Seguimos asistiendo al parque. Bajo a
las ocho de la tarde para evitar aglomeraciones y ofrecerle más seguridad, no soporta las multitudes. Nos hemos hecho amigas mi pequeña
mutista selectiva de tres años (ansiedad infantil) y yo de un grupo
considerable de niñas de diferentes edades, nunca estamos solas.
Los juegos son variados. Desde taper
con arena de río ( que bajo yo y comparto con otros niños, sobre
todo niñas) con moldes diversos, tacitas, cucharas etc, hasta jugar
a los juegos grupales de “el coco” ( inventado por mi), el
pollito inglés o el pilla-pilla.
Mi niña quiere jugar
siempre a juegos de grupo. Para ello siempre busco “alguien para
jugar” porque sino no podemos. Así la obligo a socializar. Le
encanta jugar siempre que no le toque pagar a ella. Si esto ocurre
abandona el juego y se enfada. No le gusta estar expuesta. Lo
comprendo y pago por ella.
Se que esto no es un solo problema “de
no hablar” a mayores o a niños. Es un síntoma de un grave
problema. Tiene “fobia”.Y esto en cada situación que se de debe
ser tratada y curada.
Mi primer recuerdo sobre “sus fobias”
vino cuando cumplió un año y medio. Lloraba de manera
incomprensible ante la presencia de un perro, daba igual si eran
grandes o pequeños. No soportaba la presencia de este animal. Yo
tengo un gato y hasta hace bien poco, no ha socializado con él por
miedo. Aún le cuesta pasar si lo ve tumbado en el pasillo, me pide
ayuda para que le diga que se vaya. Y eso que le pone ella de comer y
de vez en cuando, hasta lo acaricia.
La segunda fobia que recuerdo también
fue el no poder soportar la manguera de la ducha. Hasta hace bien
poco la he estado bañando con un vaso de plástico. Tampoco podía
entrar en el agua de la piscina, lloraba de manera exagerada.
Lográbamos sentarla en el borde. Este año, estamos intentando
meterla en el agua de la playa. Llego hasta la orilla, ve las olas y
el miedo la paraliza y regresa a la seguridad de la arena. Hemos ido
muchísimas veces a la playa, al principio, no era capaz ni de
moverse del sitio y eso que no para ( un año y medio).
La cojo en brazos y la entro en el agua
mirando hacia la arena. Al no ver a lo que “teme” logra
soportarlo por unos minutos. A la salida, salgo de manera tranquila y
cuando el agua nos llega por los tobillos, la sujeto del brazo con
firmeza y salgo poco a poco, para que vea que no hay peligro.
Pienso llevarla a natación en
septiembre con un grupo de monitores que enseña a nadar a niños con
discapacidades, tienen la sensibilidad necesaria para hacerla superar
esta “fobia” al agua.
Leyendo un cuento de Elsa Punset de los
“Atrevidos” (miedo) dijo” yo tengo miedo al cole”. Al oír
como le leía los miedos del niño fue capaz de sacar lo que llevaba
dentro desde hace mucho. Ha ido a dos escuelas infantiles. Va a
entrar en septiembre al cole. De nuevo se repetirá su “fobia”
pero ahora sé como enfrentarla y tratarla. Os iré contando lo que
funciona y lo que no, según ocurra.
Su tercera "fobia" motivo por el cual descubrí las otras dos, es no hablar a nadie. Minimamente articula alguna palabra si esa persona le genera confianza. Ni siquiera a las niñas que ve a diario, es incapaz de mostrarse.
Se me olvidaba, tengo una tortuga "Mariana" de dieciséis años, es de agua y pesa cerca de un kilo. Cuando la ve fuera del barreño donde vive, entra en pánico. No puede soportar que la tortuga esté en el suelo y eso que le echa de comer su pienso ( es una amenaza imaginaria o sea fobia).
La estoy enseñando a decir "buenos días" cuando se levanta. Le cuesta pero finalmente me dice "días" con cara de mal humor. Le molesta tener que decir algo. Debo enseñarle a norma social de saludar para que algún día pueda hacerlo...
Tampoco soporta "el ruido" ya sea una silla, mesa, golpe que ocurra de manera inesperada. Veremos su reacción ante los "petardos, truenos" etc que se darán próximamente con motivo de las fiestas de Elche (fiestas de la virgen de la Asunción, la patrona de la ciudad) y la Nit del Alba, un maravilloso espectáculo de luces y color que se da esa noche.
Se me olvidaba, tengo una tortuga "Mariana" de dieciséis años, es de agua y pesa cerca de un kilo. Cuando la ve fuera del barreño donde vive, entra en pánico. No puede soportar que la tortuga esté en el suelo y eso que le echa de comer su pienso ( es una amenaza imaginaria o sea fobia).
La estoy enseñando a decir "buenos días" cuando se levanta. Le cuesta pero finalmente me dice "días" con cara de mal humor. Le molesta tener que decir algo. Debo enseñarle a norma social de saludar para que algún día pueda hacerlo...
Tampoco soporta "el ruido" ya sea una silla, mesa, golpe que ocurra de manera inesperada. Veremos su reacción ante los "petardos, truenos" etc que se darán próximamente con motivo de las fiestas de Elche (fiestas de la virgen de la Asunción, la patrona de la ciudad) y la Nit del Alba, un maravilloso espectáculo de luces y color que se da esa noche.
Me gustaría compartierais vuestras
vivencias personales, son de gran ayuda al grupo. Un saludo.
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