Mi primer contacto con Pepe
Tras el conocimiento de que existe un
experto español en la materia que escribe libros, el Dr. Pepe
Olivares y además pasa consulta en mi ciudad actual Elche (
Alicante) Spain, llamé a la clínica, estaba encantada, casi iba a
anotar la cita cuando se me ocurrió preguntar el precio “100€ la
primera visita de media hora”para valorar...
Si el problema se pudiera resolver en
una visita, perfecto. No es tan fácil. Decidí esperarme a ver el
famoso vídeo de la educadora, ya que me negaba sistemáticamente que
mi hija estuviera asustada y aislada. A pesar de mis sospechas de que
mi hija tenía “mutismo selectivo” no quería parecer una
“paranoica” que se inventa cosas.
Tras verlo, se me cayó el mundo a los
pies...¿dónde estaba yo para impedir eso? La secuencia de
comportamiento me apuñaló. Se movía las colas y se las quitaba
para cubrirse los ojos, no respondía cuando la educadora le
preguntaba y siempre en cada vídeo observaba en silencio como se
divertían los demás, sin integrarse en ningún juego. Así durante
un año, no habló con ninguna adulta salvo agitando su cabeza para
decir si o no, o a la única que quiso generar confianza para decirle
que quería que”rosa” color con el que le pintaba las uñas.
También juntaba sus manos y agachaba la cabeza mirando al suelo, era
más fácil no hacer nada que enfrentarse a cada actividad.
Soy impulsiva, mascullé mi angustia y
rabia, hoy sé que yo también padecí mutismo selectivo sin
diagnosticar, de ahí mi carácter amable pero distante y mi falta de
interés por las relaciones sociales. Puedo relacionarme con mucha
gente porque la vida me hizo hacerlo (vendedora, telemarketing) pero
evito traer gente a mi casa y estar conectada con alguien de manera
constante. Soy así y lo acepto, ahora...
Debo evitar enseñar a mi hija que sea
como yo. ¿Veis que difícil se me hace ahora que también veo el
problema en mi misma? Bueno prosigamos...
Le envié tras unos días un correo al
director de la guardería infantil. No fuimos a la fiesta del final
porque la niña tenía anginas y sabía que ella no podría asumir el
ruido, gente y el ambiente social.
Le dije: “Debéis tener un
psicopedagogo que os ayude a ver a niños con problemas”, se
defendió diciéndome que lo tenían, que el “mutismo” no era un
problema grave y que se resolvía por sí mismo...¿? Ni idea tenía
de lo que es, lo dejé en su falto conocimiento en la materia pese a
ser maestro de profesión y me conformé con que me hiciera un
informe para el SEPA ( servicio especial de psicología aplicada)
para la entrada en su nuevo cole. Es un persona amable pero no sabe
de esto...
Compré el manual que me llegó a mis
oídos del “Tratamiento psicológico del mutismo selectivo” Dr.
Jose Olivares que os recomiendo, es una guía para profesionales,
pero entendible para padres.
Le envié un correo al departamento de
la Universidad de Murcia y me respondió. Quería conocernos. ¿Pero
cómo? La niña es la única que puedo llevar a su consulta.
Entiendo porqué se ha especializado en
tratar a los niños. Está tratando “el origen” para evitar el
fatal desenlace del cuento.
Yo que he vivido todas las fases de
este cuento llamado “mutismo selectivo” le aplaudo porque
es una excepcional persona y comprendo porqué lo hace.
Le pedí ayuda para el de 17 y el 21,
victimas de “fobia social”. Me dijo : “Vaya antes a Salud
Mental”. Sin duda no sabe qué gente hay en “Salud Mental” yo
sé que están desbordados por adultos que ya no pueden mejorar y
tratan a todos igual.
Le dije no. Voy a solucionarlo yo
misma, leyendo sus libros y comprendiendo cómo actúa la mente de un
niño con un “miedo patológico” si no se trata se
convierte en un “adulto con la mente de un niño con un miedo
patológico” que es demasiado escurridizo para dejarse tratar.
El amor y la confianza que les trasmito
a mis hijos, a pesar de la disciplina que puedo imponer desde la
distancia que me toca ( a través del teléfono) me ayudaran en este
duro camino que me toca desenredar. Sólo mi voz y mi manera de
hacerlos enfrentar la vida les está salvando de ser tratados como
“enfermos mentales” a los que hay que controlar con
“pastillitas”.
Estoy en el grupo de “fobia
social” sin tenerla, necesito comprender sus problemas. Las
personas que allí hablan se quejan de que no pueden soportarlo y que
la medicación no les hace efecto, no soluciona nada. El abordaje
debe ser psicológico para cambiar una conducta errónea que los
aisla socialmente y los hace sentir “como una mierda”.
Es mi pensamiento estoy especializada
en salvar a mis hijos “del aislamiento, la oscuridad y el miedo”
y lo voy a lograr.
De momento no voy a conocer al Dr Pepe
Olivares me valdré sus estudios, quizás algún día podamos
conocernos, quizás.
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