Ahora que el recuerdo del ayer no enturbia las horas
vuelvo aquí sin esperar ecos de ti o tu historia.
El sentimiento bondadoso de tu alma grande admiro
me arrepiento de los cien juicios que hice de ti,desatino.
Entiendo tu obra, tu río, tu sombra...
Admiras la gentil alma que se esconde tras mi solitaria vida.
Ahora y sólo ahora que no puedes volver a mis horas
vuelvo a ti, renovada y sola.
No serás consuelo, ni eco, ni esperanza, ni raza
sólo lee tras de mí la fuerza de mis entrañas.
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