-Mierda, será idiota se me ha empotrado por detrás- soltó llena de ira Úrsula.
Sacó las llaves del contacto y descendió a toda prisa para valorar los daños. Al fijarse en el vehículo causante de la colisión, su corazón le dio un vuelco. Un extraño calor le ruborizó el rostro, sintió vergüenza por mostrarse tan irascible. El ocupante de otro coche lo notó y aprovechó para descender.
-Lo siento, estaba tan abstraído pensado en ...
-Nada, nada, no te preocupes, seguro que no hay daños.
-¿Te encuentras bien? ¿Te has hecho daño?
-Yo? ...Ejem... Pues estoy algo desorientada. Me siento un poco desfallecida.
-De acuerdo te llevo al hospital.
-No, mejor a mi casa y te perdono el parte a la compañía de seguros.
Jose Luis, modelo de profesión estaba acostumbrado al acoso sistemático de las mujeres. Pero aquella vez, sintió una atracción especial. La mujer a la que había perjudicado con su despiste era muy sugerente, aceptó sin presentar objeciones a aquel inusual cambio de planes.
Úrsula hizo la interpretación magistral de su vida. Casi la llevó en brazos hasta su habitación..
-¿Puedes ayudarme a quitarme la ropa y ponerme el pijama?
-Faltaría más ...
-Por cierto ¿cómo te llamas?
-Jose Luis.
-Úrsula, encantada.
-¿Sueles traer los hombres a tu casa así? -Le planteó algo molesto por sentirse utilizado por una desconocida-
-Normalmente no, aproveché al ver que eras el hombre que anuncia “Paco Rabane”
-Bueno, ese anuncio tiene tiempo.
-¡Vaya, me parece que fue ayer cuando te vi en él. Mi hombre ideal!
-Perfecto Úrsula ¿qué se supone que va a ocurrir ahora?
-Te puedes ir, opción A. Te puedes quedar y pasarlo super bien con una mujer que te desea desde hace mucho tiempo, opción irrenunciable.
-Ja,ja,ja... ¿Eres estratega?
-Siempre que me dejan ¿aceptas?
-Uhhhmmm! ¿Tendré que pagarte los daños?
-Sólo las sesiones del psicólogo, por si me dejas soñando contigo todas las noches..
-Ja,ja,ja...
-¿Aceptas?
Jose Luis la cogió entre sus brazos y le arrancó la ropa bruscamente. Aquella mujer había despertado su instinto más primitivo y se decidió por un sexo dominante. Úrsula estaba fascinada con aquel hombre, se entregó con devoción
Jose Luis se comportó como un auténtico macho dominante, utilizándola a su antojo, la tomó desde todas las posiciones posibles, sin dejar un lugar por poseer, elevándola y obligándola a descender al mundo sin tabús. El dolor y el placer fueron la corriente que recorría todo sus circuitos. Pasaron varias horas practicando un sexo salvaje, sin miramientos. Al terminar Úrsula quiso marcar su territorio. Dejó fluir sus líquidos internos desde la espalda hasta los talones de él. Era una práctica que sólo hacía con aquellos hombres que habían marcado su vida, aunque sólo fuera de una manera efímera. Consiguió marcar a Jose Luis con su olor intimo con unos movimientos únicos consistentes en frotar su sexo fuertemente contra la piel.
-No me ducharé Úrsula en meses.
-Mentiroso, tú el de los perfumes suaves y delicados.
-Llevo la mejor esencia impregnada en el piel, el olor de una mujer salvaje
Fin
Sacó las llaves del contacto y descendió a toda prisa para valorar los daños. Al fijarse en el vehículo causante de la colisión, su corazón le dio un vuelco. Un extraño calor le ruborizó el rostro, sintió vergüenza por mostrarse tan irascible. El ocupante de otro coche lo notó y aprovechó para descender.
-Lo siento, estaba tan abstraído pensado en ...
-Nada, nada, no te preocupes, seguro que no hay daños.
-¿Te encuentras bien? ¿Te has hecho daño?
-Yo? ...Ejem... Pues estoy algo desorientada. Me siento un poco desfallecida.
-De acuerdo te llevo al hospital.
-No, mejor a mi casa y te perdono el parte a la compañía de seguros.
Jose Luis, modelo de profesión estaba acostumbrado al acoso sistemático de las mujeres. Pero aquella vez, sintió una atracción especial. La mujer a la que había perjudicado con su despiste era muy sugerente, aceptó sin presentar objeciones a aquel inusual cambio de planes.
Úrsula hizo la interpretación magistral de su vida. Casi la llevó en brazos hasta su habitación..
-¿Puedes ayudarme a quitarme la ropa y ponerme el pijama?
-Faltaría más ...
-Por cierto ¿cómo te llamas?
-Jose Luis.
-Úrsula, encantada.
-¿Sueles traer los hombres a tu casa así? -Le planteó algo molesto por sentirse utilizado por una desconocida-
-Normalmente no, aproveché al ver que eras el hombre que anuncia “Paco Rabane”
-Bueno, ese anuncio tiene tiempo.
-¡Vaya, me parece que fue ayer cuando te vi en él. Mi hombre ideal!
-Perfecto Úrsula ¿qué se supone que va a ocurrir ahora?
-Te puedes ir, opción A. Te puedes quedar y pasarlo super bien con una mujer que te desea desde hace mucho tiempo, opción irrenunciable.
-Ja,ja,ja... ¿Eres estratega?
-Siempre que me dejan ¿aceptas?
-Uhhhmmm! ¿Tendré que pagarte los daños?
-Sólo las sesiones del psicólogo, por si me dejas soñando contigo todas las noches..
-Ja,ja,ja...
-¿Aceptas?
Jose Luis la cogió entre sus brazos y le arrancó la ropa bruscamente. Aquella mujer había despertado su instinto más primitivo y se decidió por un sexo dominante. Úrsula estaba fascinada con aquel hombre, se entregó con devoción
Jose Luis se comportó como un auténtico macho dominante, utilizándola a su antojo, la tomó desde todas las posiciones posibles, sin dejar un lugar por poseer, elevándola y obligándola a descender al mundo sin tabús. El dolor y el placer fueron la corriente que recorría todo sus circuitos. Pasaron varias horas practicando un sexo salvaje, sin miramientos. Al terminar Úrsula quiso marcar su territorio. Dejó fluir sus líquidos internos desde la espalda hasta los talones de él. Era una práctica que sólo hacía con aquellos hombres que habían marcado su vida, aunque sólo fuera de una manera efímera. Consiguió marcar a Jose Luis con su olor intimo con unos movimientos únicos consistentes en frotar su sexo fuertemente contra la piel.
-No me ducharé Úrsula en meses.
-Mentiroso, tú el de los perfumes suaves y delicados.
-Llevo la mejor esencia impregnada en el piel, el olor de una mujer salvaje
Fin
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