Esta receta es ideal para niños o personas que detesten las verduras. Ya que están ocultas, como se verá más adelante. Fácil de preparar y sabrosa.
Ingredientes (para 4-6 personas)
Salsa:
1 cebolla
perejil
2 Zanahorias
2 ajos
10 almendras crudas sin freír
10 piñones
gotas de vinagre
Se pica con la batidora o trituradora todas las verduras bien finas, se añaden unas gotas de vinagre o limón para que no se ennegrezcan.
Verduras picadas
Una bandeja de cuartos traseros de pollo ( 2kg. aproximadamente)
sal
Aceite de oliva
1 pimiento y medio rojo
Jengibre una pizca
Canela una pizca
Pimienta una pizca
100 ml. de vino blanco
200 ml. de agua
sal
Aceite de oliva
1 pimiento y medio rojo
Jengibre una pizca
Canela una pizca
Pimienta una pizca
100 ml. de vino blanco
200 ml. de agua
Se lavan bien los cuartos traseros, se raspan con un cuchillo para quitar los restos de plumas y trozos de vísceras que pudieran quedar en la zona de la costilla, si los cuartos la tienen claro.
Se van colocando sobre una bandeja, se le añade sal, aceite de oliva, pimienta, jengibre, canela ( una pequeña pizca sin pasarse) , el vino, el agua, la salsa especial que hemos preparado, el pimiento rojo cortado a trozos y ¡listo! para el horno.
Precalentamos el horno a 225º y lo dejamos hasta que se comience a hervir o asar. Bajamos a 180º y lentamente se irá asando, yo suelo tenerlo dos horas, para que no se queme y salga tierno y sabroso. En el último momento lo subo a 250º y pongo el grill para darle más toque de color.
Por suerte, era la primera vez que probaba a hacerlo de esta manera. Inventé una sabrosa receta, válida para una madre estratega que esté cansada de ver a sus hijos apartar la cebolla, la zanahoria, ajos, piñones etc.
Cada vez se lo pongo más difícil para que eludan las verduras...
ejejjejejeje
Se van colocando sobre una bandeja, se le añade sal, aceite de oliva, pimienta, jengibre, canela ( una pequeña pizca sin pasarse) , el vino, el agua, la salsa especial que hemos preparado, el pimiento rojo cortado a trozos y ¡listo! para el horno.
Precalentamos el horno a 225º y lo dejamos hasta que se comience a hervir o asar. Bajamos a 180º y lentamente se irá asando, yo suelo tenerlo dos horas, para que no se queme y salga tierno y sabroso. En el último momento lo subo a 250º y pongo el grill para darle más toque de color.
Por suerte, era la primera vez que probaba a hacerlo de esta manera. Inventé una sabrosa receta, válida para una madre estratega que esté cansada de ver a sus hijos apartar la cebolla, la zanahoria, ajos, piñones etc.
Cada vez se lo pongo más difícil para que eludan las verduras...
ejejjejejeje
Vista antes de introducir en el horno
Resultado final tras dos horas
Vista de un plato con guarnición de patatas fritas
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