Vivimos juntos muchos inviernos
evitando mirar a los ojos con el alma.
Chirrían los gorriones, arrullan las
palomas, ellas saben que no tenemos
primaveras, que no anidamos pasión.
Y fuimos abandonando las vestiduras añejas
teñidas de besos, envueltas de almendras en flor
nos quedamos desnudos en el frío reloj.
A la de diez cuento, te vas o lo hago yo
pero luego me faltan las fuerzas muerdo
las palabras llenas de dolor y suerte.
Las callo , por si volvieras...
A amarme como el primer día
a admirarme con las ganas prohibidas
a tragarme en las noches frías
Callo y te amo en silencio
y me quedo sé que volverás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario