitividad desleal le hizo poner en marcha una idea. Intuía que su compañero quería eliminarle de su camino para convertirse en el mejor y único vendedor, el problema era que en su empresa necesitaban tener dos vendedores para seguir desarrollando el trabajo.
Así que un día cambió de empresa. No pudo hacer nada su jefe para retenerlo. Necesitaba aire para respirar. Le hacían sentir que no era necesario y que con el otro tendrían suficiente.
Al principio le costó encontrar un nuevo empleo. Pero el cambio fue brutal. Se sentía lleno de ánimo, energía y ganas de trabajar. En menos de un año alcanzó el éxito absoluto como el mejor vendedor de toda la zona.
A su antiguo compañero por el contrario le echaron. No cumplía los objetivos de venta y siempre tenía miles de excusas para justificar su fracaso. Lejos de aprender de lección, seguía culpando a aquel miserable vendedor que se marchó y que por su culpa dejó de tener trabajo.
CONSEJO: Si alguien enturbia la paz de tu corazón, no aguantes, apártalo de su camino y prosigue el tuyo, tu luz no puede ser apagada o martirizada por las energías negativas de otra persona.
Autora: Maite 13/01/2016

No hay comentarios: