Dejé
la piel extendida
para no
ver la arruga
detenida
en los días
gastados
en plenitud.
La
mente me traiciona
mezcla
el día y la noche
la vida
y la muerte
en la
locura
detenida
en ti.
Grabé
en el alma
a fuego
lento
sobre
la piel
con
letras de oro
la
tortura
de
quererte
en la
celda
solitaria
del
olvido.
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