Mi lucha
No hay
mejor forma de liberarse de los problemas que causan daño sobre
nuestro cerebro y corazón que escribir sobre ello.
Llevo
más de diez años escribiendo. Sin ningún reconocimiento, pago o
beneficio. Muchas veces me han dicho oye ¿por qué no vendes lo que
haces? Porque la grandeza de mi vida es compartir lo que he
aprendido, trasmito a través de los cuentos, poesía, relatos etc.
Soy
una mujer extremadamente fuerte, tanto que cuando entrenaba con
hombres en oficio de hombres buscaban mi protección. ¿Cómo lo
hice? Crecí sola con la ausencia de toda protección enfrentado el
peligro y responsabilizándome de mi vida desde que tenía 6 años.
Nunca
creo que fuera niña, la vida me hizo adulta por necesidad. En la
adolescencia me pasaba la vida inmersa en los libros, mi pasión y
devoción completa. Prefería pensar y dialogar conmigo misma,
analizando el comportamiento humano que observaba desde mi posición
del silencio.
La
vida me dio tres hijos... con graves problemas de aprendizaje. Ha
sido duro aceptarlo, pero saben lo suficiente porque decidí que yo
cubriría sus necesidades educativas ya que los centros no lo hacían.
Aún me queda la pequeña pero creo que estoy acertada en el colegio
y con todo lo aprendido evitaré muchas cosas que no pude que
sucedieran con los otros dos, como el bullying y el rechazo social.
Hoy
quiero ayudar a destapar a todos aquellos que viven ocultos por ser
diferentes y sufrir en silencio sus “problemas” o
“discapacidades”.
Leo
libros de psicología. Ahora tengo que ser la que los ayude a mejorar
ya que el sistema muchas veces no comprende lo que “funciona”
con ciertas personas. Me estoy estoy especializando en el miedo
patológico algo que no tengo, pero comprendo que hay que tener
la dosis justa del normal para no arriesgar sin necesidad.
La
ansiedad y la fobia social que pocas personas quieren oír
nombrar son mi prioridad. ¿Por qué? Por que la sufrí media vida
sin darme cuenta de ello. Ahora son mis hijos los que la tienen,
inculcada por mis propios miedos o costumbres, o porque el sistema
los ha machacado con el “acoso escolar” y las “etiquetas
de salud mental”, que he eliminado de sus vidas, sabemos lo que hay
y cómo solucionarlo.
Sigo
buscando ayuda profesional para evitar que dos de ellos lleguen a
sufrir la “fobia social”, la última fase de la ansiedad
originada por el miedo, que he descubierto que lleva uno de ellos
encubriendo en los dos últimos años.
De
nuevo tengo que enfrentar visitas en Salud Mental, para el
adolescente y la pequeña. A la primera que analizan y juzgan es a
mi, puedo con los nuevos juicios. Me he especializado en sus
trastornos y leído los manuales de los mejores especialistas para
detectar si el profesional que sea asignado es el adecuado y no
estropea a “mis hijos” con sus tratamientos. He
descubierto que ni psiquiatras y psicólogos lo saben todo, aunque el
título que dispensan les haga parecer que sí.
Si
escribo esto es para que conozcáis quién hay detrás de mis
cuentos. Una luchadora que da lo mejor de sí, aunque muchas veces mi
vida ha sido un sin número de sufrimientos de todo tipo, los he
superado, estoy aquí, sigo confiando en las personas.
Mis
mejores amigos son los niños, son iguales que yo directos y
abiertos. Espero haberte ayudado a encontrar la “luz” la
verdadera calma que se encuentra tras la verdad de tu alma. Saber
quién eres.

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