jueves, 28 de agosto de 2014

Julián sufre en la escuela


Julián sufre en la escuela

Julián era un niño de tamaño muy pequeño, había nacido con esta anomalía, su tamaño de mayor, sería inferior a un metro, era enano. En casa se sentía muy feliz, pero al llegar a la escuela sus compañeros de primero de primaria le hacían sentir aún más pequeño.

Su mamá le había dicho que nunca respondiera, que no hiciera caso, así lo dejarían en paz. Pero mamá no los escuchaba a todas horas diciéndole:” enano”, “vete al circo”, “tienes cara de mono”, “te vistes con la ropa de los bebés “etc. Los niños pueden ser muy crueles cuando se lo proponen, pensaba.

Los que no participaban en las burlas, no querían ser amigo de él. Temían si lo aceptaban, que los demás hicieran lo mismo con ellos. Así que Julián pasaba las horas solo, sin jugar ni participar en nada, eso lo entristecía de tal modo, que todos los días salía de la escuela con lágrimas. Era un sitio horrible donde no quería ir. Allí todos eran malos. Nadie era amable con él.

Ela, llevaba tiempo observándolo. Era una niña muy cariñosa, con gran iniciativa y mucho amor por los demás. Los niños la respetaban por sus explicaciones, parecía tan lista, además a casi todos había hecho favores, era una compañera genial. Así que un día decidió ser amiga de aquel niño tan triste, fue a su lado y pasó todo el recreo hablando con él.

Los demás niños, no se atrevieron a insultarle ese día. Pero esperaban que pronto dejaría de tener interés por el enano, era tan feo que no entendían como quería ser amiga de algo así.

Ela, al conversar, escuchó su voz tan insegura, temeroso de contestar a todo, sintió mucha pena porque comprendió la necesidad de afecto de Julián, las ganas que tenía de ser aceptado, el miedo a que le hicieran daño si se defendía y la rabia contenida de estar tan aislado. Así que ideó un plan, le pediría a su profesor que contara un cuento. Ella lo traería de casa.

Al día siguiente, su profesor Rafael leyó para todos los niños en honor a Ela un cuento “El enano de la Tierra Mágica”. En el, se narraba la historia de como un enano había salvado a un pueblo indígena de la selva del amazonas del ataque de otra tribu. La admiración que sintieron los niños por ese personaje hizo que su actitud cambiara frente a Julián. Además el profesor, reforzó el cuento hablando de la importancia de los enanos en la maravillosa trilogía de J.R.R Tolkien “ “El señor de los Anillos”, en la cual los enanos habían construido las maravillosas minas de plata guardando un gran tesoro, pese a su tamaño era valientes guerreros. Muy feroces, llenos de lealtad y coraje.

Al finalizar la historia, Ela les convenció de que aquel cuento era de la familia de Julián. Él era descendiente directo de aquel feroz guerrero.

Los niños, a partir de ese momento, quisieron ser su amigo. Algunos se disculparon arrepentidos por los insultos y burlas, otros lo ignoraron, pero con respeto.

Desde aquel mágico día, la escuela dejó de ser un tormento para Julián. Ahora jugaba al fútbol, a las canicas, al pilla pilla y a veces sacaba partido a su pequeño tamaño para favorecer a los demás.

Ela se convirtió en su amiga inseparable, supo recompensar a esta niña tan generosa con su corazón bondadoso. Julián la amó con toda su fuerza, ella hizo posible que fuera siempre feliz y los demás no hicieran de su diferencia un motivo para el rechazo.

Fue su amiga para siempre. Cuando crecieron en edad, él seguía teniendo la estatura de seis años y ella la de mujer muy hermosa.

-Fin-

No hay comentarios: