1. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.
Opino que:
En este momento de crisis económica yo como española agotada de vueltas y más vueltas al reloj, cansada de conformarme con subsidios y ayudas al parado que sólo te acostumbran a seguir pidiendo más ayudas, me revelo contra esta basura de economía que solo protege al que está bien y humilla al trabajador que anda toreando el paro aceptando contratos basura y empleos sin opciones a poder sobrevivir, bien porque terminan no pagándote o porque es tan imposible conseguir objetivos que me recuerdan a los tiempos en que no entendía cómo había gente que prefería tomar el sol que acudir al trabajo, ahora comienzo a entender que el resultado es el mismo: nada.
Como mujer inflada hasta los infinitos diré que saldría a la calle con la bandera que queme el artículo 35 de esta Constitución que muchos desean evaporar para repartirse la tajada, con mi queja de ¿Dónde está las oportunidades cuando queremos adentrarnos en mundos de hombres? ¿Dónde la protección a la familia y al que no tiene nada? ¿Remuneración? ¿No discriminación?
Creo haber vivido todas estas faltas en mis derechos, temo volver al trabajo que no quiero hacer, televendedora de productos X que suenan a maquinaciones fraudulentas de empresas que ni tan siquiera tienen solvencia económica y aprovechan la tirada de cientos de mujeres desesperadas que intentan mantenerse aunque sea con una pequeña tajada.
Y lejos de creerme "loca" la gente se iría uniendo a mí, sin saber porqué, empujada por la necesidad de pagar hipotecas, comprar comida o simplemente harta de estar perdiendo continuamente poder adquisitivo mientras alguien se aprovecha de la crisis.
Si hubiera una revuelta contra el Estado quizás los inversores dejarían de jugar a las cartas con la necesidad humana. Dan ganas de incluso organizar una carrera popular en contra de los generadores de crisis. Veo dos mundos paralelos divergir, aquellos que viven bien y lo tienen todo; coche, casa, otra casa, otro coche, otra casa, otro coche y los que nos metemos en el agujero a escondidas para disimular que el portal se cae a pedazos, que la finca perdió el color y necesita otro lavado de pintura, pero cómo hablar de ello con los vecinos que apenas encienden las luces para poder pagar el recibo de electricidad. Juntos seguimos como familia , nos une la pobreza en el silencio, sin poder cambiar de vivienda, agradecidos algunos de poder pagar una pequeña hipoteca y sonriendo por no haber cometido el error de querer tener una "super vivienda" que ahora tendríamos que abandonar por no poder hacer frente ni al gasto de la comunidad.
Claro que espumo ira, danzo la danza del baile de la cuerda floja, tocando las teclas de ETT en búsqueda de una pequeña oportunidad que me resuelva el siguiente mes. Y sigo corriendo para no incendiar alguna oficina del SERVEF, plegada de trabajadores saturados que ven en el parado un oportunista que sólo pretende cobrar subsidios, mientras ellos tras sus mesas cobran sueldos decentes mes tras mes, los demás debemos arrodillarnos como esclavos al puto inversor capitalista que paga una hora de cada tres trabajadas y siempre que tengas la oportunidad de ser amigo del mediador.
¿Quién pudiera decir "no" a tanta basura laboral y provocar una revuelta social? ¿Quién?
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