lunes, 14 de marzo de 2011

Vuelvo

Vuelvo al momento rebelde de la niña enfadada
que elige una línea blanca para ubicarse
coches que pitan, silva la muerte en sus bracitos
sorda y osada, libre y valiente, sonrío al encontrarme.

Vuelvo al paquete de Celtas, a los dedos amarillos,
a las sandalias de cuero, al cajón de madera,
a bañarme en la playa , olas ondulantes
aguas que me enguyen y venzo a la muerte.

Vuelvo al miedo tiritante de amenazas perennes, a la
lucha silenciosa, al temblor que me obliga a ser fuerte.

Vuelvo al momento que vivo bloqueada por el silencio
revueltas las heridas, avenidas de recuerdos colgados
en galerías carcomidas por temores lejanos, chispazos
voces, imágenes de seres odiados, alambres enredados
punzantes devoran mi mente en este espectáculo de muertos
y sobresaltos, de seres deformes, locos que persiguen mi infancia.

Pretendo huir más allá de estas líneas sin horizonte
apoyada en el control del corazón me guían las aletas
de un delfín me eleva justo antes de caer en el abismo.

Salgo de la callejuela estrecha de los días malos
del olor a sangre, de heridas supurantes
que no cierran y segregan podredumbre
venciendo al espejismo de palabras mendaces
¡salgo, salgo, salgo!

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