Toda la vida soñe como romántica que soy con un amor intemporal. Viendo esas películas y esos enamoramientos que rompen y desgarran, las barreras de la distancia, los problemas de diferentes culturas, los atamientos por matrimonios etc.
Las películas como : La puta y la ballena, El jardinero fiel, El paciente inglés, Lo que el viento se llevó, Cumbres borrascosas, nos dan una cierta envidia de ese amor que no se reconoce pero nos atrapa de por vida y lo vence todo, incluso quedarse sin la persona amada.
Todos necesitamos ser queridos, amados, valorados. Dar en proporción una cariño similar al que entregamos. Algunas veces tardamos años en descubrir que la persona que nos ha amado y nos ha valorado la hemos tenido oculta sin prestarle la debida atención.
Yo he descubierto que de nuevo la llama late en mí. Me fui quedando como una rosa marchita o una maceta florero en la vida de mi exmarido. Dejó de pensar lo que significaba en su vida, lo que le daba; toda mi dedicación y voluntad. Un día no pude más y me divorcié de él , lo desee profundamente dolida y decepcionaa que fuera para siempre.
No quise volver a pesar de sus muchos lloriqueos, fui perseverante y dura. Lo hice sin pensar, no tenía trabajo ni formas casi de subsistir. Aún así planté batalla y conseguí empleo de forma inmediata. Él mientras estuvo atento, esperando que me diera cuenta de que lo necesitaba y le suplicara que volviera, nunca lo hice.
Tras unos meses alejados conocí a alguien. La soledad me pudo y quedé por entretenerme con una ilusión de amor. El no pudo soportarlo. Desde entonces su interés por mi es total. N vive un sólo día sin recordarme que quiere volver y que lo soy todo para él. Y he buscado en mí, me he negado a regresar, a darle una nueva oportunidad de llenar los vacíos y tras muchos debates conmigo misma, creo que puede ser el hombre que necesito en mi vida.
Busco en mi interior y miro todo lo que hemos amado y nos importa: nuestros hijos. Ese máximo exponente en nuestras vidas que nos unió en el pasado puede ser el vínculo para el futuro. Quizás hemos necesitado aprender a valorarnos y respetarnos , a ser independientes y tener la libertad de decidir sí queremos de nuevo darnos ese calor de amantes.
No importa lo que nos separó. Lo importante será si lo que nos vuelva a unir sea un amor intemporal que lo resiste todo, incluso la peor tormenta que una pareja pueda concebir: un divorcio.
Sé que hay mucho amor en mí por él. Me fui desilusionando, apagando de no ser valorada ni tenida en cuenta. Pero si él volviera a ser como antes, atento, cariñoso, amable y querer tener una vida en común, lejos de lo que nos separó volvería a amarlo.
No es que sea el único hombre que exista. Es el único hombre que ha sido capaz de tratarme con dulzura y respeto quizás con demasiado respeto, casi cayó en la adoración por mí y simplemente se dedicó a observarme a su lado.
No encontré nada igual, a pesar que hablé con muchos nadie me dejó huella de amor en el corazón como mi ex. Nadie me quiso como él. Nadie aguantó mi mal carácter, mis cambios de humor , mis físicos poco atractivos, sea como sea, él me ama. Lo sé y eso es verdadero amor, lo tuve y lo perdí y quiero volver a recuperarlo.
Por él y por mí. Sé que aún nos queda una oportunidad y estoy dispuesta a aprovecharla.
Las películas como : La puta y la ballena, El jardinero fiel, El paciente inglés, Lo que el viento se llevó, Cumbres borrascosas, nos dan una cierta envidia de ese amor que no se reconoce pero nos atrapa de por vida y lo vence todo, incluso quedarse sin la persona amada.
Todos necesitamos ser queridos, amados, valorados. Dar en proporción una cariño similar al que entregamos. Algunas veces tardamos años en descubrir que la persona que nos ha amado y nos ha valorado la hemos tenido oculta sin prestarle la debida atención.
Yo he descubierto que de nuevo la llama late en mí. Me fui quedando como una rosa marchita o una maceta florero en la vida de mi exmarido. Dejó de pensar lo que significaba en su vida, lo que le daba; toda mi dedicación y voluntad. Un día no pude más y me divorcié de él , lo desee profundamente dolida y decepcionaa que fuera para siempre.
No quise volver a pesar de sus muchos lloriqueos, fui perseverante y dura. Lo hice sin pensar, no tenía trabajo ni formas casi de subsistir. Aún así planté batalla y conseguí empleo de forma inmediata. Él mientras estuvo atento, esperando que me diera cuenta de que lo necesitaba y le suplicara que volviera, nunca lo hice.
Tras unos meses alejados conocí a alguien. La soledad me pudo y quedé por entretenerme con una ilusión de amor. El no pudo soportarlo. Desde entonces su interés por mi es total. N vive un sólo día sin recordarme que quiere volver y que lo soy todo para él. Y he buscado en mí, me he negado a regresar, a darle una nueva oportunidad de llenar los vacíos y tras muchos debates conmigo misma, creo que puede ser el hombre que necesito en mi vida.
Busco en mi interior y miro todo lo que hemos amado y nos importa: nuestros hijos. Ese máximo exponente en nuestras vidas que nos unió en el pasado puede ser el vínculo para el futuro. Quizás hemos necesitado aprender a valorarnos y respetarnos , a ser independientes y tener la libertad de decidir sí queremos de nuevo darnos ese calor de amantes.
No importa lo que nos separó. Lo importante será si lo que nos vuelva a unir sea un amor intemporal que lo resiste todo, incluso la peor tormenta que una pareja pueda concebir: un divorcio.
Sé que hay mucho amor en mí por él. Me fui desilusionando, apagando de no ser valorada ni tenida en cuenta. Pero si él volviera a ser como antes, atento, cariñoso, amable y querer tener una vida en común, lejos de lo que nos separó volvería a amarlo.
No es que sea el único hombre que exista. Es el único hombre que ha sido capaz de tratarme con dulzura y respeto quizás con demasiado respeto, casi cayó en la adoración por mí y simplemente se dedicó a observarme a su lado.
No encontré nada igual, a pesar que hablé con muchos nadie me dejó huella de amor en el corazón como mi ex. Nadie me quiso como él. Nadie aguantó mi mal carácter, mis cambios de humor , mis físicos poco atractivos, sea como sea, él me ama. Lo sé y eso es verdadero amor, lo tuve y lo perdí y quiero volver a recuperarlo.
Por él y por mí. Sé que aún nos queda una oportunidad y estoy dispuesta a aprovecharla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario