Desde
mi ventana
escucho
la guitarra
lenta,
alarga notas
preludio
al silencio.
El
recuerdo azota
me
detiene ahora
besos
de almendra
aromas
del mar
humedad
de selva
suave
paraíso
donde
descansar.
Veo
en este alféizar
gaviotas
y crías
están
anidadas
en
el viejo tejado.
Polluelos
y píos
atención
con poderío
estático
el aire
acuna
los mimos.
Caudal
de anhelos
se
dan
dan
paso
a paso
al
océano
intenso,
inmenso
chapoteo
del
verbo amar.
Veo,
veo
es
niña
desvanecida
mujer
de miel
derrotas,
dolor
no
dejó el tic-tac
sobrado
corazón.
Canelas
y limón
palabras
de ron
tardes
de risas
ilusión.
Tierra
de cuerdas rotas
nadó
en la negra mentira
salida
de sierpes de río
oscuras,
siniestras
aniquiladoras.
Deja
escrito:
Nadé,
me hundí, respiré
sobreviví.
Ardor
de pulso
opaca
realidad
falsas
palabras
se
van
se
van
se
fue.
Desde
mi ventana
llega
la esencia añeja
de
geranios multicolor.
Desde
la ventana
admiro
al bebé
llora
y ríe
ángel
de
ojos claros
de
primera Luna
observa
callado
mi
renacido Sol.
Autora@ Maite Albarrán
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