sábado, 15 de diciembre de 2007

Amor endemoniado.






Había una vez en un lugar muy cercado alguien que se había dormido sin darse cuenta que la vida se le escapaba.

Pasó la triste alma, vagando autómata por el mundo sin pensar. Sólo dejaba pasar los años viendo crecer lo que más amaba con mucho silencio.

Un día descubrió a un loco demonio timador, en un camino sentado, que parecía que la estaba esperando.Comenzó a hablarle con palabras tan lisonjeras y cautivadoras que le devolvió la ilusión por los amores felices, pero este granuja, ofrecía un amor verdadero a cambio de su cordura. Ella se resistió, en un principio a semejante cambio, pero era tan experto en sus artes de engatusador que pronto le vendió una flor llena de esperanza.

Y María no quiso aceptarla. Del demonio no. Sólo tendría engaños y desesperación de tal truhán. Sin embargo él utilizó todas sus mañas para estar presente en todos sus días, alabando cualidades que nadie mencionando, haciéndola sentir única e importante, en un mundo donde nunca nadie había hecho otra cosa que criticarla con mucha exigencia. Hasta que un día al querer separarse de su presencia, notó el dolor de la separación destrozarle el paso, descubriendo al fin que lo amaba.

Sí, amaba a un ser despreciable viendo todos sus actos viles y rastreros. Y se quedó muy fría su alma por ser tan estúpida en su elección. ¿Qué podría ofrecerle más que quimeras fantasmagóricas y miles de sueños etéreos?

Y se apartó del demonio, cautivador de almas. Pero éste era muy hábil. No quería quedarse solo. Y cada día acudía bajo una apariencia distinta, unas veces era una mujer tierna que le ofrecía manzanas rojas, otras un pobre viejo tirado en el camino reclamando ayuda, otras un dulce niño que le tiraba de la falda esperando una caricia.

El ser solitario la había escogido para recibir el amor que nadie nunca le había dado, salvo amor aparentado.

Y ella caía una y otra vez en los engaños de su loco demonio enamorado. Descubriendo una y otra vez, que lo que más amaba de él era su voluntad férrea por conquistarla, el tanteaba bajo sus apariencias todos sus gustos y deseos, trastocando su personalidad enferma en todo aquello que ella amaba con el fin de que lo quisiera.

¿Ay demonio no te das cuenta que mi vida se fue tras de ti ? Se decía María en silencio. Quiero olvidarte, no verte, no sentirte, no vivirte para pensarte en cada segundo.

Eso era amor, ese clavo que quería quitarse sin poder ni tan siquiera moverlo de su corazón traspasado hacia ese maldito demonio, sucio y traidor que tanto jugaba con sus sentimientos.

Y sin embargo dejaba que ese extraño ser, verde, viscoso, maloliente se metiera en la tierna cuna de caricias y besos que preparaba para cada día . Ése maldito succionador de madres, era su tierno bebé, lo que ella más quería como hombre ,con una pasión desmesurada que tenía que ocultar para que el demonio no terminara devorándola y al despertar de su reposo, porque si el amor fuera percibido en un alma tan sombría la locura la atraparía para siempre.

Porque el amor era así, imperfecto como su vida. Siempre llena de dardos hirientes que hacían añicos sus pocos deseos de felicidad.

Y prefería vivir presintiendo los dedos sucios de largas uñas tirando de su sentimiento que darle entrada a ese ser tan oscuro. Quería sentir el Sol caminar sobre su espalda, quería reposo y calma, sobrevivir a todas sus oscuridades que el ser siniestro le preservaba.

Y por eso eligió vivir sin amor para no darle más oportunidad al demonio de tentar sus pasos. Recordaba tanto engaños, tantos pesares que después de llegar a la mitad de su vida sin estrella sólo deseaba paz y seguridad.

Sentarse en la orilla de mar a soñar con todo lo que no tuvo e inventar mil historias donde el amor era imperecedero a lo largo de los tiempos. Historias bellas donde siempre el cuento terminara con felicidad.

Y después regresaba a su vida con una sonrisa que siempre alguien indagaba con un ¿porqué estás sonriendo?

Porque al fin soy feliz, en mi sueño.

2 comentarios:

Viento dijo...

Ay Techum! Creo conocer esa historia.

Me gusto leerla igual, muy bien escrito el cuento.

Un abrazote y un beso
V

Maite Albarrán dijo...

Vaya querida no me diste tiempo ni a terminar retoques...

Sí es una historia leyenda con partes cogidas de todos los lados, de la los sueños, de lo que creímos y nunca sucedió, de la fantasía, de los deseos, de la locura que nos hace ver cosas que no existen...

Debía pasar página a una época muy loca con un cuento...
ejejejejeje....

Las locuras sólo pueden ser leyenda...

Muchos besos por leerme y andar por aquí.