martes, 4 de noviembre de 2008

La discoteca

Maribel dirigió su mirada al elegido en el momento exacto. Su cuerpo sudaba y se contoneaba febrilmente, aquella noche era una gata salvaje en celo, aprendiz de pantera. Abriéndose al deseo invitaba con sus gestos eróticos, muchos eran sus presas que alimentaban sus ojos con ella, pero sólo uno disfrutaría de sus favores.

Fermín desde el otro lado de la pista supo que el milagro había sucedido. Los ojos de aquella hermosa pelirroja se habían detenido en él .Lo alumbraban como dos lámparas en el laberinto de los sueños abriendo un sendero hacia sus brazos, era el momento adecuado. Ella había tenido toda la noche hombres para elegir y había sido él el afortunado.

-Hola me llamo Fermín.
-¿Siempre tardas tanto? He estado a punto de desistir. Maribel. Soltó ella un poco hastiada por la espera.
-La próxima vez escribe o lánzate al ataque tú. Por cierto, me largo.
-¡Espera, hemos empezado mal, no te vayas!
-Ahh, te gusta los duros eh? Perfecto, lo pasaremos bien.

Y cogiéndola de la mano la sacó del local. No dio tiempo a llegar a ninguna habitación. En el parking de la discoteca se desató un loco deseo de amor que los hizo invisibles a los ojos de los demás.

Maribel como una diosa le desabrochó su pantalón. Encontró un falo perfecto de gran tamaño y de fortaleza vigorosa.
-¿Eres actor porno o qué?
-No, soy amante perfecto.
-Vaya, de eso no he tenido el gusto de probar.
-Pues esta noche será la primera de tu vida que descubrirás un sexo perfecto.
-¡Sorpréndeme, mago del amor y hazme feliz!

Fermín mirándola con ojos seductores de profesor, la retuvo entre sus brazos con fuerza. Luego su mano comenzó a bajar entre sus piernas, mientras analizaba el rostro de ella sus dedos tocaban sus puntos erógenos. Maribel e comenzó a suspirar. Supo en dos minutos descubrir el árbol y las ramificaciones de su punto G. Los halló en la vagina y en el clítoris. Con dos de sus dedos jugó a rotar, meter y sacar. En pocos minutos Maribel jadeaba llegando a su primer orgasmo.

-¿Soy bueno o no?
-Ahh, nunca nadie me había hecho sentir tanto placer con dos dedos...
-Bueno, vamos por los siguientes.
-¿Hay más?
-Cariño, sólo es el principio.

Y prosiguió la exploración interna del cuerpo femenino como un hábil sexólogo, mientras lamía con placer los senos perfectos y suaves de ella. Tras conseguir que ella disfrutara mucho más de lo que esperaba, la hizo descender a la altura de las caderas para disfrutar de un buen sexo oral. Ella chupó con gratitud.

-Es increíble, llevo lamiendo más de diez minutos y sigues erecto y sin ganas de...
-Ejercicio mental y autocontrol.
-¿Cuánto puedes aguantar follando?
-Horas.
-Sin duda es mi día de suerte.
-Lo es, no me olvidarás.

Fermín la agarró de las manos y la hizo subir para besarla apasionadamente mientras la levantaba con sus fuertes brazos y a la altura de su ombligo dejándola caer lentamente sobre su miembro erecto que se introducía en el interior como un lirio, bailando un son rítmico sin partitura .
La sensualidad de Fermín, la forma de entrar en su cuerpo le produjo un placer inmenso. Jamás había sentido un placer igual. Maribel comenzó a sudar, estaba siendo conquistada lentamente por un miembro que sabía seducir sus entrañas. En ese preciso instante supo que aquel podría ser el hombre que había estado esperando en su vida.

-Te quiero Fermín
-Ja,ja,ja... Todas decís lo mismo en este momento.
-Bueno, yo te quiero para mí.
-Perfecto.

Se besaron apasionadamente y siguieron su cabalgadura durante un buen rato. Sus almas se acercaron tanto que cualquiera que observara la escena podría pensar que siempre fueron amantes. La noche y el erotismo los unió en armonía perfecta.

Fin

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