
Pensando es escribir algo reflexivo analizo mis últimos meses de vida. ¿Cuántos dolores sufridos? ¿Cuántas personas he conocido y he dejado de conocer? ¿Cuántas oportunidades he perdido y cuántas he ganado?
Saco balance y es positivo. Soy como ese barco que no termina nunca de hundirse, que sólo sabe caminar con optimismo. Siempre hacia adelante, cerrando heridas, olvidando ofensas y buscando evolucionar y encontrar un hueco en el mundo laboral.
Por suerte, creo que estoy a punto de volver a trabajar. Se me acabaron las vacaciones forzosas ¡bravo! Cruzo los dedos para que ocurra, aunque sea en la cuerda que aprieta y no termina de ahogar del bla,bla.bla...
Analizo mis puntos débiles. ¡Joder! Tengo tantos que no sabría por cual empezar. Soy vulnerable al sufrimento ajeno, al trato injusto, a las sorpresas desagradables, a las conversaciones ásperas, al dolor que se siente cuando pierdes cosas que amas, a la injusticia social.. al mundo que gira y gira donde sólo unos pocos tienen el derecho de decidir sobre su vida y el resto vive buscando esa oportunidad que no acaba de llegar.
No puedo quejarme de nada. Vivo con tranquilidad. Disfruto de la mejor etapa de mi vida, arropada por gente estupenda internauta con la que me relaciono a diario, con el cariño de mis hijos y mi...
Soy una mujer madura, afortunada, feliz. Que tiene muchos altibajos y trata de recuperarse de muchos sufrimentos pasados. Sobreviví a mil dolores amargos, ahora vivo la primavera de los sentidos, donde todo es dulce, donde unto de amor los cristales de todos los que me rodean porque soy feliz.
Volviendo al hilo de partida me pregunto una y otra vez las cosas que pueden arrebatarme esa felicidad...
Sin lugar a duda, la mala suerte, la traición, las enfermedades, los golpes que recibes de gente que te detesta que siempre se encuentra etc.
Si alguno quiere aportar algo es un buen momento.
Mi último dolor punzante fue mi despido hace un mes justo. Se suponía que renovaba por tres meses. Dos días antes de finalizar el contrato, a la hora de la salida, me dió la charla mi supervisora, no había cumplido los objetivos y no se me podía renovar. En apenas cinco minutos fui despedida. Sin preavisos, sin esperarlo, un gran engaño que idearon estrategicamente, eso sí que me dolió, por el cambio de rumbo de los acontecimentos, donde la única que no lo sabía era yo. ¡Hasta me había comparado un masajeador de pies el día anterior! y lo usé para relajarme mientras realizaba mi trabajo, quita mucha tensión mover los pies o tenerlos sobre algo duro Ni que decir tiene que firmé todo como corderita, sólo quería irme de allí y olvidarme que trabajé en aquel lugar . ¡Mala idea! Sólo se firma cuando se cobra, lo hice quince días más tarde.
La suerte vuelve a sonreírme, aprovecharemos la racha y el viento que me lleve por los mares más dulces y cálidos que existan.
¿Que cara tengo eh?
ejejejejejejejej....
Por pedir que no quede.
Saco balance y es positivo. Soy como ese barco que no termina nunca de hundirse, que sólo sabe caminar con optimismo. Siempre hacia adelante, cerrando heridas, olvidando ofensas y buscando evolucionar y encontrar un hueco en el mundo laboral.
Por suerte, creo que estoy a punto de volver a trabajar. Se me acabaron las vacaciones forzosas ¡bravo! Cruzo los dedos para que ocurra, aunque sea en la cuerda que aprieta y no termina de ahogar del bla,bla.bla...
Analizo mis puntos débiles. ¡Joder! Tengo tantos que no sabría por cual empezar. Soy vulnerable al sufrimento ajeno, al trato injusto, a las sorpresas desagradables, a las conversaciones ásperas, al dolor que se siente cuando pierdes cosas que amas, a la injusticia social.. al mundo que gira y gira donde sólo unos pocos tienen el derecho de decidir sobre su vida y el resto vive buscando esa oportunidad que no acaba de llegar.
No puedo quejarme de nada. Vivo con tranquilidad. Disfruto de la mejor etapa de mi vida, arropada por gente estupenda internauta con la que me relaciono a diario, con el cariño de mis hijos y mi...
Soy una mujer madura, afortunada, feliz. Que tiene muchos altibajos y trata de recuperarse de muchos sufrimentos pasados. Sobreviví a mil dolores amargos, ahora vivo la primavera de los sentidos, donde todo es dulce, donde unto de amor los cristales de todos los que me rodean porque soy feliz.
Volviendo al hilo de partida me pregunto una y otra vez las cosas que pueden arrebatarme esa felicidad...
Sin lugar a duda, la mala suerte, la traición, las enfermedades, los golpes que recibes de gente que te detesta que siempre se encuentra etc.
Si alguno quiere aportar algo es un buen momento.
Mi último dolor punzante fue mi despido hace un mes justo. Se suponía que renovaba por tres meses. Dos días antes de finalizar el contrato, a la hora de la salida, me dió la charla mi supervisora, no había cumplido los objetivos y no se me podía renovar. En apenas cinco minutos fui despedida. Sin preavisos, sin esperarlo, un gran engaño que idearon estrategicamente, eso sí que me dolió, por el cambio de rumbo de los acontecimentos, donde la única que no lo sabía era yo. ¡Hasta me había comparado un masajeador de pies el día anterior! y lo usé para relajarme mientras realizaba mi trabajo, quita mucha tensión mover los pies o tenerlos sobre algo duro Ni que decir tiene que firmé todo como corderita, sólo quería irme de allí y olvidarme que trabajé en aquel lugar . ¡Mala idea! Sólo se firma cuando se cobra, lo hice quince días más tarde.
La suerte vuelve a sonreírme, aprovecharemos la racha y el viento que me lleve por los mares más dulces y cálidos que existan.
¿Que cara tengo eh?
ejejejejejejejej....
Por pedir que no quede.
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