jueves, 7 de agosto de 2008

Vestida de frialdad



Vivimos juntos muchos inviernos
evitando mirar a los ojos con el alma.

Chirrían los gorriones, arrullan las
palomas, ellas saben que no tenemos
primaveras, que no anidamos pasión.

Y fuimos abandonando las vestiduras añejas
teñidas de besos, envueltas de almendras en flor
nos quedamos desnudos en el frío reloj.

A la de diez cuento, te vas o lo hago yo
pero luego me faltan las fuerzas muerdo
las palabras llenas de dolor y suerte.

Las callo , por si volvieras...

A amarme como el primer día
a admirarme con las ganas prohibidas
a tragarme en las noches frías

Callo y te amo en silencio
y me quedo sé que volverás.

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