Eres
mi tesoro
ángel
disfrazado
de
día
bendita
luz
de
noche.
Tu
voz, confiesa:
Vuelvo
a ti, mi reina
abatido,
flaco
de
día, perro de suelas
de
noche, rey de merla.
La
noche me lleva
en
brazos a
dama
de comedias
sálvame
ahora
de
la cólera
rutinaria
de
la amarga
obediencia
al pan.
Dame
tu cuerpo
fresco
de dulzor
donde
el melón
sabe
mejor.
Eleva
mi corriente
magia
antigua
del
amor
al
hacer mía
tu
piel
bella
flor.
Maite
Albarrán
29/08/2014
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