miércoles, 2 de marzo de 2011

Tierra de versos



Él quiso atrapar su alma en el balcón de las ilusiones hechas
y la locura guió sus días. Giraba en torno a su bella para liberarla
de una vida de dueño y escaleras sin metas.

Ella tardó un mundo en aprender a ser mariposa y entre dudas y odios
se embarrancó en una rabieta, ciega, sorda, vivía sin querer creer en él.

El amor se ocultaba en la roca azotada por mares de sal y tormentas de soledad
ambos olvidaron el alma al Sol de las promesas sin cumplir y ajenos al dolor
y al eco del martillo mate de tintas y versos partieron aniquilados.

En las noches ella duerme y su duende la deja para ir donde él está
acompañada de ese corazón caribeño, loco y risueño, vive sin cuentas
es una caracola atrapada en las manos de un niño aventurero y tierno.

Aprendió a luchar contra la cuchilla fiera y nada teme salvo no sentir
corre y navega sintiendo ese corazón latir, cansado y enorme que crece
y aprende a brillar ajeno a las lecciones y los apretones, cosida por silencios
espera al arco iris sin ver noches sin estrellas o mundos almidonados.

Él duerme en las estrellas para dar luz al proyecto de salvar al Hombre
creyendo que puede ser lo que nadie se atreve a ser, atormentado por
su pequeño poder grita y se empeña en repartir un michelin, se siente feliz.

Nada cambia, pero el tarzán de la selva necesita sentir que sí
ella espera sentir el tacto de su delfín colgando la medalla al Rey del Mar
sonríe y se ríe hasta que la espuma y la sal arruine su adoquín.

No hay comentarios: