¿Qué
es la codicia?
La
codicia es una deseo desmesurado por apoderarse del mayor número de
riquezas o cosas materiales. Normalmente debe cumplirse para que se desarrolle en nosotros, una falta
completa de desarrollo emocional para que un ser pueda considerarse que es enfermo codicioso.
Yo la
podría tratar hasta como una patología o una desviación de la
conducta del ser humano, sin ser experta en la materia porque conozco
el motivo por el cual se desarrolla y conduce al ser que la padece a
un abismo existencial, del cual no puede liberarse.
¿Recordáis
al desdichado Golum, el hobbit que fue seducido por el poder del
anillo? Es un claro ejemplo de codicia.
Las
personas codiciosas tienden a desarrollar un ego enfermizo. Sólo
importan ellos son conscientes de que viven en una sociedad, pero su
deseo de crecer rápidamente a cualquier precio los ciega.
No
saben nada del control emocional. Son manipulativos, mentirosos,
egoístas y tienen una seducción natural muy desarrollada para
parecer encantadores, amables y hasta dispuestos a ayudar. Pero es
parte de su planificación mental, si la victima posee bienes que
“codician” harán todo lo posible, hasta convertirse en sus
esclavos con tal de ser el elegido para que dicha persona en un
momento dado les ceda de buena voluntad sus bienes.
Otro
tipo de codiciosos son los que actúan mediante engaño. No tienen
escrúpulos porque sólo les importa ganar siempre y su preciado
tesoro les recompensa del daño ocasionado.
Puedo
asegurar que las personas codiciosas son una enfermedad para la
sociedad, porque la corrompen hasta que nadie confía en nadie.
Podría ser un reflejo de lo que estamos viviendo en este momento.
Las
personas nos preocupamos mucho por la educación y el espíritu
competitivo que nos lleva a pensar y subir de escalones, porque no
hay oportunidades para todos. MENTIRA.
Hay
miles de caminos que se abren para conseguir llegar a donde se desea.
Competir es entrar en un mundo sin escrúpulos donde tarde o
temprano, seremos eliminados por otro competidor más fuerte.
Desarrollar
un sistema emocional fuerte, donde antes de pensar en ti pienses en
los demás (empatía) y las consecuencias que tendrán tus actos, te
hace ser un ser equilibrado que no cae en el vicio de justificar
actos oscuros mediante engaños, siempre lo hacen por alguien, nunca
por ellos mismos.
¿Ejemplos?
Herencias. Cuando un padre o madre que está enfermo y precisa
cuidados. Si es pobre y no tiene recursos tendrá hijos voluntariosos
que intentarán cuidarlos con amor, NO HAY INTERÉS QUE ENFERME A LA
FAMILIA.
Si ese
padre o madre, manipula, coacciona a sus hijos por lo que vayan a
heredar...empezará una competencia desleal por ser el elegido.
¿Consecuencias? Entierros donde no asisten unos y sí van otros,
desheredación de hijos en beneficio de otros etc. ¿Quién fue la
culpable? LA CODICIA.
¿Cómo
prevenir la codicia? Siendo sinceros con nosotros mismos. No
justifiquéis vuestros actos en nombre de otras personas. El amor se
da, se regala y no se hace en nombre de nadie.
Cuando
la codicia os domina os pedirá una razón para actuar con esa
maldad. “Lo hice para que mi familia pudiera comer”MENTIRA. Tu
familia vivía y vivirá después, pudiste elegir otro camino y sin
embargo aprovechaste la ocasión que te favorecía para perjudicar a
otros...
Desarrollando
un sistema emocional fuerte, donde el último seas tú, serás una
persona íntegra, sincera y donde vayas las personas que te conozcan
sentirán que están ante alguien de Ley, verán seguridad, confianza
y alguien que no está dispuesto a dañar por conseguir bienes
materiales.
Te doy
un arma para ayudarte a vencer, en esta guerra que se libra en tu interior, donde puedes ser un héroe y salir recompensado, o un villano que no tendrá descanso. Cuando la codicia te intente llevar a su terreno
pregúntate, ¿Podré vivir sabiendo que hice lo que hice por
conseguir ese bien? ¿Disfrutaré de lo que tenga sabiendo que esa
cosa cada momento me recordará a quién pertenece?
Si aún
así, eres indiferente, es que tu lado emocional está más dañado
de lo que me imaginaba, podría no existir en tu interior y estarías
muy próximo a la falta de conciencia, o sea ser un auténtico
psicópata.
Bueno
espero haberte ayudado. Se puede elegir, Intenta crecer por tus
propios medios, todo lo que te venga regalado que sea sin
intermediación de tu maliciosa voluntad, sino serás presa de la
codicia.
Piensa
que la codicia es una hambre insaciable, una vez que se desata, jamás
podrás parar de alimentarla. Engullirá toda tu vida y apagará toda
luz interior. Tú eliges en qué parte quieres caminar. Se feliz.
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