Soy adicta a la lectura, me apasiona. Retomé mi afición a la lectura en un momento de bajón espiritual y sigo alimentándome con este reforzamiento, ¿que busco? evadirme y aprender de cómo otros vencieron sus dificultades existenciales sin desfallecer en el intento, os lo recomiendo.
Ahora bien nunca hubiera elegido la novela que traje hoy en mano inagurando el verano «Lobo Gris» de James Nava ( Jim) si él mismo no hubiera sido su mejor vendedor ofreciéndola a posibles lectores y utilizando las herramientas que conoce para llegar a todos. Sin duda Jim sabe algo que mucha gente no: «ofrecer, ofrecer, ofrecer» es la mejor técnica de venta segura. A él le resultó no tuvo que insistir demasiado, me gusta el thirller, la vida natural, salvaje y la trama de su novela me sedujo, de momento la personalidad humilde y humana del autor fue su mejor argumento ya que no he saboreado aún su manera de escribir.
En estos tiempos que corren tan modernos, tan innovadores es posible conocer al autor antes que a su obra ¡maravilloso! ¡espléndido! me encanta! y luego dejar un comentario de aquella parte que nos ha gustado en su web. Mi mente analítica buscará a Jim en su libro; pasión, su forma de entender la vida, aquellas cosas que protege, las que valora, un libro es algo más que una invención o como dijo Borgues en alguno de tus comentarios sobre definiciones es « un prisma rectangular de seis caras» lleno de notas, prólogos, ( el antes de) epilogos (el después de), aclaraciones, agradecimientos, reimpresiones, rescrituras y vuelta a editar. Esta definición matemática, analítica y fría me dejó helada, no conecto con estilo elitista de este autor, sólo parece escribir para escritores que estudiaron a otros escritores ( que aburrimiento digo para mí misma)
Un libro es pasión, el esfuerzo, la entrega la fe de una persona esmerada, paciente, equilibrada que proyecta su ilusión para enviar muchos mensajes al lector en tiempo diferido y ayudarle en aquellas etapas que el considera importantes para la vida. mediante una enseñanza de cosas que no se pueden aprender de ningún otro modo. Adoro los libros, me gustan desde la infancia y seguiré adicta a ellos hasta que mis ojos dejen de ver.
Y termino relatando el viaje del libro hasta mi casa. Lo encargué a mis libreros de barrio, gente humilde inmigrante argentina que todo lo consigue. Tardaron quince días en tenerlo sólo para mí, una edición económica de tapa blanda y precio asequible, cosa que agradezco, es original ( detesto los aniquilamientos de las letras que hacen a manera de autocensura en las ediciones de bolsillo).
Al salir de la papelería satisfecha después de dialogar con el librero muy empáticamente ( también es un culto lector) y cambiar impresiones sobre si adquiriría la nueva novela de Jim que ya está en el mercado, examiné la cubierta. Vi una pequeña mancha en las hojas como de pintalabios, la parte baja del lomo golpeada imaginé de haber caido unas cuentas veces y al abrirlo noté que ya estaba muy domado, como si otros ojos hubieran analizado o leído el ejemplar. Enseguida pensé en María y su charla reprimente sucedida un rato antes acerca de mi manera de pensar segun ella muy negativa, no tenía que estar siempre criticándolo todo, añadió a modo de lanza conectando mi vida personal al detalle de que así no encontraría nunca a nadie(menudo aguijonazo menos más que soy tolerante y comprendo que su mensaje fue para hacerme cambiar según su punto de vista a algo más positivo). Posiblemente tenga razón en parte, soy muy exigente pero nunca negativa, salgo a flote donde otros se hunden. Esta vez acepto pequeños desperfectos del tomo de Jim y comienzo su lectura. Recuerdo las palabras de María y aprieto el labio para contenerme, debo ser menos quisquillosa, es verdad.
Al salir de la papelería satisfecha después de dialogar con el librero muy empáticamente ( también es un culto lector) y cambiar impresiones sobre si adquiriría la nueva novela de Jim que ya está en el mercado, examiné la cubierta. Vi una pequeña mancha en las hojas como de pintalabios, la parte baja del lomo golpeada imaginé de haber caido unas cuentas veces y al abrirlo noté que ya estaba muy domado, como si otros ojos hubieran analizado o leído el ejemplar. Enseguida pensé en María y su charla reprimente sucedida un rato antes acerca de mi manera de pensar segun ella muy negativa, no tenía que estar siempre criticándolo todo, añadió a modo de lanza conectando mi vida personal al detalle de que así no encontraría nunca a nadie(menudo aguijonazo menos más que soy tolerante y comprendo que su mensaje fue para hacerme cambiar según su punto de vista a algo más positivo). Posiblemente tenga razón en parte, soy muy exigente pero nunca negativa, salgo a flote donde otros se hunden. Esta vez acepto pequeños desperfectos del tomo de Jim y comienzo su lectura. Recuerdo las palabras de María y aprieto el labio para contenerme, debo ser menos quisquillosa, es verdad.
Ya os diré que me pareció en unos diez días más o menos . En función del interés que me despierte la lectura no anticipo nada pero estoy segura de que no me decepcionará.
Si supiérais lo que cuesta escribir bien ¡ah muchísimo! yo para esta simple nota reescribí tres veces y cuando más la leyera mejor la puliría pero prefiero leer ya, estoy impaciente.
Si supiérais lo que cuesta escribir bien ¡ah muchísimo! yo para esta simple nota reescribí tres veces y cuando más la leyera mejor la puliría pero prefiero leer ya, estoy impaciente.

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